Presupuesto 2026 enfocado en la reducción de la pobreza

Imagen Cortesía / Portada de Revista Stalin Magazine.

Por Stalin Vladimir Centeno

Por orientaciones de nuestro Buen Gobierno Sandinista, el Presupuesto General de la República para el ejercicio 2026 está enfocado exclusivamente en la lucha contra la pobreza, ordenando el uso del conjunto de recursos públicos a ejecutarse dentro del territorio nacional, con los que el Estado operará durante el año. Aprobado por ley, el presupuesto autoriza un monto a ejecutarse de más de ciento setenta y un mil millones de córdobas, destinados al funcionamiento, la inversión pública, las transferencias, el financiamiento y los mecanismos de control presupuestario.

La ley define el marco legal que permite ejecutar servicios, obras y programas en todo el territorio nacional, y distingue entre gastos corrientes y gastos de capital. Los gastos corrientes cubren el funcionamiento diario de las instituciones públicas, incluyendo la operación de hospitales, centros de salud, escuelas, universidades, seguridad ciudadana, servicios administrativos y programas sociales. Los gastos de capital se orientan a proyectos de inversión, como infraestructura vial, edificaciones públicas, sistemas de agua, saneamiento, energía y otros proyectos que se ejecutan a lo largo del año.

Dentro de este margen presupuestario, la inversión pública se traduce en obras que la gente va a ver y usar en nuestra Nicaragua durante todo el periodo. La ley autoriza más de cincuenta y ocho mil millones de córdobas para gastos de capital, destinados a proyectos de construcción y mejoramiento que se ejecutan en barrios, comunidades y ciudades del país. Son carreteras y caminos por donde se mueve la producción y el transporte diario, puentes que conectan espacios, hospitales y centros de salud que atienden a la población, centros educativos que funcionan todo el año, viviendas de interés social y obras que facilitan la circulación, el trabajo y la actividad económica cotidiana.

La economía cerró 2025 con un crecimiento cercano al cinco por ciento y para este 2026 llegó a proyectarse que crecerá entre 3.5 y 4.5 por ciento. Esta dinámica se asocia a la continuidad de la inversión pública, al desempeño del sector construcción y al impulso del sector exportador, que en conjunto cargan la actividad económica durante el año.

En nuestro país, el sector construcción se identifica como uno de los principales motores de la actividad económica, en el año 2025 registró un crecimiento cercano al dieciocho por ciento, impulsado por proyectos públicos de infraestructura social y productiva, así como por desarrollos de vivienda. Estos proyectos, respaldados por el Presupuesto General de la República, generan empleo directo e indirecto y activan una cadena de actividades vinculadas al comercio, el transporte y los servicios, que se reflejan en la dinámica económica diaria que se vive en Nicaragua.

Las exportaciones se consolidaron como un componente clave del desempeño económico en el año 2025, cuando alcanzaron niveles históricos al superar los ocho mil seiscientos millones de dólares, con aportes relevantes de sectores como oro, café, ganadería, lácteos, tabaco, azúcar y otros productos.

Estos resultados fortalecen la economía nacional y sirven de base para las proyecciones y la planificación económica contempladas en el Presupuesto General de la República 2026, al mantener el movimiento productivo y comercial del país.

El empleo se fortalece a partir de una actividad económica en expansión, los registros de la seguridad social superan las ochocientas diez mil personas aseguradas, una base amplia dentro de la cual se encuentran los cotizantes activos que participan de manera directa en la dinámica laboral y productiva del país.

Sobre esa base, la tasa de desempleo se ubica alrededor del tres por ciento, con registros incluso inferiores en algunos meses.

Este comportamiento está acompañado por el crecimiento económico y por la expansión del crédito y de los depósitos, que permiten ampliar y fortalecer los puestos de trabajo existentes y la incorporación gradual de más personas a la actividad productiva durante el período que cubre el Presupuesto General de la República 2026.

Mientras que la estabilidad financiera se apoya en el nivel de reservas internacionales y en los ahorros del sector público, las reservas superan los ocho mil trescientos millones de dólares, y el PGR 2026 incorpora ahorros del Gobierno depositados en el Banco Central por más de cincuenta y seis mil millones de córdobas, destinados a respaldar el gasto público y atender contingencias. Esta base financiera permite reforzar la estabilidad del mercado cambiario y el funcionamiento del sistema financiero a lo largo de este año en curso.

Tanto la ley presupuestaria como el enfoque económico planteado para este año, señalan que el uso ordenado de los recursos públicos, la inversión en infraestructura, el mantenimiento de los servicios sociales, la actividad productiva y la estabilidad económica están vinculados a la reducción de la pobreza. Los datos de largo plazo muestran mejoras en el ingreso per cápita, en las condiciones de vivienda, en el acceso a servicios básicos y en otros indicadores sociales.

Elementos que se corresponden con la orientación del Presupuesto General de la República hacia el desarrollo económico y social durante 2026, en el que tanto la Compañera Copresidenta Rosario Murillo, como el Comandante Copresidente Daniel Ortega, se han planteado como meta decisiva derrotar la pobreza para que Nicaragua continúe avanzando y consolidando más victorias.

Esta entrada fue modificada por última vez el 24 de enero de 2026 a las 3:13 PM