Nicaragua y su ejemplo de equidad de género

Foto Archivo Referencia

Stephen Sefton, 8 de febrero 2026

El hecho de que Nicaragua ofrezca a la región y al mundo un exitoso modelo de una sociedad revolucionaria, necesariamente implica que ofrece también un ejemplo en la equidad de género. Se trata no solamente de las destacadas cifras de la representación de mujeres en el poder legislativo o en las otras instituciones del estado y del gobierno, sino la equidad e igualdad en todas las esferas de la vida socio-económica y la cultura nacional. Los avances en la equidad de género en Nicaragua han sido pasos esenciales para poder desarrollar una verdadera democratización del país durante los últimos 20 años.

Han sido imprescindibles en la emancipación nacional de la herencia del esquema cultural colonial y la barbarie del somocismo al servicio del imperio y también en la superación de las secuelas de la década de guerra de los años 1980s, seguida por 17 años de desgobierno neoliberal. Ahora Nicaragua entra en el año veinte de la segunda fase del proceso de democratización revolucionaria sandinista y es evidente que el compromiso con la igualdad entre mujeres y hombres y una genuina equidad de género no son lemas huecos sino una dinámica realidad que se vive y se desarrolla en la práctica cada día.

Un proceso revolucionario en evolución

La Compañera Rosario refirió a esto el Día de la Mujer en 2021, “… nos hace falta mucho. És un cambio cultural el que tenemos que lograr. Este és un aspecto importantísimo… El hecho de que la Constitución establece la Equidad y establece que debemos estar en Equidad, precisamente, en todos los Espacios de la Vida. De la Vida Pública. De la Vida en términos de los Cargos y Responsabilidades que significan ejercer el Poder… porque lo hemos logrado nosotras, con nuestra presencia, con nuestro heroísmo en las Luchas que nos ha tocado librar, para que Nicaragua, como dice Sandino, “sea libre porque tiene hijos e hijas que la aman”.

Ahora la Constitución Política refiere de manera específica en su Preámbulo a las mujeres heroicas Blanca Stella Araúz Pineda, a las Mujeres de El Cuá, a las estudiantes protagonistas en todas las luchas. Artículo Cinco reconoce que, “Las Mujeres en Nicaragua somos protagonistas de nuestras vidas y ejercemos derechos en equidad, por capacidad y presencia efectiva, en todos los espacios, eventos y momentos de nuestra historia. Las Mujeres en Nicaragua hemos sido y somos forjadoras y partícipes directos y activos a lo largo de nuestra historia de luchas libertarias, revolucionarias y evolucionarias de Patria y Libertad.” Y en su Artículo 25, “Se establece la igualdad absoluta entre hombres y mujeres en el cumplimiento de sus deberes y el ejercicio de sus derechos.”

Quizás menos conocido entre la población es que en el Artículo 73 “El Estado otorga protección especial al embarazo, parto y postparto” y, como parte de esa protección, se integra la responsabilidad de los hombres ya que “El hombre en matrimonio o en unión de hecho estable tendrá derecho a no menos de cinco días calendario con goce de salario y sin pérdida de ninguna prestación social en ocasión del parto de su pareja.” Lo cual destaca el enfoque central de la Carta Magna en la familia expresado en Artículo Cuatro, “La Familia es el centro de la convivencia comunitaria y de la forja de valores y sentimientos que desde el amor promueven humanismo, tolerancia y armonía” y un protagonista esencial “en avances cotidianos de lucha contra la injusticia de la pobreza heredada, procurando el desarrollo humano de todos y cada uno de los y las nicaragüenses.”

Así que la imprescindible equidad de género que se ha logrado en Nicaragua ha sido y sigue siendo un proceso integral de la evolución de la sociedad nicaragüense hacia todavía mayores niveles de desarrollo humano, estabilidad social y reducción de pobreza para afianzar una verdadera democratización económica y social.  La igualdad y equidad entre las mujeres y los hombres en Nicaragua es una alta expresión practica del compromiso de nuestra sociedad con los revolucionarios valores Cristianos, Socialistas y Solidarias de su Pueblo Presidente. También es la realización del ambicioso programa revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional promulgado en 1969, en que el punto siete lee “La Revolución Popular Sandinista abolirá la odiosa discriminación que la mujer ha padecido con respecto al hombre; establecerá la igualdad económica, política y cultural entre la mujer y el hombre.”

Las mujeres revolucionarias

Es relevante volver a citar las palabras de Sandino cuando dijo que en su lucha contra el imperio yanqui, Los actos heroicos de las mujeres que colaboraron en el Ejército, no sólo son muchísimos, sino que además la mayoría requieren largas historias para explicar los sacrificios que sufrieron y los peligros que enfrentaron por amor a la Patria, y todas, campesinas, maestras de escuela, enfermeras, amas de casa, y aún señoritas de sociedad, rindieron sacrificios sin los cuales nuestra guerra no hubiera sido posible.” De igual manera eran miles de mujeres que dieron sus vidas para lograr el Triunfo de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio 1979.  

Junto con las innumerables anónimas mujeres campesinas y obreras, se recuerdan a héroes como Luisa Amanda Espinoza, Arlen Siu, Julia Herrera, Amanda Aguilar, Mildred Abaunza, Claudia Chamorro, Angela Morales, Silvia Ferrufino, Clotilde Moreno, Aracely Pérez, Yelba Antúnez, Aura Ortiz, Lina Herrera, Fátima Pavón… solo algunas pocas de las mujeres figuran entre las miles de compañeras que sacrificaron sus vidas para hacer posible la Revolución Popular Sandinista.  Se ha calculado que entre 25% y 30% de las y los combatientes en la insurrección eran mujeres, una proporción altísima en comparación con las otras luchas armadas en el continente.

Luego, en el tiempo de la primera fase de gobierno Sandinista se destacaron compañeras como, por ejemplo, la Dra. Concepción Palacios, Nora Astorga, Doris Tijerino entre las incontables miles de mujeres sandinistas que fortalecieron ese primer período del proceso revolucionario en casi todos los niveles. Entre las terribles amenazas y peligros de la guerra terrorista de los años 1980s, las mujeres hacían posible el gesto de la Cruzada Nacional de Alfabetización, la movilización masiva en las cosechas del café y el establecimiento y consolidación de las jornadas de salud a nivel nacional. Las mujeres hacían posible el desarrollo innovador del sistema educativo y de salud publica y aportaron grandemente al amplio desarrollo de las organizaciones gremiales, los sindicatos y el cooperativismo.

No habría sido posible resistir las tremendas dificultades y presiones de la guerra impuesta por el gobierno del Presidente Reagan sin la dedicación y firmeza de las mujeres fieles al proceso revolucionario.  Aun en medio de la las desesperadas dificultades de la guerra contra el terrorismo contrarrevolucionario patrocinado por el gobierno norteamericano, el Frente Sandinista reafirmaba su compromiso con la igualdad entre las mujeres y los hombres. Laproclama de 1987 sobre el team afirmaba la lucha contra el machismo, el reconocimiento del protagonismo de las mujeres en la Revolución, el compromiso con el fomento de igualdad de oportunidades y con la abolición de la discriminación contra las mujeres en las leyes y las políticas institucionales.

Después del fin de la guerra y la llegada a la presidencia de Doña Violeta Chamorro, las mujeres sandinistas jugaron un papel fundamental en la defensa de los logros del primer período de gobierno del Frente Sandinista. Pero también aseguraron la unidad del partido contra los insidiosos intentos del divisionismo antes y después del histórico congreso del FSLN de 1994. A lo largo de los años de desgobierno neoliberal, hacían posible la acumulación de fuerza electoral que permitió la victoria del FSLN con el liderazgo del Comandante Daniel y la Compañera Rosario en las elecciones de 2006.  

Una nueva fase de Paz, Reconciliación, Unidad y Esperanza

Desde ese momento se intensificó el impulso para promover la igualdad y la equidad de género. El proceso de Reconciliación y Unidad Nacional requería un verdadero y firme compromiso con la decisión democrática de las mujeres nicaragüenses y un respeto categórico a la cultura del país, sin imponer criterios ajenos a los valores de la sociedad. Este proceso se ha desarrollado a base de leyes y políticas del gobierno como la Ley No. 648, Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades, aprobado en 2008 que abrió la posibilidad de una participación mucho más amplia para las mujeres en la vida pública nacional.

La Ley 648 hizo posible el decreto del principio de paridad en las candidaturas de todos los partidos políticos para las elecciones del 2011, el cual fue consolidado por medio de la Ley 331 con Reformas Incorporadas de 2012 para todas las elecciones subsiguientes. En América Latina, solo Cuba, México y Nicaragua han alcanzado la paridad entre mujeres y hombres en sus legislaturas. Pero además, con 62.5%, Nicaragua es el país latino americano con el porcentaje más alto de mujeres ministras. Desde enero 2007, la Asamblea Nacional ha priorizado el tema de la equidad de género para asegurar la aprobación de leyes que previenen y castigan los crímenes de violencia de género y la violencia intrafamiliar.  

Entre otras, se aprobaron la Ley No. 779 Ley Integral contra la Violencia, las reformas al Ley No. 641 Código Penal para actualizar las penas para los delitos cometidos contra las mujeres y la Ley contra la Trata de Personas. La Asamblea mantiene la Política de Género entre las cinco principales políticas institucionales las cuales se refuerzan por medio de los lineamientos de los planes nacionales de lucha contra la pobreza. Por ejemplo, entre los doce lineamientos del Plan Nacional de Lucha Contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano para 2022-2026 figuran, en su punto cinco, la igualdad y equidad de género.

Sobre este punto la presentación del Plan en 2022 explica, “Nuestro Presidente Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo nos han dado este mandato, es uno de los más importantes porque a medida que haya mayor igualdad y equidad de género va a tener mayor impacto en la economía y desarrollo social. Se movilizaron recursos importantes en los años anteriores para las mujeres para capitalizarlas y convertirlas en protagonistas en la producción, en el comercio. Este respaldo será fortalecido en los próximos años.”  Desde su inicio en los años después de la victoria electoral del Comandante Daniel y la Compañera Rosario de 2007, programas dirigidas a las mujeres, como Usura Cero y el Bono Productivo, han promovido la inclusión en la economía nacional de millones de mujeres.

Se calcula que Usura Cero ha entregado créditos a más de dos millones de mujeres emprendedoras y un número similar o mayor han sido protagonistas del Bono Productivo y programas relacionados, como el Patio Saludable, el programa Café Cristiano, Socialista y Solidario entre otros más. Se sigue promoviendo estos y otros programas que han sido claves en la democratización económica y el crecimiento productivo del país. En los últimos años también se ha avanzado grandemente en la economía creativa que abarca de manera integral muchos aspectos de la cultura nacional en que las mujeres figuran como protagonistas claves socio-productivas que dinamizan la economía convencional con emprendimientos innovadores.

En el aspecto de la seguridad socioeconómica de las mujeres, el tema de la titulación de la propiedad ha sido fundamental. Una ley importante fue la Ley 717 Creadora del Fondo para Compra de Tierras con Equidad de Género para Mujeres Rurales del año 2010. Como explica la Procuraduría de la Justicia, un título de propiedad, «Significa seguridad jurídica en primer lugar, significa compromiso del gobierno al pueblo que ha venido restituyendo a las familias nicaragüense este tan deseado documento que no fue reconocido en gobiernos anteriores «.  Entre 2007 y 2025 lo que ahora es la Procuraduría de la Justicia ha entregado un total de 758,334 títulos de propiedad entre propiedades urbanas y rurales, de los cuales han sido beneficiadas casi dos millones de mujeres.  

El reforzamiento de la equidad de género incluye, entre muchos elementos más, la atención integral preescolar. En Nicaragua, se asegura la atención preescolar de parte del Ministerio de Educación por medio de más de 270 Centros de Desarrollo Infantil a nivel nacional que garantizan atención, cuido y desarrollo educativo a más de 16 mil niñas y niños. Otro tema fundamental para las familias nicaragüenses es la salud materna. La mortalidad materna se ha reducido en más de 80% desde 2006 a 16 mujeres por cada 100 mil nacidos vivos, el año pasado.

Como parte de su estrategia nacional para atender a las mujeres rurales con embarazo, el Ministerio de Salud ahora maneja más de 180 Casas Maternas y atiende a más de 70,000 mujeres cada año. Además, entre otros importantes avances en la salud de la mujer, ahora cada hospital en el país ofrece mamografías y el año pasado se brindaron más de 1.2 millones de exámenes de detección temprana de  cáncer cervicouterino en 219 clínicas especializadas alrededor del país, reforzadas por 7 centros departamentales de quimioterapia y 23 laboratorios de patología. La incidencia de mortalidad por motivo de este cáncer ha caído por más de 16% desde 2006 gracias a la detección temprana.

En términos de la seguridad de las mujeres, es relevante destacar que casi 40% de las y los oficiales de nuestra Policía Nacional son mujeres y se ha asegurado que una oficial mujer forma parte de la cojefatura policial en cada uno de los 153 municipios a nivel nacional. Se han establecido más de 300 Comisarías de la Mujer en todo el país que atiende denuncias de violencia de género, facilitan atención y protección a las personas víctimas y investigan los casos. Con la Ley 779, el sistema judicial ahora incluye Juzgados Especializados en la Violencia que son juzgados de primera instancia que resuelven de manera expedita una mayoría de los casos de violencia contra las mujeres que se presentan.

En todas las esferas de la vida nacional en Nicaragua, siguen los avances hacia la  igualdad entre las mujeres y los hombres, de que la Copresidencia del Comandante Daniel y la Compañera Rosario es el ejemplo más evidente.  Como ha dicho la Compañera Rosario, “Cuánto hemos avanzado en Equidad de Género ! Tenemos en la Asamblea Nacional, Mujeres y Hombres en igual número, y tenemos en las Alcaldías, en los Concejos Municipales, y en el Gabinete de Gobierno, Mujeres y Hombres cumpliendo con nuestra Ley de Equidad, 50% para las Mujeres, 50% para los Varones, pero tod@s representamos el Interés Supremo de las Familias nicaragüenses : La Paz y la Alegría de Vivir en Paz, en un País de Fé, de Esperanza, de Valores de Familia, de Comunidad.”

Esta entrada fue modificada por última vez el 9 de febrero de 2026 a las 1:54 PM