La cuestión de Taiwán es un asunto puramente interno de China y no admite ninguna injerencia externa

Imagen Cortesía / Opinión.

Por el Embajador Qu Yuhui

Recientemente, el Gobierno de los Estados Unidos, haciendo caso omiso de la solemne posición y de las reiteradas gestiones formales presentadas por la parte china, ha aprobado obstinadamente una nueva ronda de ventas de armas a la región china de Taiwán, por un monto total superior a los 11.100 millones de dólares estadounidenses. Se trata de la mayor venta de armas a Taiwán desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Estados Unidos, involucrando diversos equipos militares de alto nivel, con obvias implicaciones militares y políticas, lo cual reviste una naturaleza sumamente perniciosa.

La venta de armas de Estados Unidos a Taiwán constituye una grave traición a sus compromisos históricos. En los tres comunicados conjuntos entre China y Estados Unidos, en particular en el «Comunicado Conjunto del 17 de agosto de 1982», Estados Unidos se comprometió explícitamente a reducir gradualmente sus ventas de armas a Taiwán, señalando que “sus ventas de armas a Taiwán no superarán, ni en términos cualitativos ni cuantitativos, el nivel de las suministradas en los últimos años desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China, y que tiene la intención de reducir gradualmente sus ventas de armas a Taiwán, lo que conducirá, con el tiempo, a una resolución definitiva”. Sin embargo, más de cuarenta años después, la escala, la frecuencia y el nivel técnico de las ventas de armas estadounidenses a Taiwán no sólo no han disminuido, sino que han aumentado, lo que constituye una clara violación de los compromisos asumidos por EE.UU. en aquel entonces.

La venta de armas de Estados Unidos a Taiwán socava gravemente la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. El suministro constante de armamento a la región de Taiwán por EE.UU. no implica en absoluto a supuestas “necesidades defensivas”, sino que tiene por objeto proporcionar respaldos militares tangibles a las actividades secesionistas por la “independencia de Taiwán”. Las autoridades de Taiwán, al intentar “buscar la independencia mediante la fuerza” y “apoyarse en fuerzas externas para promover la independencia”, han puesto plenamente su verdadera naturaleza como “destructores de la paz”, “fabricantes de crisis” e “instigadores de guerra”. Tales acciones empujan la situación del estrecho de Taiwán hacia un escenario de grave riesgo y conflicto, y dañan seriamente la paz y la estabilidad regionales. Los hechos demuestran de manera concluyente que, las supuestas afirmaciones estadounidenses de “defender la paz en el estrecho de Taiwán” carecen totalmente de fundamento, y por el contrario, la venta de armas a Taiwán constituye precisamente uno de los principales factores que socavan la paz y fomentan la confrontación.

La cuestión de Taiwán es el núcleo de los intereses medulares de China. El retorno de Taiwán a China forma parte de los resultados de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y del orden internacional establecido en la posguerra, y cuenta con una sólida base histórica y jurídica. La cuestión de Taiwán es un asunto puramente interno de China, que atañe a la soberanía y la integridad territorial del país, y constituye el núcleo de los intereses medulares de China, así como la primera línea roja que no se puede cruzar para las relaciones chino-estadounidenses. La posición del Gobierno y del pueblo chino sobre la cuestión de Taiwán ha sido siempre consecuente y clara, sin espacio ninguno para la ambigüedad estratégica, ni margen ninguno para compromisos o concesiones. Frente a las continuas provocaciones de las fuerzas secesionistas por la “independencia de Taiwán” y a la venta masiva de armas por Estados Unidos, naturalemnte China se opone firmemente y adopta contramedidas contundentes. La parte china presentó de inmediato gestiones solemnes y protestas enérgicas, y de conformidad con las leyes y reglamentos pertinentes anunció la adopción de las contramedidas necesarias a las empresas y personas estadounidenses implicadas en dicha venta de armas. Asimismo, el Ejército Popular de Liberación de China llevó a cabo ejercicios militares relevantes en las cercanías de la isla de Taiwán. Cualquier acto provocador que cruce las líneas rojas en la cuestión de Taiwán será respondido con firmeza por China, y cualquier intento maligno de obstaculizar la reunificación de China está condenado al fracaso.

China aprecia altamente que el Gobierno de Nicaragua ha mantenido de manera constante su firme adhesión al principio de una sola China y su decidido respaldo a la justa posición de China en la defensa de la reunificación nacional y la integridad territorial. Recientemente, la parte nicaragüense emitió una declaración reafirmando su adhesión al principio de una sola China y su oposición a la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán, lo que pone de manifiesto el alto nivel de confianza política y estratégica mutua entre China y Nicaragua, y refleja asimismo la postura común de ambos países de apoyarse mutuamente y de trabajar juntos para salvaguardar la equidad y la justicia internacionales. China está dispuesta a trabajar con Nicaragua, sobre la base del principio de una sola China, para profundizar la Asociación Estratégica entre ambos países, salvaguardar conjuntamente el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas y el orden internacional basado en el derecho internacional, así como realizar contribuciones positivas al bienestar de ambos pueblos, y la paz y el desarrollo mundiales.

Esta entrada fue modificada por última vez el 31 de diciembre de 2025 a las 6:29 PM