Imágenes satelitales de 10 lugares del mundo que sufren de una sequía desastrosa

Imagen ilustrativa

El mundo pierde cada año unos 324 billones de litros de agua dulce, cantidad suficiente para cubrir las necesidades anuales de 280 millones de personas, de acuerdo a un informe del Banco Mundial publicado en 2025. Los ejemplos evidencian la crisis ambiental de la que alertan el Banco Mundial y otros organismos.  Informó RT en Español.

Este fenómeno persistente, conocido como «secado continental«, es impulsado por la intensificación de las sequías y por prácticas insostenibles en el uso de la tierra y el agua. La situación demanda una atención global urgente.

En este contexto, la ONU celebra el 17 de junio el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía para fomentar la conciencia pública y promover acciones.

Al Jazeera ha examinado ejemplos de lagos, ríos y presas que registran bajadas severas del nivel de agua, ilustrando la magnitud de esta crisis global. A continuación, algunos de los casos más significativos.

Foto cortesía / Río Paraná, Argentina, 1990 Google Earth

Foto cortesía / Río Paraná, Argentina, 2026 Google Earth

El Paraná, el segundo río más largo de Sudamérica, con 4.900 kilómetros, funciona como una arteria comercial esencial que enlaza Brasil, Paraguay y Argentina.

Comparando imágenes satelitales de 1990 y 2026, se observa una marcada reducción del nivel hídrico en el puerto de Rosario, consecuencia de sequías sucesivas.

Esta disminución ha revelado extensas llanuras fluviales e islas recién formadas, perturbando la economía regional al afectar al transporte de grano y bajar la generación hidroeléctrica en la represa de Itaipú.

Foto cortesía / Lago Poopó, Bolivia, 1984 Google Earth
Foto cortesía / Lago Poopó, Bolivia 2020 Google Earth

Ubicado a 3.700 metros de altitud, el lago Poopó, en Bolivia, se ha convertido en un caso extremo de un lago de alta montaña en desaparición.

Las comparaciones satelitales entre 1984 y 2020 muestran que el cuerpo de agua casi ha dejado de existir. Las imágenes registran lo que queda de un lago que era el segundo más grande de Bolivia, con unos 1.000 kilómetros cuadrados.

El secado del Poopó se atribuye a desvíos de agua, a las sequías y al calentamiento, factores que aceleraron su pérdida y terminaron por transformarlo en una salina, alterando de forma drástica su condición de ecosistema lacustre.

El cambio ha destruido pesquerías y golpeado los medios de vida de la población indígena Uru, un impacto que expone las graves consecuencias sociales y ecológicas vinculadas a la desaparición de los cuerpos de agua.

Foto cortesía / Lago Ngami, Botswana, 1984 Google Earth
Foto cortesía / Lago Ngami, Botswana, 2020 Google Earth

El lago Ngami, en Botsuana, ubicado en el borde suroeste del delta del río Okavango, registra oscilaciones pronunciadas entre fases de humedal y etapas casi secas, en un comportamiento condicionado por la afluencia del sistema del Okavango y por una sensibilidad directa al clima.

La comparación de imágenes satelitales entre 1984 y 2020 resalta esa variabilidad, con cambios visibles en la extensión y el estado del lago, en línea con un régimen marcado por flujos fluctuantes y episodios de sequía severa que afectan a su dinámica.

En su punto más bajo, impulsado por sequías intensas y aportes irregulares, el lago estuvo cerca de desaparecer, al punto de transformar productivos caladeros y áreas de pastoreo en una cuenca cuarteada y agrietada.

Tras ese mínimo, el Ngami registró una recuperación parcial, aunque su evolución continúa ligada a la llegada de agua desde el sistema del Okavango.

Foto cortesía / Laguna de Aculeo, Chile, 2007 Google Earth
Foto cortesía / Laguna de Aculeo, Chile, 2026 Google Earth

Ubicada en la comuna chilena de Paine, cerca de Santiago, la laguna de Aculeo se presenta como un caso llamativo de un lago que casi desapareció en las últimas décadas, en un proceso atribuido a una sequía prolongada y a condiciones de estrés hídrico.

La comparación de imágenes satelitales de 2007 y 2026 evidencia el cambio, al mostrar cómo el cuerpo de agua, antes asociado a usos recreativos, ha terminado por secarse en gran medida durante el periodo observado.

El sitio, antaño un popular destino, también respaldaba a las comunidades locales, pero el retroceso del agua indica una pérdida sustancial de su capacidad para sostener esas actividades y medios vinculados al lago.

Foto cortesía / Lago Urmia, Irán, 1990 Google Earth
Foto cortesía / Lago Urmia, Irán, 2026 Google Earth

Situado en el noroeste de Irán, el lago Urmia fue en la década de 1990 el mayor lago de agua salada de Oriente Medio, con una superficie cercana a los 6.000 kilómetros cuadrados, pero desde entonces se ha contraído de forma sostenida hasta ocupar alrededor de 581 kilómetros cuadrados, un área inferior al 10% de su tamaño anterior.

Sequías consecutivas, el uso de agua para la agricultura, el desvío de ríos y la extracción de aguas subterráneas han sido factores clave en transformar amplias franjas del Urmia en planicies salinas expuestas.

Foto cortesía / Marismas de Al Chibayish, Irak, 1984 Google Earth
Foto cortesía / Marismas de Al Chibayish, Irak, 2000 Google Earth

Ubicadas en el sur de Irak, las marismas de Al Chibayish forman parte de los Humedales Mesopotámicos, un sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco alimentado por los ríos Tigris y Éufrates, y figuran entre los ecosistemas de humedal más importantes de Oriente Medio.

La comparación de imágenes satelitales de 1984 y 2020 muestra cambios de gran magnitud. El drenaje severo y las sequías provocaron un secado generalizado de las marismas durante la década de 1990, un tiempo en el que amplias zonas quedaron afectadas por la pérdida de agua y la reducción del humedal.

En años recientes, partes del sistema se han recuperado gracias al aumento de las precipitaciones y a esfuerzos de restauración que continúan en curso.

Foto cortesía / Ambovombe, Madagascar, 1985 Google Earth
Foto cortesía / Ambovombe, Madagascar, 2020 Google Earth

Ambovombe, una comuna del sur de Madagascar, se ubica en una de las regiones del país más afectadas por el estrés climático y propensas a la sequía.

La comparación de imágenes satelitales de 1985 y 2020 pone de relieve una crisis ecológica severa en la región, atribuida a una sequía de varios años y al aumento de las temperaturas. Tormentas intensas de arena y déficits de precipitaciones han degradado fuentes de agua y tierras de cultivo, deteriorando la base material de la zona y afectando el uso productivo del territorio.

El deterioro ha golpeado la agricultura de subsistencia y la ganadería, y se vincula con penurias generalizadas y desplazamientos, en un cuadro de afectación social asociado a la pérdida de medios de vida.

Foto cortesía / Lago Faguibine, Mali,1984 Google Earth
Foto cortesía / Lago Faguibine, Mali, 2020 Google Earth

Cerca del borde del Sahara, el lago Faguibine, en el norte de Mali, ha experimentado pérdidas durante en las últimas décadas, en una evolución que ha reducido su tamaño de forma notable.

Alimentado tradicionalmente por las aguas de crecida del río Níger, el lago empezó a perder aportes, y las imágenes satelitales entre 1984 y 2020 reflejan cómo la disminución de las inundaciones alteró su dinámica y aceleró su retroceso.

La sequía y la acumulación de sedimentos se sumaron a ese descenso de las inundaciones, provocando una contracción drástica del cuerpo de agua. Como resultado, gran parte de la cuenca quedó seca y avanzó hacia condiciones crecientemente desertificadas.

Foto cortesía / Lago Mead, EE.UU., 1984 Google Earth
Foto cortesía / Lago Mead, EE.UU., 2020 Google Earth

Ubicado en la frontera entre Nevada y Arizona, el lago Mead es el mayor embalse de Estados Unidos por capacidad y una fuente crítica de agua para millones de personas del suroeste del país y partes de México.

El embalse se creó en la década de 1930 tras la construcción de la presa Hoover en el río Colorado.

La comparación de imágenes satelitales de 1984 y 2020 muestra un declive pronunciado, con una caída marcada de los niveles de agua, en un cambio asociado a una sequía prolongada, al aumento de las temperaturas y a una fuerte demanda hídrica.

Ese descenso ha dejado al descubierto extensas franjas de orilla y áreas de terreno que antes permanecían sumergidas.

Foto cortesía / Mar del Sur de Aral, Uzbekistán, 1984 Google Earth
Foto cortesía / Mar del Sur de Aral, Uzbekistán, 2020 Google Earth

El mar de Aral del Sur, en el noroeste de Uzbekistán, representa lo que se considera uno de los peores desastres ambientales provocados por la acción humana.

La comparación de imágenes satelitales de 1984 y 2020 evidencia la desaparición dramática del lago, un proceso que alteró de manera radical la presencia de agua en el área observada.

Los desvíos de ríos destinados al riego fueron el factor central detrás de esta degradación, al impulsar una contracción de más del 90 % y dejando expuestas extensas franjas del antiguo lecho lacustre.

Esta entrada fue modificada por última vez el 17 de junio de 2026 a las 10:14 AM