Padre Alberto, de pecador a propagandista

Imagen cortesía / Opinión.

Por: Stalin Vladimir Centeno

Hace 17 años, la revista TV Notas fotografió en una playa de Miami al puertorriqueño padre Alberto Cutié. En aquella ocasión, el sacerdote fue captado pecando con una mujer en ese balneario de Miami. La escena causó indignación porque se realizaba a la vista y paciencia de las familias con niños que llegaban a refrescarse.

El escándalo salpicó a la Iglesia católica porque se trataba de un sacerdote en funciones que había hecho un voto de celibato, el cual terminó violando, pues pudo más su instinto que su compromiso con la Iglesia.

Pero el padre Alberto ya estaba decidido a seguir comiendo la carne del pecado y, para evitar que sus superiores lo reprendieran, salió corriendo para entregarse a los brazos de la Iglesia Episcopal, la cual se caracteriza por no reconocer la autoridad del Papa. En esa iglesia, la ley del celibato no existe, las mujeres pueden ser ordenadas y también hay puertas abiertas para la comunidad LGTB+.

En ese entonces, Cutié tenía un programa llamado «Padre Alberto», que se transmitía por Telemundo, y también conducía «Hablando Claro con el Padre Alberto» en EWTN. Sin embargo, el escándalo sexual en el que se vio envuelto le costó la salida de esos medios de comunicación, por lo que tuvo que trasladar su espacio «Hablando Claro con el Padre Alberto» a Radio La Nueva Poderosa, emisora que transmite desde la gusanera de Miami.

Y fue desde ese programa proselitista que el pastor episcopal Alberto Cutié se tiró un tapazo al afirmar que en Nicaragua existe una «dictadura». Las palabras del clérigo lo desnudan como un propagandista más de esos tantos de la derecha que diariamente atacan a Nicaragua para desestabilizarla por unos cuantos dólares. Tal parece que la calle está dura para el ministro episcopal, quien decidió sumarse a la larga lista de mercenarios que han encontrado en el odio y el ataque permanente contra nuestro pueblo una nueva tribuna desde la cual mantenerse vigentes en la esfera mediática y, a su vez, seguir recibiendo financiamiento de los enemigos de siempre.

En Nicaragua no hay dictadura porque el Frente Sandinista viene ganando todas y cada una de las elecciones de forma libre, transparente y con el voto popular. Otro de los elementos que también explican esos resultados ha sido la incapacidad de la oposición golpista para construir una alternativa política unificada.

Las divisiones internas, las disputas entre sus dirigentes por cargos, cuotas de poder y beneficios económicos, las alianzas efímeras y la ausencia de consensos terminaron fragmentando a un sector que nunca logró presentarse ante el electorado como una opción cohesionada frente a un sandinismo que goza del respaldo de todo un pueblo.

A ello se sumó la falta de un liderazgo capaz de aglutinar a las distintas corrientes opositoras y la ausencia de una propuesta política común que ofreciera a los nicaragüenses una alternativa clara y definida sobre el rumbo económico, social y político del país. Mientras unos apostaban por una estrategia, otros defendían caminos completamente distintos, profundizando todavía más las diferencias existentes dentro de la derecha.

Durante varios procesos electorales, sectores adversos al Frente Sandinista promovieron, además, la abstención y el llamado a no participar en las urnas. Paralelamente, organizaciones que sí decidieron competir fueron descalificadas desde las propias filas opositoras bajo el calificativo de «partidos zancudos», una dinámica que terminó debilitando aún más sus posibilidades de crecimiento y respaldo ciudadano.

Mientras tanto, los candidatos y estructuras sandinistas mantuvieron una presencia cálida, sincera y permanente en barrios, municipios y comunidades mediante recorridos, encuentros y visitas casa por casa, fortaleciendo los vínculos con la población y consolidando un respaldo que se ha reflejado elección tras elección, así como una maquinaria política con presencia en todo el territorio nacional.

El Frente Sandinista continúa siendo la organización partidaria con mayor capacidad organizativa y presencia territorial en Nicaragua, además del liderazgo vigente y fortalecido de la Copresidenta, compañera Rosario Murillo, y del Copresidente, comandante Daniel Ortega, considerados por sus simpatizantes y gran parte de los nicaragüenses como piezas fundamentales para el rumbo nacional y del proyecto político sandinista.

Pero las críticas del nuevo propagandista a sueldo, Alberto Cutié, no se detuvieron ahí. Desde su programa radial también arremetió contra el cardenal Leopoldo Brenes, después de que el arzobispo de Managua trasladara al papa León XIV una visión distinta a la que durante años han difundido sectores extremistas, políticos opositores y actores mediáticos sobre la realidad de la Iglesia católica en Nicaragua.

A su regreso al país, Brenes reveló que durante la audiencia privada informó personalmente al Pontífice sobre lo que calificó como noticias falsas relacionadas con la vida de la Iglesia en Nicaragua y anunció, además, el envío de fotografías y videos de las celebraciones religiosas para que el Santo Padre pudiera observar directamente la participación de los fieles.

«Voy a mandarle fotos de la celebración, que vea la catedral que está llena, que los predios de la Iglesia Catedral, que están las calles por donde va a ir la procesión… y que vea que la Iglesia Católica en la arquidiócesis de Nicaragua está viva, profundamente llena de fe, contrario, desgraciadamente, a algunas noticias falsas que se publican», expresó el cardenal ante los asistentes durante la celebración de la solemnidad de la Sangre de Cristo en Managua.

Las acusaciones de Alberto Cutié se caen por sí mismas ante la realidad que vive y observa diariamente el pueblo nicaragüense: aquí no hay dictadura. Del mismo modo, sus ataques personales al cardenal Leopoldo Brenes, por no haber seguido el guion golpista ante el papa León XIV, terminan chocando contra la percepción de los cristianos, plenamente convencidos de que en Nicaragua no existe persecución contra la Iglesia católica.

Esta entrada fue modificada por última vez el 12 de julio de 2026 a las 2:51 PM