Tres mentiras y manipulaciones que se lleva el viento (Tercera de tres)

By  Francisco Javier Bautista Lara

  1. La mentira: Gobierno persigue a la iglesia católica.

La verdad: Nicaragua fortalece modelo cristiano y solidario que facilita prácticas religiosas de los creyentes.

A la memoria de S.E. Cardenal Miguel Obando y Bravo (1926-2018)

Prócer de la Paz y la Reconciliación.

“Actuemos de modo que puedan leer el evangelio en nuestras vidas”

Francisco de Asís.

En Nicaragua un poco más del 80% de la población se identifica como cristianos católicos y cristianos de diversas denominaciones. El 87.7% reconocen que en el país hay libertad religiosa (Sismo 67, M&R, enero 2022). Tengo, como lo hacen unos 6 millones de nicaragüenses creyentes de distintas denominaciones, cristianos católicos, cristianos no católicos, y otros, no solo por mandato constitucional (arto. 29: “libertad de profesar una religión o no), plena libertad para profesar y expresar públicamente mi fe, aunque a veces percibo prácticas clericales que asumen mensajes y acciones excluyentes. En la fraternal conversación con Su Santidad (El Vaticano, 12.10.2020), reiteró lo que ha dicho en otras ocasiones: “para fortalecer la Iglesia debemos despojarnos del clericalismo y empoderar a los laicos”.

La Iglesia Católica, de la que soy parte y asumo sentido de pertenencia por origen, tradición y convicción, aglutina cerca del 40% de la población que se congrega bajo una jerarquía lo que, a pesar de la reducción de fieles durante las últimas décadas y que, sin abandonar el cristianismo, se ha incorporado a otras iglesias, representa una real fuerza social, cultural y política en la vida nacional. Los cristianos no católicos, también son aproximadamente 40% de la población, están fragmentados en más de dos mil congregaciones religiosas o iglesias con distintos liderazgos y particulares interpretaciones doctrinales, lo que, a pesar de su creciente presencia en el territorio nacional entre los sectores populares, no adquieren igual arraigo cultural ni fuerza social y política que la Iglesia impuesta desde la conquista española a inicio del siglo XVI.

El preámbulo de la Constitución de Nicaragua se asume, entre otros, en nombre “de los cristianos que desde su fe en Dios se han comprometido e insertado en la lucha por la liberación de los oprimidos”. El artículo 5 enuncia el fin del Estado: “organizado para asegurar el bien común, asumiendo la tarea de promover el desarrollo humano de todos y cada uno de los nicaragüenses, bajo inspiración de valores cristianos, ideales socialistas, prácticas solidarias, democráticas y humanísticas, …” y como principios (artículo 5) reitera “los valores cristianos” … “los valores e ideales de la cultura e identidad nicaragüense”. El Estado asume en su gestión un modelo cristiano, socialista y solidario.

En el país es evidente que en los mensajes y prácticas públicas se privilegian contenidos de naturaleza cristiana que podrían percibirse excluyentes para cerca del 20% que profesan otras creencias o ninguna. ¿Cuántas rotondas, calles, edificaciones, monumentos o símbolos de carácter católico o cristiano se han erigido en Nicaragua facilitados por el estado? ¿Cuántas celebraciones, actividades socioculturales, se basan en la promoción de la creencia católica?  Abundan las fiestas patronales en todos los pueblos, las múltiples manifestaciones de la religiosidad popular, la conmemoración de la Purísima y la Navidad cristiana en parques, plazas y calles del país incentivadas desde las instituciones y alcaldías.

Es demostrable que la participación religiosa en Nicaragua se ha modificado desde 1960 cuando el 95% se confesaban católicos. El censo poblacional de 1995 mostró que 72.9% se reconocía católico y el 21.1% no católico, el censo de 2005 comprobó la reducción, ya que 58.5% se reconocieron católicos y 41.5% no católicos, en un período de diez años hubo disminución de 14.4 puntos porcentuales. Según encuesta de M&R, en 2013 la proporción de católicos era 50.9% y en 2017 de 48.9%. La cantidad de católicos y no católicos fue similar entre 2014 y 2015 para que a partir de entonces la de no católicos fuera superior. La consulta de opinión de enero 2020 indicó que 44% son católicos y el 56% no católicos.  Para 2021, según M&R, el 36.6% se asumen católicos, el 64.4% no católicos (34.4% protestantes, 29% otras) y 1% no creyentes. La reducción entre 1995 y 2021 se estima en 36 puntos porcentuales.

Según Sofía Brahm (Zenit, Roma, enero 2022) los países de América Latina cuya población católica es menor al 50% son: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Uruguay, Argentina y Chile. En la Conferencia General del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe realizada en Aparecida, Brasil, 2007, se consideraba que 70% de los latinoamericanos eran católicos, esa proporción se ha reducido. La disminución mayor es en Centroamérica por la presencia creciente de iglesias evangélicas. En otros países como Chile disminuyen los católicos por el incremento de no creyentes.

Los dramáticos sucesos de violencia y destrucción del fallido golpe de Estado de 2018 pusieron a la luz el involucramiento de algunos pastores católicos que promovieron o alentaron de manera directa o sutil el rompimiento del orden constitucional, arengaron al odio y la confrontación convirtiendo sus púlpitos en tarimas políticas de agitación (“La iglesia no crece por proselitismo”, dice el Papa), apartándose del mensaje del Evangelio. Muchos fieles percibieron la desnaturalización de sus capillas y templos como espacios de oración y reconciliación, fueron alejados por su opinión sandinista o conciliadora y, quienes buscaban el refugio de la fe para la serenidad y la paz, no encontraron recogimiento y quizás recurrieron a otras iglesias cristianas que preservaron, más allá de la temporalidad de los conflictos, su misión salvadora.  Es demostrable que, durante los últimos cinco años, en la marcada tendencia observada en las últimas décadas, la fuga de creyentes católicos decepcionados se refugió en otras iglesias cristianas, sin abandonar la fe, cambiaron de congregación preservando lo fundamental en el encuentro personal con Cristo Salvador.  Según el Papa Francisco: “El pueblo de Dios sigue a Jesús, lo sigue y lo acoge en su corazón”.

En estos acontecimientos, antes y después, en sus consecuencias, existen responsabilidades particulares que la entidad eclesial debería evaluar y corregir desde su madurez, experiencia milenaria y con auxilio de la Providencia, hay responsabilidades civiles que no deberían evadirse, independientemente de la investidura, ante la sociedad y el estado. El nivel de tolerancia y la posible impunidad no deben ocultarse bajo la sotana de nadie ni esconderse en casas curales cuya esencia cristiana ha sido traicionada por algunos con sus actos y mensajes. El Evangelio recuerda: “el que escandalice a uno de estos pequeños, más le vale que se cuelguen al cuello una de estas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar” (Mt. 18,6). ¿Cuántos de los más humildes y pequeños fueron escandalizados por los comportamientos y palabras impertinentes de sus pastores? ¿Cuántos en vez de encontrar consuelo y paz hallaron desesperanza, confrontación, miedo, odio y violencia? Es una pesada culpa de nuestro tiempo que tiene consecuencias. Como dice el Papa Francisco: “El pueblo de Dios necesita pastores, y no funcionarios, clérigos de despacho” y porque “Una persona que piensa en construir muros… y no construir puentes, no es un cristiano”. En esa confusa realidad humana y eclesial nunca faltan, a veces son abundantes, los servidores ejemplares que se entregan con vocación de pastores al servicio de Dios y los creyentes.

La amnistía decretada en 2019 para abrir un espacio de diálogo y reconciliación bajo el criterio de “perdón y no repetición”, también fue obviada por algunos que continuaron, a pesar del restablecimiento del rumbo institucional y de convivencia, con la provocación alejándose de la comunión diversa de los creyentes y siendo instrumentos para difundir desconfianza, miedo y odio.

El comportamiento personal de clérigos y laicos frente a la comunidad tiene la exigencia, desde la imperfección humana, de la oración, el sacrificio, el servicio y la búsqueda del camino ejemplar. Veámonos nosotros como creyentes en el lugar y tiempo que transitamos. No veamos la paja en el ojo ajeno sino la viga en el nuestro. Asumamos la responsabilidad en la que, a mayor jerarquía mayor obligación, a mayor poder mayor responsabilidad, ante más conocimiento y formación, más compromiso por responder con lucidez mental y fortaleza espiritual ante la comunidad y ante el Señor.

Desde la pertenencia religiosa de casi tres millones de nicaragüenses de distinto origen social y económico, con diversas ocupaciones e intereses, con múltiples filiaciones políticas, con variadas motivaciones culturales, con particulares preocupaciones personales, familiares y comunitarias, apelamos a la vigencia del Evangelio que se sustenta en la radicalidad del Amor y la Esperanza, la inclusión, la solidaridad, la opción preferencial por los pobres (según el Papa Francisco: “El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que has Él mismo se hizo pobre”), por la paz y el bien común.

Ha veces se cae o se dejan arrastrar algunos por la manipulación desinformada o mal intencionada, como instrumentos útiles temporales que se prestan al juego político y a la injerencia externa, que pretenden preservar privilegios de dominación, ceder soberanía, atropellar la dignidad del país, sacrificar a los más desfavorecidos por las elites tradicionales que han pretendido controlar los hilos de la economía y la política durante casi dos siglos, y al hacerlo, renuncian a la esencia cristiana.

Algunos pretenden desconocer y cometen el fatal error de no ver que más del 50% de los cristianos católicos o cristianos no católicos son sandinistas o simpatizan con esta legítima opción política cristiana, socialista y solidaria –imperfectamente humana-, que fortalece derechos y empodera con dignidad a las comunidades.

En particular, la Iglesia Católica que peregrina en Nicaragua y en general las iglesias cristianas cuentan con una privilegiada facilitación y promoción por parte del Estado, según lo enunciado en los preceptos constitucionales y en la vigencia de una cultura cristiana que prevalece por nuestro origen y entorno (incluso en la minoría que no profesa ninguna creencia o se reconocen ateos). Estas evidentes preferencias no deberían utilizarse como privilegios de impunidad para evadir responsabilidades personales o imponerse con sentido de superioridad. Estamos convencidos, como dice el pobre santo de Asís: “Un rayo de sol es suficiente para ahuyentar muchas sombras”

La mentira que pregonan algunos, “aunque corre rápido, tiene patas cortas” y, como ocurrirá con todas las actuales y las que vendrán, se desvanece y se la lleva el viento.

Continuará

Nicaragua es una «dictadura» cuando sigue el ejemplo de Estados Unidos sobre las ONG

JOHN PERRY

Estados Unidos – El gobierno del presidente Daniel Ortega en Nicaragua está «arrasando con la sociedad civil», según Associated Press (6/2/22). The Guardian (6/2/22) lo calificó de «amplia purga de la sociedad  civil», mientras que para el New York Times (14/2/22), Nicaragua está «avanzando hacia la dictadura». Según la edición española del Washington Post (19/5/22), el país es ya «una dictadura al desnudo». En un llamamiento del que se hizo eco la BBC (5/5/22), el comisionado de derechos humanos de la ONU instó a Nicaragua a detener su «dañina represión de la sociedad civil».

¿Qué puede haber provocado una crítica tan generalizada? Resulta que la «purga radical» de la Asamblea Nacional de Nicaragua consistió en retirar el estatus legal libre de impuestos a una pequeña proporción de las organizaciones sin ánimo de lucro del país: sólo 440 en un período de cuatro años. En más de la mitad de los casos, estas organizaciones no gubernamentales (ONG) simplemente han dejado de funcionar o ya no existen. En otros casos, no han cumplido (o se han negado a hacerlo) con los requisitos legales, como la elaboración de cuentas anuales o la declaración de sus fuentes de financiación. Modestos pasos legales que pasarían desapercibidos en la mayoría de los países son -en el caso de Nicaragua- una clara evidencia de que está «avanzando hacia la dictadura».

Ninguno de los informes de los medios de comunicación hizo preguntas básicas, como qué han hecho estas organizaciones sin fines de lucro que llevaron al gobierno a tomar esta acción, si otros países siguen prácticas similares, o qué requisitos internacionales sobre la regulación de las organizaciones sin fines de lucro debe cumplir Nicaragua. Hay una historia mucho más grande aquí que los medios corporativos ignoran. Vamos a llenar algunos de los vacíos.

Tres preguntas básicas

Hay tres preguntas básicas. En primer lugar, ¿es Nicaragua un país excepcional en el cierre de organizaciones no lucrativas a esta escala? No, la práctica está muy extendida en otros países. Aunque es difícil encontrar cifras, las agencias gubernamentales de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y otros países han cerrado decenas de miles de organizaciones sin fines de lucro en los últimos años.

Por ejemplo, entre 2006 y 2011, el IRS cerró 279.000 organizaciones no lucrativas de un total de 1,7 millones en Estados Unidos; en 2020 cerró 28.000 más. En Gran Bretaña, la Charity Commission cierra unas 4.000 al año. Y en Australia, se han cerrado unas 10.000 organizaciones sin ánimo de lucro desde 2014, una sexta parte del total. En Nicaragua, cuatro años de cierres han afectado hasta ahora solo al 7% de un total de más de 6.000 organizaciones sin ánimo de lucro.

En segundo lugar, ¿impone Nicaragua normas más estrictas que otros países? De nuevo, la respuesta es no. Las normas introducidas en 2020 exigen que las organizaciones sin fines de lucro se registren como «agentes extranjeros» si reciben fondos del exterior: El informe de AP (6/2/22; recogido por The Guardian, 6/2/22) pone esto entre comillas, pero el término se toma prestado de los requisitos mucho más pesados que se han aplicado en los EE.UU. desde 1938 bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA). El Financial Times (4/10/20) llamó a la legislación nicaragüense «Ley Putin», vinculándola erróneamente a Rusia, no a Estados Unidos.

Estados Unidos tiene algunos de los poderes más fuertes y detallados del mundo, pero no son los únicos: La Biblioteca del Congreso tiene ejemplos de 13 países con una legislación similar. En Gran Bretaña, el gobierno consultó el año pasado sobre la introducción de un «Plan de Registro de Influencias Extranjeras», que es similar a la FARA. La ley de Nicaragua no es excepcional, ni tampoco sus consecuencias en la reducción del número de ONG; cuando Australia introdujo leyes similares en 2014, hubo 5.000 cierres de organizaciones sin ánimo de lucro en el año siguiente como resultado.

Un factor importante es que Nicaragua, al igual que otros países, tiene que cumplir con las regulaciones internacionales que abordan los riesgos planteados por las organizaciones sin fines de lucro no reguladas. Esto incluye la preocupación internacional generalizada de que las organizaciones sin fines de lucro son susceptibles de blanquear dinero.

Ya sea deliberadamente o por ignorancia, los medios de comunicación ignoran el hecho de que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), creado en 1989 por los gobiernos del G7, impone normas que se aplican a nivel mundial. En 2020, Nicaragua fue elogiada por el GAFI por «cumplir en gran medida» con sus requisitos. El GAFI respaldó específicamente el endurecimiento de los controles y las sanciones por incumplimiento que introdujo el gobierno, incluida la amenaza de retirar el estatus legal de una organización.

En tercer lugar, ¿se ha dado tiempo a las organizaciones sin ánimo de lucro para que cumplan las normas? Según The Guardian (22/6), «el gobierno no les ha dado la oportunidad de ajustarse a los nuevos requisitos legales», pero sé que esto no es cierto. He hablado con dirigentes de varias organizaciones sin ánimo de lucro que han completado el proceso o están trabajando en él. Las normas son duras, y el ministerio gubernamental carece de recursos para la tarea que se le ha encomendado, pero cientos de ONG están tomando medidas para cumplirlas. Muchas de las que no pasan la prueba tienen la opción de reconstituirse como empresas sin estatus de libre de impuestos.

Las normas se aplican tanto a los buenos como a los malos

¿Se preguntan los medios de comunicación si Nicaragua podría haber introducido estas leyes tan estrictas debido a las transgresiones evidentes de las organizaciones sin ánimo de lucro? No: al contrario, los medios de comunicación dan por sentado que las quejas de las ONG sobre las normas están justificadas.

Los reportajes se limitan a hacer una referencia despectiva a la historia reciente de abusos de algunas ONG nicaragüenses. Ignoran el hecho clave de que algunas de ellas existieron principalmente para canalizar millones de dólares de financiación estadounidense hacia actividades que interfieren descaradamente en la política nicaragüense. Ignoran la generosidad de las agencias financiadas por el gobierno estadounidense, como la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la USAID, que vertieron dinero en las ONG nicaragüenses después de que el presidente Daniel Ortega volviera a ser elegido en 2007, con el objetivo específico de formar a la gente para que se opusiera a su gobierno y creara las condiciones para un cambio de régimen.

El hecho de que la NED, la USAID y otras agencias estadounidenses utilicen a las ONG nacionales de esta manera no es ningún secreto. Global Americans (1/5/18) informó de que la NED estaba «sentando las bases para la insurrección» en Nicaragua en 2018; Lobe Log (7/3/18) reveló que la National Endowment for Democracy se había jactado ante el Congreso de sus esfuerzos por crear jóvenes discípulos del cambio de régimen, y el Council on Hemispheric Affairs (10/2/19) describió en detalle el proceso de adoctrinamiento en el que participaron.

Por supuesto, esta interferencia ha estado ocurriendo durante décadas en todo el mundo. Hace seis años, Telesur (6/8/16) mostró cómo funcionaba en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Actividades similares financiadas por la NED y agencias aliadas se han llevado a cabo en Croacia, Rusia, Ucrania, Polonia y muchos otros países.

El Financial Times (4/10/20) llegó a citar a Aimel Ríos, de la NED, quien instó a ejercer una presión internacional más dura sobre Nicaragua: «Parece que ese es el único lenguaje que el régimen entenderá», dijo. El evidente conflicto de intereses no fue cuestionado. Contrasta esto con la hipervigilancia de los medios de comunicación sobre cualquier sugerencia de interferencia de Rusia o China en la política occidental.

Aparte de las cuestiones políticas, hay una cuestión más amplia sobre el valor de las organizaciones sin ánimo de lucro para la sociedad nicaragüense. Hay que decir, por supuesto, que muchas organizaciones sin ánimo de lucro hacen un excelente trabajo humanitario. Pero hay excepciones significativas, aparte de los ejemplos anteriores.

Por ejemplo, los organismos locales de «derechos humanos» han sido totalmente parciales en su trabajo, convirtiéndose en poco más que mercaderes de propaganda, como he mostrado en otro lugar. Muchos de los organismos médicos ahora cerrados también existían principalmente como organizaciones de propaganda, más que como auténticas instituciones profesionales, especialmente durante la pandemia, cuando intentaron (con cierto éxito inicial) disuadir a la gente de utilizar el servicio de salud pública.

Algunas universidades privadas han perdido su estatus por no rendir cuentas, y han sido asumidas por el Estado. Lejos de la impresión que da el New York Times (14/22), varios académicos que trabajan con sus antiguos alumnos me han dicho que son mucho más felices ahora que tienen acceso a mejores instalaciones estatales. Sus tarifas son fijas y ya no tienen que pagar cuotas exorbitantes (en algunos casos, 1.000 dólares) para graduarse.

El Washington Post (6/2/22) criticó el cierre de la «Academia Nicaragüense de Letras de 94 años». Sin embargo, uno de sus miembros de la junta directiva admitió que estaba en «total desorden administrativo» y que nunca había cumplido con los requisitos de presentar sus cuentas, a pesar de que recibía 62.000 dólares en fondos del gobierno cada año.

Para promover los intereses de Estados Unidos

Tal vez las afirmaciones más descabelladas sobre la importancia de las ONG las haya hecho open Democracy (6/1/22), un medio de comunicación sin ánimo de lucro que afirma que «desafía al poder, inspira el cambio y construye el liderazgo entre los grupos infrarrepresentados en los medios de comunicación». Muchos servicios para las mujeres, como los de salud reproductiva, «están desapareciendo», dice, repitiendo las afirmaciones de una ONG nicaragüense que se niega a cumplir las nuevas leyes. Sin ellos, aparentemente, «las perspectivas… son sombrías».

El artículo tergiversa gravemente la situación de la salud de las mujeres en Nicaragua, que cuenta con uno de los mejores servicios de salud pública de Centroamérica, gratuito para todos. Por ejemplo, ha reducido la mortalidad materna de 92,8 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en 2006, a 31,6 en 2021, una reducción del 66%. En parte, esto se debe a sus 180 casas maternas, que ofrecen atención especializada a las mujeres embarazadas. El Estado también ofrece planificación familiar gratuita en todos los centros de salud, incluida la ligadura de trompas para las mujeres que no desean tener más hijos.

Es cierto que muchas ONG prestan asistencia sanitaria, a menudo con financiación extranjera, y la mayoría de ellas están perfectamente dispuestas a registrarse con arreglo a la nueva legislación y seguir trabajando en cooperación con el Ministerio de Salud.

Por supuesto, es casi inconcebible que los medios de comunicación reconozcan el mérito de Nicaragua por sus logros en materia de salud, o en muchos otros aspectos de la prestación social. Como FAIR ha señalado en varias ocasiones, los medios de comunicación corporativos son consistentes en hacer de cada noticia un ataque al gobierno sandinista de Nicaragua, sin ningún intento de equilibrio o investigación genuina de las historias que les presentan los opositores del gobierno, especialmente las que provienen de los medios de comunicación nicaragüenses hostiles.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos comienza su resumen de su política sobre «Relaciones de los Estados Unidos con Nicaragua», actualizado el pasado mes de septiembre, con la declaración sorprendentemente honesta de que «el gobierno de los Estados Unidos trabaja para promover los intereses de los Estados Unidos en Nicaragua». Lamentablemente, los medios de comunicación internacionales parecen hacer lo mismo.

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Tres mentiras y manipulaciones que se lleva el viento (segunda de tres)

By Francisco Javier Bautista Lara

On June 21, 2022

  1. La mentira: Instalarán base militar rusa en Nicaragua.

La verdad: Nicaragua continúa fortaleciendo relaciones cooperación, asistencia humanitaria y el enfrentamiento contra el crimen organizado con ejércitos de varios países.

A la memoria de Dr. Aldo Díaz Lacayo (1927-2022)

Historiador de la patria.

A partir del trámite legislativo periódico para aprobar el ingreso de militares del extranjero y la salida de nacionales en labores correspondientes, de manera mal intencionada, algunos actores políticos y medios de comunicación nacionales e internacionales, difundieron falsedades y tergiversaciones, señalando el proceso como inusual y visibilizando únicamente la que correspondía a la autorización de militares y medios rusos, obviando su temporalidad y la inclusión de centroamericanos y estadounidenses, entre otros, ignorando el proceso cotidiano de cooperación e intercambio, llegando al extremo de referir la “instalación de una base militar rusa en Nicaragua”, haciéndose eco de la descomunal “rusofobia” que occidente pregona con irresponsabilidad xenofóbica y agresiva, pretendiendo contaminar con sus problemas, desequilibrios, prejuicios y dependencias al resto del mundo. Esa absurda mentira plagada de manipulaciones, difundida desde los pasillos del Departamento de Estado, expandida por las cadenas transnacionales del terrorismo mediático y los lacayos de la desinformación que sacan de contexto y sobredimensionan la realidad según los contaminados intereses de un extinto orden mundial unipolar, incluso por algunos gobernantes desinformados y despistados como el recién inaugurado presidente de Costa Rica quien, con más de lo mismo, hizo eco a las manipulaciones. Alexandr Schetinin, del Dpto. de América Latina del Ministerio de Exteriores ruso, criticó el “revuelo en torno al permiso otorgado por Nicaragua” que incluye a varios países, se ratifica cada año y que en esta ocasión “se ha inflado sin fundamento” (EFE, 16.06.22).

Muchas de esas voces propagadoras de calumnias e infamias obvian denunciar lo evidente: a EE.UU. por mantener una base militar en Guantánamo, su primera instalación militar extraterritorial enclavada en esta bahía Cuba y que fue instalada durante la oprobiosa ocupación militar al concluir la guerra hispano-estadounidense de1898 y continúa allí en abierta violación al derecho internacional y a la voluntad soberana del digno pueblo y gobierno cubano. La presencia de una base militar extranjera es una violación a la soberanía de los países receptores “justificada” por el presunto “beneficio mutuo para la seguridad”, pero en realidad es una imposición que lesiona la libre autodeterminación al entregar parte del territorio nacional a fuerzas militares extranjeras que condicionarán las decisiones nacionales.  La agresiva y cuestionada política interventora e injerencista norteamericana ha desplegado unas 800 bases militares de distinto tamaño en 100 países del mundo para afianzar su dominio y expansión imperial, de las cuales 76 están en América Latina y el Caribe, entre ellos en Colombia, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Chile y Perú.

Una verdad es evidente en Nicaragua no hay ni habrá bases militares de potencia extranjera, este pequeño país no es enclave de ninguna potencia extranjera y rechaza las intromisiones externas de cualquier naturaleza, no acepta someterse a dictados hegemónicos injerencistas, es nación soberana e independiente que preserva su autodeterminación y actúa en consecuencia.

La Constitución Política de Nicaragua (1987 y sus reformas), en el artículo 92 establece que: “Se prohíbe el establecimiento de bases militares extranjeras en el territorio nacional. Podrá autorizarse el tránsito o estacionamiento de naves, aeronaves, maquinarias y personal militar extranjero para fines humanitarios, adiestramiento, instrucción e intercambio, siempre que sean solicitadas por el Presidente de la República y ratificados por la Asamblea Nacional”.

Nicaragua ha estado abierta a mantener relaciones de respeto y cooperación con todas las naciones en correspondencia con la voluntad histórica y política asumida desde el triunfo de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio de 1979, por lo que su institución armada “para la defensa de la soberanía, de la independencia y la integridad territorial” (Constitución Política, arto. 92), ha cultivado diversos vínculos de asistencia técnica, humanitaria, de capacitación y para la lucha contra el crimen organizado transnacional, en particular, en el marco del sistema de integración regional, con las Fuerzas Armadas Centroamericanas (Guatemala, El Salvador, Honduras y República Dominicana), con Estados Unidos de América, Estados Unidos Mexicanos, Cuba, Venezuela, Japón, Rusia, y otras naciones del mundo.

Nicaragua estableció relaciones diplomáticas y de amplia cooperación con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) el 18 de octubre de 1979 y continuó con la Federación de Rusia desde 1990. Un ámbito de estas relaciones es entre las instituciones militares de ambas naciones: primero con el Ejército Popular Sandinista y después con el Ejército de Nicaragua.

El 14 de junio del corriente la Asamblea Nacional aprobó la “Autorización de ingreso al territorio nacional de naves, aeronaves y personal militar extranjero con fines de intercambio y asistencia humanitaria en beneficio mutuo en caso de situaciones de emergencia, así como la salida de tropas, naves y aeronaves nicaragüenses fuera del país durante el segundo semestre del año 2022”. En el decreto se incluye a las fuerzas armadas y ejércitos de Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, México, Cuba, Bolivia, Venezuela, Estados Unidos y Rusia. Entre 2007 y 2022 el poder legislativo, a solicitud del ejecutivo, aprobó 40 decretos de similar naturaleza, y antes de 2007, al igual que ahora, con una frecuencia de dos autorizaciones anuales, según las necesidades nacionales de profesionalización, intercambio y asistencia humanitaria de las fuerzas armadas en sus relaciones de amistad y cooperación.

A manera de ejemplo, el anterior decreto de noviembre 2021 (No. 8775), autorizó el ingreso de militares de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas, EE.UU., Rusia, México, Venezuela, Cuba y República de China-Taiwán (cuando había relaciones diplomáticas: 800 efectivos y 2 naves de la flotilla de instrucción de su Fuerza Naval para realizar visita de cortesía e intercambio). En noviembre 2019 (decreto 8619) y junio de 2017 (decreto 8281), autorizaron el ingreso de militares de igual origen. En junio de 2015 (decreto 7785), además de los de procedencia anterior también llegaron militares de Japón. De EE.UU. son de varios cuerpos armados, entre ellos, de ingenieros, la Guardia Costera, la Guardia Nacional y Fuerzas Armadas.

Esta mentira, como ocurrirá con todas, se desvanece y también se la lleva el viento…

Continuará…

Tres mentirasy manipulaciones que se lleva el viento (Primera de tres)

MANAGUA – Por Francisco Javier Bautista Lara – Junio 20, 2022

La mentira tiene patas cortas y tarde o temprano cojea”.

Sabiduría popular.

“La verdad adelgaza y no quiebra y siempre nada sobre la mentira, como el aceite sobre al agua”.

Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes).

La inescrupulosa descalificación contra Nicaragua se sustenta en mentiras y manipulaciones impuestas y difundidas de manera brutal por medios hegemónicos y plataformas virtuales que financian y alimentan retrógrados grupos de poder imperial y neocolonial y sus adeptos locales, para denigrar, someter y doblegar la voluntad soberana de los pueblos que deciden emprender su camino para construir, con autodeterminación, solidaridad y equidad, un modelo político, social y económico propio que fortalezca la convivencia y la paz, consolide su independencia y restituya la dignidad humana principalmente de los más desfavorecidos, acorde con la esencia del Evangelio de Cristo.

Nicaragua es víctima de agresión e injerencia sistemática. Algunos se suman a la mala fe y la atrevida ignorancia al repetir y asumir como cierto lo que no resiste la fuerza de la verdad, caen en el error de “pesar rápido” o no pensar para ver el argumento y comprobar la evidencia. Desde distintos espacios pretenden callar la voz de la dignidad y la verdad. A pesar de ello, no faltan las voces valientes de la solidaridad en el ámbito internacional se continúa fortaleciendo el compromiso nacional y comunitario por avanzar, superar las dificultades y enfrentar con creatividad, desde nuestras capacidades, los retos y riesgos contemporáneos, particulares y comunes.

La mentira abunda, aunque se desplume sola, es un instrumento de agresión para justificar la agresión. Crean una narrativa que se ajuste a sus intenciones injerencistas. Lo relativo a las organizaciones sin fines de lucro, la autorización de ingreso de militares extranjeros y sobre la iglesia católica son tres de los actuales ejes de ataque que difunden y alimentan con falsedad y especulación para descalificar, dividir, sembrar miedo, discordia y odio:

Primera de tres:

  1. La mentira: Organizaciones no gubernamentales acechadas.

La verdad: Organizaciones sin fines de lucro reguladas para continuar su fin cívico de servicio a la sociedad nicaragüense.

A la memoria de José Zacarías Guerra Rivas (1859 – 1914)

Filántropo y benefactor de los huérfanos.

Los Organismos sin Fines de Lucro, -mal llamados Organizaciones no Gubernamentales (también pueden ser no gubernamentales las empresas que pretenden lucro)-, son personas jurídicas con derechos y obligaciones reguladas por el estado a través de la ley y constituidas por los ciudadanos para cumplir un propósito de servicio de interés común.

En Nicaragua, a inicio del siglo XX, carecían de definición y normativa específica, debían inscribirse con escritura pública de constitución en la Cámara de Comercio (Ley: 28.03.1933, -tiempo de la oprobiosa intervención norteamericana y la digna resistencia antiimperialista de Sandino-), igual que los negocios establecidos. Aunque en febrero de 1982 la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional decretó la Ley para la concesión de la persona jurídica (decreto-ley 639; 18 artos.) estableciendo requisitos, regulaciones e indicando al Ministerio de Justicia como encargado del registro y control de las asociaciones, federaciones o confederaciones y fundaciones sin fines de lucro civiles o religiosas, fue hasta el Decreto-ley No. 1346 (noviembre 1983) que se formuló un cuerpo normativo básico más completo: Ley sobre asociaciones y registro central de personas jurídicas (41 artos.). Esta norma de la primera etapa de la Revolución inaugura la institucionalización de las personas jurídicas sin fines de lucro y abre el proceso que permitió que proliferaran, a veces sin suficiente formalidad acorde a su responsabilidad ante los asociados, la sociedad y el estado.

A ese año, la cantidad de organizaciones civiles y religiosas funcionando apenas pasaba de cien, entre ellas: la Fundación Hogar de Huérfanos Zacarías Guerra (1913), la Academia Nicaragüense de la Lengua (1928), Asambleas de Dios de Nicaragua (¿1936?), Convención Bautista de Nicaragua (1937), el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (1959), Cáritas de Nicaragua (1960), creadas por decreto ejecutivo.

La Ley general sobre personas jurídicas sin fines de lucro (Ley 147, marzo 1992) avanza en la formación de las asociaciones, fundaciones, federaciones y confederaciones sin fines de lucro, define derechos y obligaciones, establece que será el Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Ministerio de Gobernación el encargado de la aplicación de la ley. Al igual que en 1983, el poder Legislativo (Consejo de Estado antes, Asamblea Nacional ahora), es facultado para conceder y cancelar su personalidad jurídica. Puede cancelarse por las siguientes causas: comisión de actos ilícitos, violentar el orden público, realizar actividades que no corresponden a sus fines, disminución de la cantidad de los miembros fijados en la ley, por obstaculizar el control y vigilancia de la entidad de registro y control, y cuando así lo acuerde el órgano máximo conforme sus estatutos.

Durante tres décadas, entre 1983 y 2013, se concedió personalidad jurídica a unas seis mil organizaciones sin fines de lucro y se les canceló al menos a mil, la mayoría por haber dejado de operar o cumplir el propósito por el que se constituyeron. Algunas, por ejemplo, las Escuelas Radiofónicas de Nicaragua (Asociación “Centro de Capacitación Las Segovias”, CECASE), con la misión de enseñar a leer y escribir a las personas del campo, después de 47 años (fundada 1966; personalidad jurídica concedida en 1990), en 2013, al considerar que la realidad socio cultural se había modificado, su promotor, el sacerdote Bonifacio Echarri, solicitó la cancelación.

Para 2020 se estima que habían registradas en la instancia competente del Ministerio de Gobernación unas 6,700 organizaciones sin fines de lucro, de las que, entre 2019-2022 fueron canceladas su personalidad jurídica por la Asamblea Nacional, unas 460, el 6.8% de las inscritas. Parece que hubo un rezago de control e insuficiente supervisión institucional durante las últimas tres décadas. Las causas generales para cancelarlas fueron: abandono de su funcionamiento (no reportes, inexistencia de actas e informes financieros, no actualización de directiva, abandono), incumplimiento de obligaciones estipuladas en la ley -también implicó violación a sus estatutos- y, no inscribirse como agentes extranjeros a quienes correspondía. Es absurdo señalar al ente regulador por aplicar la ley y exigir el ordenamiento de las asociaciones sin pedir responsabilidad a los encargados o representantes que no cumplieron su obligación y traicionaron la buena voluntad social y de servicio de sus socios. Algunas funcionaron como empresas con fines de lucro para beneficio de pocos, con opacidad, para utilizar o lavar activos de manera ilícita o ajena a su naturaleza. Las asociaciones canceladas fueron según la Ley general sobre personas jurídicas sin fines de lucro de 1992 y la Ley de agentes extranjeros de 2020.

Un grupo de actores nacionales y extranjeros, vinculados a instancias políticas, de comunicación, empresariales y religiosas, utilizando unas 40 organizaciones con personalidad jurídica “sin fines de lucro”, desnaturalizaron su carácter específico, social y cívico al comprometerse en actos delictivos que atentaron contra la seguridad pública para pretender romper el orden constitucional. Se prestaron a acciones desestabilizadoras acatando instrucciones extranjeras o de grupos que los financiaron, recibieron unos 20 millones de dólares provenientes principalmente de EEUU y Europa. Estos actos criminales y el manejo de los fondos configuraron los delitos de lavado de activos, traición a la patria, terrorismo y otros por las personas naturales que las representaban o usaron por lo que debieron responder ante la justicia penal por los perjuicios causados a la sociedad y al estado. Fueron parte de los instrumentos injerencistas, ilícitos y provocadores del fallido golpe de estado (abril-junio 2018) que trajo grave daño humano, social, económico y material a los nicaragüenses, que fue desmontado con éxito conforme al estado de derecho, desde la capacidad institucional, la movilización popular, social y política.

Frente aquella dramática experiencia que afectó la prosperidad común e interrumpió los extraordinarios resultados económicos, sociales, de infraestructura, desarrollo humano, convivencia, seguridad y paz de la década precedente, Nicaragua, para anticiparse al riesgo y la amenaza desestabilizadora, profundizó su capacidad jurídica, normativa e institucional ante la amenaza de agresión y desestabilización articulada desde fuera y dentro del país, por lo que promulgó, entre otras, dos nuevas leyes: ii) En octubre 2020, Ley 1040 “Ley de regulación de agentes extranjeros” obliga a las personas naturales y jurídicas que perciban fondos o bienes de gobiernos, agencias o sociedades extranjeras, a inscribirse ante la autoridad competente. En este caso, los organismos sin fines de lucro en esta categoría, son sujetos obligados a cumplir. disponiendo de 60 días después de vigente, por lo que debían efectuar el trámite antes de enero 2021. ¿Por qué algunas no lo hicieron después de más de un año de vencido el plazo a pesar de las notificaciones públicas? Dice el refrán popular: “el que no la debe, no la teme”. Nadie puede justificar el desconocimiento de la ley. ¿Quizás asumieron abierta violación a la legislación por razones política, por desorden administrativo y financiero, por infuncionalidad de su organización, por estar comprometidos en el manejo irregular o para propósitos ilícitos de los fondos recibidos del extranjero? Este tipo de regulación no es nueva, existe en muchos países, la versión aprobada es similar a otras, entre ellos: E.E.U.U., Australia, Israel, El Salvador, Rusia, Hungría. La reglamentación para la regulación, supervisión y sanción de agentes extranjeros fue promulgada en el Acuerdo Ministerial 03-2021 (27.01.2021). i) En abril 2022, se perfeccionó y actualizó la norma que rige estas asociaciones cuando la Asamblea Nacional promulgó la Ley 1115: Ley general de regulación y control de Organismos sin Fines de Lucro (57 artículos), que entró en vigencia el 6 de mayo.

Al menos un tercio de las organizaciones a las que se suspendió su personalidad jurídica en los últimos tres años por el mecanismo legislativo que las otorgó, estaban sin funcionar. No operaban desde hacía tiempo por diversas razones: conflicto entre socios o reducción de miembros, infuncionalidad, desajustes administrativos-financieros, falta de financiamiento y pérdida del propósito por el que se constituyeron.

Las causales de cancelación están expresadas en la ley y que, como personas jurídicas sin fines de lucro algunas obviaron o violaron, o se negaron a asumir sus obligaciones confrontando al estado de derecho, cayendo en rebelde irregularidad y violentando sus propios estatutos de origen. Las particularidades de cada una, las específicas violaciones, omisiones o incumplimientos, están en la exposición de motivos de cada trámite de cancelación según la entidad de registro y control, son conocidas por los representantes legales, juntas directivas (en caso que hubiera) y sus socios (si les informaron los directivos a los que eligieron).

Es evidente que el relajado control del registro existente y la incompetencia de las directivas de las “organizaciones sin fines de lucro” acumuló múltiples incumplimientos y diversas carencias, sumado a la falta de voluntad o incompetencia de los responsables que, en representación del colectivo social que los designó, desatendieron las obligaciones como directivos, administradores o representantes legales. Frente a todo ello, en el marco de la realidad jurídica y las necesidades de la sociedad y del Estado, las instancias correspondientes están obligado a ordenar y fortalecer la institucionalidad de estas valiosas expresiones de la sociedad nicaragüense que coadyuvan de manera activa al bien común desde sus lícitos y loables propósitos específicos de servicio cívico y cooperación sin fin de lucro.

Esta mentira, como ocurrirá con todas, se desvanece y se la lleva el viento…

Continuará…

¿Desde cuándo desarticular un Golpe de Estado es “desmantelar” la democracia?

I

Ahora que la AP informa que los miembros de la Comisión de la Cámara de Representantes, encargada de investigar el asalto al Capitolio, cuenta con “evidencias adicionales que serán expuestas esta semana que muestran que (Donald) Trump y sus asesores realizaron un ´esfuerzo a gran escala´ para propagar desinformación y apremiaron al Departamento de Justicia para que aceptara las aseveraciones falsas del entonces presidente”…

¿Por qué la Casa Blanca no acepta que Trump, a la cabeza del Gobierno de los Estados Unidos, también realizó “esfuerzos a gran escala” para propagar desinformación” contra el Gobierno Constitucional de Nicaragua, y apremió a sus agencias afines, comisiones de Derechos Humanos, OEA, medios de comunicación, tanques de pensamiento, y otros “institutos”, “fundaciones”, “comisiones”, etc., subordinados bajo fachadas de organismos “independientes”, para que también aceptaran las aseveraciones falsas del entonces presidente?  

Ahora que el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, denunció que las “fuerzas” en la sombra, detrás del trágico asalto al Capitolio en 2021, siguen siendo una amenaza para la democracia de su país…

¿Por qué a Nicaragua se le acosa, acusa, sanciona y bloquea económicamente por desmontar los planes siniestros de las “fuerzas” que el mismo expresidente Donald Trump auspició para atacar la paz, la estabilidad, el desarrollo y la democracia?

Ahora que un comité especial del Congreso de los Estados Unidos llega a la conclusión de que los sucesos del Capitolio, que duraron unas cuantas horas y no el día completo, fueron un fracasado Golpe de Estado…

¿Por qué la barbarie armada y fascista de tres largos meses en 2018, financiada contra Nicaragua, es encubierta a estas alturas con la cínica narrativa de “manifestaciones cívicas”?

Ahora que el Presidente de los Estados Unidos suena las unánimes campanas de alerta sobre los peligros que corre la democracia en su país, y a una sola voz, el Congreso, la Policía y órganos de Seguridad, la Justicia y el mismo Ejecutivo se coordinan para defender los resultados de las votaciones y la legitimidad del Colegio Electoral, y por consiguiente su estadounidense sistema democrático

¿Por qué a Nicaragua, al cumplir con el Ordenamiento Jurídico de la República para defender también la democracia, la legitimidad del Consejo Supremo Electoral y la Constitución, se le imputa que “no existe la división de poderes”?

Ahora que el señor Biden advierte: “Es importante que el pueblo estadunidense entienda lo que realmente sucedió y que entienda que las mismas fuerzas que llevaron (a la insurrección en el Capitolio) el 6 de enero siguen activas hoy”…

¿Por qué le es difícil al señor Biden entender lo que con evidencias en las manos ha demostrado Nicaragua lo que sucedió: que millones y millones de dólares del presupuesto del noble pueblo estadounidense se despilfarraron en el frustrado Golpe de Estado, y que las mismas fuerzas que sangraron (al país con el derrotado golpe de Estado de abril a julio) 2018 siguen activas hoy, exigiendo incluso la expulsión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio?

Ahora que el mandatario describe con dramatismo que “La insurrección del 6 de enero es uno de los capítulos más oscuros en la historia de nuestra nación. Un asalto brutal a nuestra democracia, un ataque brutal a las fuerzas del orden, con algunos perdiendo la vida”…

¿Por qué Estados Unidos pretende que el Gobierno Constitucional, el pueblo de Nicaragua y sobre todo los familiares de las víctimas, glorifiquen las atrocidades cometidas por los golpistas de Trump en 2018 como uno de los capítulos más luminosos en la historia de la nación?

¿Cómo Washington va a dictar hasta los sentimientos nacionales de Nicaragua y traducir esos meses de salvajismo, luto y dolor provocado por sociópatas endemoniados en “una defensa culta y piadosa a nuestra democracia”?

¿Cómo Nicaragua va celebrar, alabar y calificar de “cristiano abrigo de protección y misericordia a las fuerzas del orden y desbordado amor a la Patria”, la despiadada embestida contra las autoridades, saldada con el asesinato de 22 policías, una cantidad considerable de heridos de gravedad, hostigamiento a indefensos familiares de oficiales, y el incendio de casas con niños y ancianas madres adentro?

¿Cómo Nicaragua va a enaltecer a los fascistas que cometieron crímenes de odio contra civiles nunca antes visto en toda la historia de la nación, ante los cuales el castellano y el inglés juntos se quedan cortos para exponer los actos extremadamente nefandos perpetrados contra la dignidad humana?

¿Por Dios, dónde, queda el humanismo?

Si terrible, oscuro y brutal fue aquel capítulo para la Unión Americana…

Sin un tranque artillado de sujetos tan desalmados como armados, ni alegres pirómanos.

Sin una sola manzana del Distrito de Columbia tomada.

Sin conductores y camiones de carga con alimentos y mercaderías secuestrados y retenidos a punta de violencia a lo largo de interminables millas de carreteras.

Sin un metro de las autopistas interestatales obstaculizadas.

Sin un solo canal de TV atizando el odio y la confrontación.

Sin un solo báculo del Infierno “pastoreando” manadas de lobos.

Sin una literal hoguera medieval en la que quemaran personas vivas, como en el sector de Mebasa, Masaya.

Sin raptores ni verdugos “democráticos”.

Sin un solo estadounidense que haya vivido las horrendas torturas del ciudadano Bismark Martínez, registradas con videos grabados por sus mismos captores, que posteriormente lo desmembraron y asesinaron en el Tranque de San José de Jinotepe, 45 kilómetros al sur de Managua.

Sin una prevaricadora CIDH al servicio de “la insurrección del Capitolio”.

Sin una OEA apapachando a los “pacíficos manifestantes” del 6 de enero.

Sin un solo edificio incendiado y ni un bien del Estado destruido fuera del perímetro del Congreso.

Sin la Embajada de Nicaragua en Washington atentando contra la Seguridad Nacional de Estados Unidos.

¿Qué cree el Señor Presidente que sufrió Nicaragua con aquellos abominables volúmenes de infamia, iniquidad y desmedida maldad contra la vida humana?

¿Debemos, por ser Nicaragua, soportar intervenciones, ocupaciones, injerencias, golpes de Estado, desestabilización, bloqueos, sanciones económicas…y hasta “protestas pacíficas” no precisamente de admiradores de Mahatma Gandhi, sino de Heinrich Himmler, máximo jefe de las Schutzstaffel (SS), encargado de los campos de concentración nazi?

¿Es nuestro papel en la vida ser el tiro al blanco de la humeante arma de repetición histórica Nota Knox, Calibre 1909, cargada de incesantes municiones de pretextos, justificaciones y Destino Manifiesto?  

II

Ahora que Bennie Thompson, jefe del comité legislativo dedicado a investigar lo acaecido en Washington, asegura de manera contundente que lo del 6 de enero de 2021 “fue la culminación de un intento de golpe de Estado”…

¿A cuenta de qué los involucrados en esos hechos condenables deberían ser considerados más “representativos que el régimen de Estados Unidos”, tal como el secretario de Estado Antony Blinken ha ensalzado a los que han pretendido tener su propio pero indefinido 6 de enero en Nicaragua?

Ahora que el congresista Thompson afirma sin rodeos: “Donald Trump estaba al centro de esta conspiración”…

¿Por qué el Gobierno de la República de Nicaragua, por qué el Pueblo, por qué los deudos de las víctimas mortales deben decir que fueron ángeles, arcángeles y querubines quienes estaban en el centro de la conspiración contra Nicaragua en 2018, y no quien realmente fue?

Ahora que todos los poderes constitucionales de Estados Unidos van a fondo contra el Golpe de Estado del 6 de enero…

¿Sería justo que las cadenas de televisión, prensa escrita y electrónica, la OEA y la señora Bachelet de la ONU, los organismos de Derechos Humanos, etc., en cada “fakes news” lanzado como despacho noticioso, en cada “honorable” tribuna, en cada púlpito descarriado, en cada manipulación redactada como “informe”…, denigren a Estados Unidos y la etiqueten de “dictadura”, que “violenta la democracia”, persigue a los “defensores de las libertades” y tiene como “prisioneros políticos” a los “patriotas” que se tomaron el Capitolio?

Recordemos que el entonces asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, de la era Trump, denominó a Cuba, Venezuela y Nicaragua “troika de tiranía”. Luego, había que derrocarlos. ¿A cuenta de qué esas etiquetas? ¿Quién le dio potestad a Bolton y Cía. a designar el estatus de las naciones?

Es en ese contexto en que las manos de Trump teclearon su relato generosamente costeados para derrocar a un Gobierno Constitucional, elegido por la población de Nicaragua. Y por población se entiende personas verdaderas, de carne, hueso y alma nicaragüense, no jurídicas, ni siglas vacías; no partidos deshabitados y juntas directivas de oenegés de origen foráneo que nadie las eligió ni nadie recuerda siquiera sus nombres, menos que sean solventes y probos representantes de algo, salvo de sus propios intereses creados.

En el éxtasis de su furor tales “demócratas”, disfrazados de organismos de la sociedad civil “comprometidos con la democracia, las libertades civiles, los derechos humanos”, etc., y pasando por encima de las leyes de la República, llegaron a exigir “la rendición del gobierno”. Y tras prefabricar una su “alianza cívica”, un sector de la jerarquía católica entregó la “cartilla” del desenlace del golpe de Estado, bajo el nombre sibilino de “hoja de ruta”.

III

Si el 6 de enero de 2021, día del asalto al Capitolio, “no está en el pasado: está presente todos los días”, como escribió The New York Time el 5 de enero de 2022, ¿cuánto más tres meses de crueldad y sangre causados a Nicaragua en 2018?

Si no está en el pasado, “Está en Donald Trump”, aseguró el diario, “quien continúa avivando las llamas del conflicto con sus mentiras desenfrenadas y resentimientos ilimitados y cuya versión distorsionada de la realidad todavía domina a uno de los dos principales partidos políticos de la nación”.

Lo extraño es que esas “Mentiras desenfrenadas y resentimientos ilimitados y versión distorsionada de la realidad” de la anterior Administración las mantiene contra Nicaragua el presidente Joe Biden, cuestionado por su antecesor de ocupar “ilegítimamente” la Casa Blanca.

Lo que el editorial de TNYT ilustra y previene acerca de su país, también se cierne sobre Nicaragua:

“En pocas palabras, la república (no solo EEUU, agregamos también Nicaragua) enfrenta una amenaza existencial por parte de un movimiento que desdeña de manera abierta la democracia y que ha demostrado su disposición a usar la violencia para conseguir sus propósitos. Ninguna sociedad autónoma puede sobrevivir a una amenaza así negando que esta existe. Más bien, la supervivencia depende de mirar al pasado y hacia el futuro al mismo tiempo”.

Mejor consejo no puede dar el periódico: “Encarar de verdad la amenaza que se avecina significa entender plenamente el terror de ese día hace un año”.

Es la obligación de un país soberano. Nicaragua así lo ha hecho.

Desmantelar cualquier amenaza a la Democracia y al Orden Constitucional es también entender plenamente el terror de tres meses, hace cuatro años…

El presidente Biden y los congresistas con valores democráticos deberían romper de una vez por todas con el legado Trump, e inaugurar el camino del diálogo y la cooperación entre Estados Unidos y Nicaragua.

Impulsar…

Relaciones de concordia y entendimiento entre dos Estados soberanos y no entre la Doctrina Monroe, su Corolario Roosevelt y el Gran Garrote contra el Gran Garroteado.

Relaciones de amistad y no de Metrópolis a Subalterno.

Relaciones civilizadas entre la Patria de Walt Whitman y la Patria de Rubén Darío.

Relaciones dignas y de beneficio mutuo entre la Patria de George Washington y la Patria de Augusto César Sandino.

En resumen, pasar de la insensata Doctrina Monroe a la paz y el respeto recíproco entre Estados Unidos y América Latinas y El Caribe, le daría más sentido en la Tierra a la estelar frase de Neil Armstrong que desperdiciarla en la inabarcable soledad de la Luna:

“Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Sería sentir, al fin, las primeras brisas del Mar de la Tranquilidad en nuestro Hemisferio.

El Poderoso de Israel bendiga a Nicaragua y Estados Unidos.

Firma: Edwin Sánchez

La realidad en las mallas de la Red

Es bien sabido: la primera víctima de cualquier guerra es la verdad. La necesidad de positivizar las intenciones, el comportamiento y los resultados del conflicto se persiguen sin demora. Se buscan apoyos y se intenta cambiar la balanza del consenso convirtiendo la información en propaganda. Un método que no se puede justificar pero que es comprensible, dado lo que está en juego, lo que induce a seguir el famoso axioma de Maquiavelo de que «el fin justifica los medios».

Pero el escenario de la guerra no es exclusivo de la falsificación. Las grandes corporaciones mediáticas y la Red, la generalidad de la información, están atornilladas en un proceso de falsificación y manipulación de la información, hasta el punto de que resulta difícil establecer su veracidad y fiabilidad. Avanzamos rápidamente hacia la pérdida de credibilidad y la Red, que nació como una crítica al mainstream y que en el imaginario original debería haber posibilitado el acceso de todos a la información y a su veracidad, se disputa en cambio la primacía de las fake news con los grandes medios de comunicación.

De las pandemias al cambio climático, de la economía a la guerra, la difusión descontrolada de las realidades informativas, la mitificación del periodismo ciudadano (o supuestamente) es ahora el sello del sistema informativo. Asistimos a la paradoja de que la Red intenta adquirir la autoría de la prensa y ésta aspira a tener la difusión de la Red.

Umberto Eco  lamentaba de que Internet había borrado las diferencias entre el saber y el no saber, y que la llegada de las redes sociales había trasladado la algarabía ignorante de los bares a un megáfono global, que cualquier idiotez frente a un teclado podía hacerse viral. En una lógica absurda del que vale, tanto la opinión cualificada como la descalificada, la competencia y la incompetencia encuentran su lugar: la cultura y la ignorancia se convierten en una indistinción en cuyo mar nadan monstruos aterradores. La superposición de lo falso y lo verdadero, de lo creíble o no creíble, proviene del abrumador volumen de participación en la discusión, donde el cuánto sustituye al quién y un semejante adquiere el valor de consenso independientemente de quién lo ponga o lo niegue.

Los dos peores aspectos que se desprenden de las redes sociales son el odio -difundido como un reguero de pólvora y hecho pasar por rebeldía- y la ignorancia -también dispensada en forma de aparentes opiniones-. Una de las características se encuentra en las campañas políticas, especialmente en las que tienen como objetivo el cambio de régimen. No es casualidad que varios países hayan tenido que recurrir a la legislación de urgencia para proteger a las víctimas de los ciberdelitos, que tanto por su volumen como por su contenido pueden ser extremadamente peligrosos para generar alarma social y perseguir a las personas.

Uno piensa en el caso, por ejemplo, de los llamados «médicos» nicaragüenses que, con sus batas de laboratorio para generar más crédito por su profesionalidad, se hicieron pasar por neutrales, aullaron de muertes por decenas de miles para Covid, anunciando desastres sociales y sanitarios irreparables. Inundaron la Red de alarmismo sin ninguna justificación científica, sino sólo con el objetivo de hacer terrorismo en la escena nacional, construyendo una operación político-mediática destinada a golpear al gobierno nicaragüense y favorecer la intervención externa con el pretexto de una emergencia sanitaria que nunca se produjo, ni mucho menos. Este es sólo un ejemplo, y se podrían dar miles, pero muestra cómo una cámara web, un PC o un teléfono móvil y unos pocos gigabytes son suficientes para construir la inestabilidad sociopolítica y determinar graves consecuencias en la gobernabilidad. Así que si la alarma es alta, aún más alto debe ser el umbral de atención.

El caso de Rusia y los sancionadores sancionados

El principal objetivo de la desinformación sigue siendo la construcción de un consenso político. El caso de Rusia es emblemático: se afirmó que las sanciones confirmarían la invencibilidad de Occidente, su prevalencia sobre cualquier adversario. Se omitió por completo un hecho tan estratégico como inequívoco: un país inmenso, entre los principales productores de petróleo y gas, primero del mundo en producción de cereales, dotado de todo tipo de minerales necesarios para la comunidad internacional, segunda potencia nuclear planetaria, poseedor de importantes alianzas políticas y militares, capaz de influir políticamente en toda Euroasia y Oriente Medio, simplemente no puede ser puesto de rodillas.

Se hizo creer a la opinión pública que las sanciones contra Rusia fueron provocadas por la Operación Militar Especial, justificando así la piratería occidental en una relación de causa-efecto. Falso: Rusia ha sido receptora de sanciones estadounidenses y europeas durante muchos años (las sanciones agrícolas se convirtieron en una derrota para la economía europea).

El 24 de febrero, cuando las tropas rusas entraron en Ucrania, Moscú ya recibía unas 2.500 sanciones estadounidenses y europeas, que ahora son más de 3.000. Moscú ha superado así a Irán en esta innoble clasificación sufrida por quienes tratan de ganar la competencia económica impidiendo que su adversario compita.

Se ofreció propaganda en lugar de información, y las predicciones resultaron ser completamente erróneas. Ya en 2020, el Financial Times afirmó que las sanciones contra Moscú habían fortalecido a Putin y a la economía. Rusia en el momento de las operaciones militares tenía una deuda de 470.000 millones de dólares (era de 700.000 millones en 2014), pero tenía reservas de divisas por valor de 640.000 millones. Hoy, tres meses después, el cuadro es estable y se confirma en sus proporciones. El temido choque social no se ha producido, mientras que el de Occidente parece imparable.

El entramado de sanciones diseñado para hundir a Rusia se articuló en las esferas política y financiera. Todo el paquete de sanciones resultó ser un boomerang, a pesar que las 9.421 sanciones en un año suponen unas 26 sanciones al día, más de una sanción por hora. Pero además de ser ilegítimas e ilegales, resultaron ineficaces. Vamos a ver en el detalle.

La expulsión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sitúa a Rusia en la compañía de quienes, como Estados Unidos, nunca han sido miembros sin tener por ello restringido su alcance político. Ningún país condiciona sus relaciones a la presencia o no de su interlocutor en esa comisión.

La suspensión (parcial) de las importaciones y exportaciones no afectó a las exportaciones rusas, ya que decenas de países no se sumaron a las sanciones. Por el contrario, los rusos obtuvieron el pago en rublos por sus suministros de energía. Solo se produjo una reducción de la demanda de euros y dólares, lo que debilitó las dos monedas, por lo que la UE y EE.UU.

La interrupción de las conexiones aéreas han dejado en Rusia decenas de aviones de pasajeros pertenecientes a compañías europeas. Son centenares de millones de dólares de valor. Las prohibiciones de viajar a Occidente para los miembros del gobierno y el parlamento rusos no han creado ningún problema: el resto del mundo, especialmente Arabia Saudí y la zona del Indo-Pacífico son los nuevos destinos del turismo ruso.

Más negativo aún es el resultado de las sanciones financieras. La salida de empresas europeas y estadounidenses hizo que Moscú adquiriera instalaciones por valor de miles de millones de euros a cambio de 1 euro. Entre ellas Mc Donald y Renault. El impedimento de las transacciones internacionales con el código SWIFT hace que los rusos utilicen el CIPS, la plataforma homóloga china.

En cuanto a la incautación ilegal de las reservas de divisas del Banco Central de Rusia depositadas en bancos occidentales, aunque ha creado un déficit en las reservas estratégicas de Rusia, el impacto en la economía es actualmente insignificante. Por otro lado, son los bancos europeos y estadounidenses los que se arriesgan a recibir un duro golpe, ya que varios países están considerando retirar sus depósitos, lo que supondría un duro golpe para la estabilidad de los fondos de los bancos sancionados.

Rusia ha cumplido los plazos que deberían – según Occidente – haber decretado el impago. En cuanto a la moneda, el rublo no sólo no se ha hundido, sino que se ha fortalecido, gracias en parte a la obligación de Moscú de pagar los suministros de energía en rublos mediante un sistema de conversión automática. Mientras que al principio de la guerra se necesitaban 74 rublos para comprar un dólar, hoy bastan 63. Así que el dólar ha caído y el rublo ha subido. También gracias a la contribución europea, ya que Europa extiende cada día un cheque de 849 millones de euros a Rusia, que le suministra el 27% del petróleo, el 40% del gas y el 46% del carbón necesarios para cubrir sus necesidades energéticas totales.

En el sector energético, Rusia ya ha diferenciado la venta de su producto, para el que existe una gran demanda en todo el mundo. Moscú es el principal productor de una materia prima estratégica y también cuenta con la mejor tecnología de extracción y distribución: el gas ruso va a Asia y África, para estructurar el desarrollo de países que no tienen suficiente energía para sostener el crecimiento industrial. En primer lugar, China e India.

Europa, en cambio, no puede reconvertir su sistema de suministro energético a corto o medio plazo. Tendrá que recurrir a una austeridad energética que afectará a toda la economía europea. Con el aumento de la inflación, la subida de los tipos, y en presencia de una recesión, será una estanflación pura y dura.

No hay forma de que la UE mejore el suministro ruso. Recorrerá el mundo en busca del gas que ya no comprará a los rusos que «violan los derechos humanos». A continuación, la tomará de India, Angola, Nigeria, Qatar y Argelia, todos ellos países condenados por la ONU por violaciones de los derechos humanos. Estos comprarán gas a Rusia, que venderán a la UE con un aumento del 30% de su valor. Así que, encima de la ridiculez, Europa pagará la misma gasolina que cuesta 100 por 130 neta de gastos de transporte. Brillante.

En un movimiento autoexculpatorio, Joe Biden dijo que Putin es el culpable de la grave crisis económica estadounidense. No está claro por qué, ya que para Estados Unidos el impacto de las sanciones sobre Rusia es relativo: las importaciones no superan el 8% del petróleo, el 5% del carbón y el 1% del gas de las necesidades totales. Por el contrario, Estados Unidos ha prometido vender a la UE 15.000 millones de metros cúbicos de gas al año, aunque esto representa menos del 20% de las necesidades de la sola Italia. Venderán shale gas, gas de esquisto atrapado en rocas sedimentarias arcillosas y extraído mediante un proceso conocido como fracking, que produce combustibles de baja calidad. La tierra y el medio ambiente están devastados y el riesgo de terremotos es muy alto para los que extraen, mientras que para los que lo compran es un suicidio económico.

El intento de estrangular a Rusia fracasó. Rusia no está en absoluto en el punto de mira, como tampoco lo están China, Irán, Venezuela, Cuba y los otros 34 países sometidos a sanciones. En cambio, el resultado de mayor impacto en la economía mundial, que da el anuncia el camino al nuevo orden internacional, es el fin de la soberanía del dólar en las transacciones comerciales internacionales de energía y alimentos. Es el principio del fin del equilibrio internacional hasta ahora conocido.

Firma: Fabrizio Casari

La sinrazón de una nueva Cumbre de las Américas

Atilio A. Boron

El presidente Joe Biden tropieza con enormes dificultades a cinco meses de las cruciales elecciones de medio término de Noviembre, mismas que podrían llegar a poner fin a su mandato, no en términos legales pero de facto si los republicanos se alzan con la mayoría en la Cámara de Representantes y ganan algunos escaños más en el Senado. El desenfreno violentista (tiroteos indiscriminados casi a diario) y la proliferación de milicias armadas por todo el país lo instala en lo que algunos analistas como el profesor de filosofía Jason Stanley (Yale University) ha denominado “una fase legal del fascismo”. Fase que, según evolucione la situación global del país (económica, política y social) puede dar paso a la consolidación lisa y llana de un régimen fascista de partido único.

Por otra parte la situación económica está marcada por la extensión de la pobreza y una violenta escalada de precios, sobre todo de energía y alimentos, desatada por las absurdas sanciones económicas dirigidas en contra de Rusia y que gatillaron un “efecto boomerang” que está sumiendo a las economías de casi todo el mundo en una pesadilla inflacionaria. La incapacidad para garantizar leche de fórmula para millones de niños –algo sólo concebible en un país subdesarrollado- acentúa el malestar económico, lo que se refleja en un endeble 39 por ciento de aprobación de la gestión presidencial según la más reciente encuesta de la Associated Press. Dudas sobre su capacidad mental para seguir en el cargo; una desastrosa política exterior que en lugar de procurar un arreglo diplomático de la crisis en Ucrania alimenta la escalada del conflicto (para beneficio de los hampones del complejo militar-industrial); la demencial incoherencia de la política hacia China, advertida hace pocas semanas por Henry Kissinger y los resquemores de los dirigentes de su partido ante lo que temen el retorno de un “Trump Recargado”, frente al cual no existe liderazgo alternativo entre los Demócratas, todo esto, decimos, constituye el ominoso telón de fondo de la Cumbre de las Américas.

Declinación irreversible

¿Por qué un presidente acosado por tan formidables problemas convoca a una reunión como esa? Por la lectura simplista que los gobiernos estadounidenses tienen de esta parte del mundo, a la que pretenden controlar como se hizo durante gran parte del siglo veinte. No tienen la más pálida idea de los cambios que se produjeron en la región desde la irrupción de Hugo Chávez en adelante, y que cambiaron –de modo drástico en varios países- la percepción de los gobiernos del área sobre Estados Unidos, reconociendo que su declinación es irreversible y que estamos presenciando el amanecer de una nueva era geopolítica; que Washington siempre “se quedó en palabras” y nunca cumplió con sus promesas; que sólo buscó beneficiar los negocios de las empresas de su país y nada más. Eso es una constante desde la Cumbre de Quebec (2001) hasta hoy. A partir de la torpe lectura del establishment diplomático de aquel país se creyó conveniente convocar a una reunión, con irritantes exclusiones de Cuba, Venezuela y Nicaragua, para tratar de alinear a los gobiernos de América Latina y el Caribe en las guerras del imperio: en la actual, contra Rusia y en la que se viene, según el mediocre Secretario de Estado Antony Blinken, contra China. Se les escapó el detalle, nada menor por cierto, que el gigante asiático es primer o segundo socio comercial y financiero de casi todos los países del área, y que aún gobiernos muy inclinados a seguir las directivas de Washington su sumisión no llega a tanto como para morder la mano de China que es quién les da de comer.

Por eso, como dijo en reciente entrevista el Presidente Nicolás Maduro, la Cumbre no tiene agenda, planes, proyectos, ¡nada! Su único tema es perpetuar la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, y nada más. Va de suyo que no habrá declaración conjunta y, probablemente, se plantee una discusión muy seria sobre temas que afligen a nuestros pueblos. De todos modos puede suponerse que los países de la CELAC exijan nuevas definiciones, y que tal vez sea Alberto Fernández, presidente pro tempore de la CELAC, quien tenga a su cargo decir lo que tantas gentes y tantos gobiernos piensan de nuestra relación con Estados Unidos. Por ejemplo, que Washington debe poner fin a su odiosa práctica de intervención y desestabilización en los países del área, ratificada mil veces en los documentos desclasificados del gobierno de Estados Unidos. El listado sería interminable y es por todos conocidos. Otro tema: acabar con el escandaloso doble discurso de Washington en materia de Derechos Humanos. Porque, ¿cómo explicar que Estados Unidos (al igual que Canadá) no sea parte de la Convención Americana de Derechos Humanos o que desconozca la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de la Corte Penal Internacional . ¿Cómo es posible que el autoproclamado campeón de los derechos humanos a nivel mundial incurra en tan flagrantes contradicciones?

Aún más: América Latina y el Caribe se han autodefinido como “zona de paz.” ¿Cómo explicar la existencia de 76 bases militares que según el Comando Sur existen en nuestros países? ¿Bases para luchar contra quiénes, dónde está el ejército enemigo de Estados Unidos que justifica la presencia de tantas bases? No existen en la región fuerzas armadas de ningún país extra continental. No hay aquí tropas de Rusia, China o Irán. Entonces, si no existen fuerzas rivales, ¿no será que esas bases han sido instaladas para garantizar un acceso excluyente a nuestros recursos naturales estratégicos o para controlar a los pueblos de la región en caso de que éstos decidan marchar en una dirección incompatible con los intereses norteamericanos?

Libre comercio

Las sucesivas cumbres no dejaron de reclamar de nuestros países una apertura comercial mientras exaltaban las virtudes del libre comercio sin subsidios ni prácticas desleales. Sin embargo, la economía estadounidense es, en muchos ítems comerciales, fuertemente proteccionista, con barreras arancelarias y no-arancelarias y “cuotas de importación” utilizadas como instrumentos de disciplinamiento de los países más pequeños. Pero cuando desde los años noventa los países del área adoptaron los preceptos del Consenso de Washington los resultados originaron un holocausto social de gigantescas proporciones. El propio presidente Joe Biden ha repetido una y otra vez que la teoría del derrame no funciona, y que mismo en EEUU concentró de manera obscena la riqueza y le hizo perder competitividad a su economía. ¿Por qué nos siguen pidiendo que apliquemos una receta que fracasó inapelablemente? La experiencia argentina con el gobierno de Mauricio Macri volvió a demostrar los efectos devastadores de las políticas de liberalización, privatización y apertura indiscriminada de nuestras economías. No debemos volver a transitar por ese camino.

Debería exigirse ya mismo, sin dilación alguna, poner fin al criminal bloqueo decretado en contra de Cuba, el más prolongado de la historia universal. Ni los imperios Mongol, o el de la Dinastía Han, el Bizantino, el Romano, el Persa y el ateniense jamás sometieron a un pequeño país rebelde a un bloqueo de sesenta y dos años como el que se le impuso a Cuba por haberse adueñado de su destino. El bloqueo es un crimen de lesa humanidad y debe ser terminado sin más dilaciones. En lugar de eso fue recrudecido durante la pandemia, lo que añade nuevas dosis de inmoralidad y crueldad a las políticas del imperio. Lo mismo cabe decir de los bloqueos y permanentes agresiones lanzadas en contra de Venezuela y Nicaragua. Provocan sufrimientos en las poblaciones agredidas pero también corroen las bases morales del orden político al interior del imperio. Por eso Jason Stanley, citado más arriba, ve acercarse el aterrador espectro del fascismo en Estados Unidos. El crimen del bloqueo se convierte, dialécticamente, en un veneno que corroe y destruye el alma de quien perpetra ese crimen.

China reclama justicia por Guatemala

No es común que un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China hable públicamente de un país que no tiene relaciones diplomáticas con China. No obstante, últimamente en la conferencia de prensa rutinaria de la Cancillería china, un portavoz reclamó la justicia por Guatemala.

Situada en Centroamérica, Guatemala es uno de los países con el menor nivel de desarrollo del hemisferio occidental, que siempre está luchando a duras penas contra las garras de EE.UU.. La historia moderna y contemporánea de este país está repleta de sangre y lágrimas por la hegemonía y la matonería estadounidenses.

Tan temprano como a principios del siglo XX, EE.UU. se infiltró en Guatemala y la saqueó a través de la infame United Fruit Company, que, durante unos 50 años, usurpaba el 70% de las tierras guatemaltecas, y se apoderaba del 90% de la capacidad del transporte ferroviario, el 70% de la industria de generación eléctrica y la gestión de los principales puertos e instalaciones de telecomunicaciones de este país. Con todo ello, lo que ganaba anualmente esta empresa era más del doble de los ingresos fiscales del país. Peor aún, la empresa actuaba como si fuera un reino independiente por encima del gobierno, que tenía sus propios tribunales y fuerza policial, elaboraba sus propias leyes y practicaba el linchamiento. La hegemónica gestión de la United Fruit Company suponía una pesadilla para el pueblo guatemalteco durante largo tiempo, dejaba a millones de personas desamparadas y desplazadas, y congelaba a este país rico en recursos en el extremo inferior de la cadena industrial. Así que hasta hoy día Guatemala sigue económicamente dependiente de EE.UU. como una fuente de materias primas.

Una empresa frutícola ha logrado controlar un país. Esto sería imposible sin la manipulación política del gobierno estadounidense. Durante largo tiempo, EE.UU. apoyaba las dictaduras militares para imponer un férreo dominio en Guatemala y reprimir arbitrariamente la resistencia del pueblo. Durante este periodo, dos presidentes guatemaltecos enarbolaron resueltamente la bandera contra EE.UU. y lucharon por liberarse de su control, pero fueron derrocados ambos por golpes militares orquestados por el propio EE.UU.. Derrocado, el presidente Jacobo Arbens una vez dijo con gran amargura que su tragedia política se atribuye a haber tocado los intereses económicos de los monopolios estadounidenses. Después de que el presidente Jacobo Arbenz dejara el poder, Guatemala se hundió en una guerra civil de 36 años, que causó 140 mil muertes, 70 mil desaparecidos y cientos de miles de refugiados. Ante eso, EE.UU. se quedaba con los brazos cruzados y se hacía el sordo.

En los últimos años, EE.UU. sigue practicando la matonería e injerencia arbitraria contra Guatemala: envió tropas a Guatemala de manera forzada so pretexto de ofrecer asistencia para la ejecución de leyes por considerar lamentable el desempeño del Gobierno guatemalteco en el combate al narcotráfico; extraditó al presidente guatemalteco a EE.UU. con la excusa de juzgarlo por corrupción y lavado de dinero, solo porque él se negó a respaldar la invasión estadounidense a Irak; obligó con amenazas a Guatemala a ser un tercer país seguro y albergue de EE.UU., por su incapacidad de dar solución a la inmigración irregular… Y la lista de ejemplos semejantes puede ser aún más larga.

Aunque Guatemala todavía mantiene supuestas “relaciones diplomáticas” con las autoridades de Taiwan, lo que le ha pasado merece compasión. Hace poco, EE.UU. amenazó con sancionar a este país centroamericano por la renovación de mandato del fiscal jefe de la Audiencia Nacional. En la conferencia de prensa habitual de la Cancillería china del pasado 24 de mayo, ante una pregunta sobre este tema, el portavoz comentó que lo que ha hecho EE.UU. no gana el apoyo del pueblo, porque este proceder de ponerse por encima de los demás y practicar la política de la fuerza, la hegemonía y la matonería es en esencia la Doctrina Monroe.

En el primer Foro de Cooperación en Transporte China-CELAC celebrado hace unos días, el representante guatemalteco expresó el interés de fortalecer la cooperación con China. Estamos convencidos de que tarde o temprano, Guatemala se pondrá del lado correcto de la historia.

Firma: Gu Mozhong

(el autor es un experto de relaciones internacionales de China)

El corolario Biden deshonró a la Cumbre de Las Américas 2022

Aunque el foro “Cumbres de las Américas” debe estar orientado a promover la cooperación hacia un crecimiento y una prosperidad inclusivos en toda la región, el -mal- anfitrión de la novena edición, ha justificado su irrespeto a la intencionalidad integracionista – del foro y los pueblos- por el pánico de Estados Unidos al nuevo orden -económico y militar- mundial.

La cumbre impactó antes de ésta comenzar; con la torpe improvisación norteamericana en el campo diplomático, en la desesperada búsqueda de su sobrevivencia financiera.

Como si a Estados Unidos le interesara el progreso ajeno antes -o a la par- del propio, el Departamento de Estado de ése país inició anunciando que personas, instituciones y gobiernos les habían compartido sus prioridades y preocupaciones sobre la pandemia; las amenazas a la democracia; la crisis climática; y la falta de acceso equitativo a oportunidades. Peligrosamente convocó a particulares poseedores de gran capital, ONG´s lucrativos, así como, cabezas empresariales multinacionales sin representación democrática.

Asumió ésos aportes a la agenda, acomodándolos en argumentos para sus propios intereses y legitimar las barreras de ingreso que impone a los productos importados a ése país, las sanciones comerciales para la intercambio de bienes entre otros países, el proteccionismo a sus empresas y a sus sociedades transnacionales, la xenofobia, el racismo, las exclusiones a las revoluciones democráticas y las violaciones al derecho internacional.

Lo estéril está en que ésa debe ser una cumbre entre gobiernos de pueblos hermanos; y el gobierno de los Estados Unidos -que preside actualmente el órgano de deliberación- no es hermano de nadie, ni siquiera de su propio pueblo a quien le ha arrancado su memoria. En contraste, la ideología progresista de la Patria Grande se fortalece en la analogía histórica:

EL DESTINO MANIFIESTO

Expresa la creencia en que «Por la Autoridad Divina o de Dios» los Estados Unidos de América es una nación elegida y destinada a expandirse de manera manifiesta y certera. Desde 1630 se afirmaba: “(…) ninguna nación tiene el derecho de expulsar a otra, si no es por un designio especial del cielo como el que tuvieron los israelitas, a menos que los nativos obraran injustamente con ella. En este caso tendrán derecho a librar, legalmente, una guerra con ellos y a someterlos”.

LA DOCTRINA MONROE

Establece en 1823 que “(…) cualquier intervención de los europeos en América sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención de los Estados Unidos de América (…)”. Desarrolla el pensamiento “América tiene un Hemisferio para sí misma”. Aunque ésa época no era potencia regional, “América para los americanos”podría significar su propio país, como el continente.

Así, anexaron 1845 a Texas, Oregón y California. Invadieron México en 1846 y se apropiaron de Colorado, Arizona, Nuevo México, Nevada, Utah y partes de Wyoming, Kansas y Oklahoma. En total 2 millones 100 mil kilómetros cuadrados, el 55 % del territorio mexicano de entonces.

A partir de ése frenesí, lo convirtieron en “misión estadounidense para promover y defender la democracia a lo largo del mundo”. Advierte: “Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política (…) no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos (…) que también, en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, pueda ejercer un poder de policía internacional”.

EL COROLARIO RUTHERFORD HAYES

En 1880 de conformidad con la idea de que el Caribe y Centroamérica formaban parte de la “esfera de influencia exclusiva” de los Estados Unidos, el presidente Rutherford Hayes enunció un corolario a la Doctrina Monroe: “Para evitar la injerencia de imperialismos extra continentales en América, los Estados Unidos debían ejercer el control exclusivo sobre cualquier canal interoceánico que se construyese”.

Dejaban así las bases de la posterior apropiación del canal de Panamá cuya construcción había sido abandonada en 1888, y excluían a poderes europeos que pudieran competir por los mercados del Caribe y Centroamérica, aprovechando la cercanía de Estados Unidos a la zona.

LA POLÍTICA DEL GRAN GARROTE

Plan Garrote o Big Stick, es el nombre con que se conoce a una tendencia en las relaciones diplomáticas estadounidenses a partir de la presidencia de Theodore Roosevelt en 1901, tomada de un proverbio africano: “habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos”.

Ilustra artimaña -disfrazada de voluntad- para realizar negociaciones y pactos con adversarios locales y externos, pero siempre dejando ver la posibilidad de una reacción violenta como modo de condición. Aplicada en América Latina mostraba que podía presionar a los países, particularmente del mar Caribe, con una intervención armada.

También justifica las intervenciones estadounidenses a países en conflictos locales –para resolver sus asuntos internos– aprovechando el pretexto de proteger los intereses de ciudadanos y entidades comerciales estadounidenses, atribuyéndose potestad de restablecer el orden; primero presionando -político y económicamente- a ésos gobiernos y finalmente recurriendo a la intervención armada para saquearlos.

Señala el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

EL COROLARIO DE ROOSEVELT (I)

En 1904 el entonces presidente Theodore Roosevelt enunció el corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe que, de forma desenfadada, proclamaba “(…) el deber y derecho de Estados Unidos de intervenir en los países de nuestra América cuando considerasen que éstos no cumplían sus obligaciones”. Tal concepción, basada en el poderío militar de esa nación, ha tenido como consecuencia muchas intervenciones estadounidenses en América Latina y el Caribe, varias de ellas con graves consecuencias para sus pueblos.

Después de México interviene militarmente en la separación de Panamá de Colombia en 1903, las ocupaciones a Panamá en 1908, 1918, 1941 y la invasión de 1989 ; la ocupación de Cuba entre 1906 y 1909 la invasión en 1961 y el vigente bloqueo; las ocupaciones de Nicaragua entre 1912 y 1933, la intervención en los 80 y la intentona de golpe de Estado de 2018; la ocupación de Haití desde 1915 hasta 1934, la invasión de 1994 y la desestabilizaciones de 2004; la ocupación de la República Dominicana entre 1916 y 1924 y el apoyo a represiones en 1965; el apoyo contrainsurgente a Guatemala en 1966; el apoyo contra la guerrilla de El Salvador en 1980; la Operación Cóndor en los 70 y 80 que apoyaba a las dictaduras de Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Argentina para identificar, asesinar y desaparecer a los subversivos; la invasión de Grenada en 1983; los golpes de Estado en Venezuela en 2002, en Bolivia en 2008, en Ecuador en 2010; el secuestro del presidente hondureño en 2009 y el intento de magnicidio del venezolano en 2018; los golpes parlamentarios de Paraguay en 2012 y Brasil en 2016.

EL COROLARIO DE ROOSEVELT (II)

Somoza se encargó de traicionar y asesinar a la máxima expresión nacionalista nicaragüense, el general de hombres y mujeres libres Augusto Nicolás Calderón Sandino. Aunque Somoza fue un dictador despiadado, Estados Unidos continuó apoyando su régimen como un bastión no comunista en Nicaragua. Visitó en dos ocasiones al presidente Franklin Delano Roosevelt, quien comentó de él en 1939: ”Somoza puede ser un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta».

Somoza mismo, reproducía ésa calificación con orgullo desde entonces hasta su ajusticiamiento en 1956. Lo convertía en propiedad del imperio. La declaración apareció por primera vez de manera pública en la edición del 15 de noviembre de 1948 de la revista Time.

EL COROLARIO BIDEN

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró a inicios de este año que Latinoamérica no es el patio trasero de su país, sino el delantero.«Solíamos hablar cuando era un joven -en la universidad- del patio trasero de EE.UU, pero no es el patio trasero; creo que al sur de la frontera con México es el patio delantero de EE.UU”. Desde ese mismo peyorativo se determinó la categoría excluyente de los organizadores de la cumbre; por lo que para la mayoría, el contenido de ésta fue degradado por las ausencias de los verdaderos protagonistas de los desafíos.

Las categorías de la inclusión en los actuales foros mundiales y regionales, dependen de la estatura humanística de los líderes y sus pueblos para promover el rescate de la identidad de cada nación; como la verdadera base sostenible, resiliente y equitativa para superarse.

La Unidad Latinoamericana constituye una excusa vigente para la continuidad de la política exterior norteamericana contra la libre autodeterminación rescatada por las conquistas populares de las naciones desde su definición individual y comunitaria en los territorios.

LA MORAL COMO CONTRASTE A LA DECADENCIA

El dominio explotador imperialista decae frente a los modelos que representamos la autodeterminación democrática de las naciones, constituyéndonos en sus objetivos de destrucción por considerarnos un obstáculo para la globalización de su modelo unipolar e inhumano; mediante su auto concebida profecía de expansión territorial y en la injerencia para lucrarse en los términos de intercambio de nuestros insumos y bienes.

Contrastando, en nuestras identidades conservamos la esencia de la resistencia indigenista, frente a la brutalidad de los colonizadores al imponer su mal entendida espiritualidad y el irrespeto por la vida; así como, su irracionalidad en el uso de los recursos naturales.

Esta identidad está conceptualizada por el ideólogo nuestroamericano Aldo Díaz Lacayo como consecuencia de Las Tres Revoluciones Independentistas de América” -la de los colonos, la de los criollos y la de los mestizos- en una definición de pertenencia que nos restituye y honra en la unidad cultural de nuestros pueblos. ¡ Vive Mi Padre ! en la ideología progresista de la Patria Grande, pues su conceptualización arremete contra la marginación racial y todas las formas de marginalizaciones existentes, incluyendo la pobreza.

Según su perspectiva -ya nuestra- , el desarrollo de los pobres de Latinoamérica nunca estuvo en la agenda de la novena Cumbre de las Américas; y sin los pobres, ésta está alejada de Dios y su providencia. Por qué hubiéramos querido estar allá?

Firma: Xavier Díaz-Lacayo Ugarte

Especialista en Políticas Públicas

El imperio del norte está cosechando lo que ha sembrado

“No os engañéis, Dios no puede ser burlado; porque todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6) Esta palabra bíblica es una máxima que se cumple en todas las áreas de la vida, aun en aquellas   más simples. Lo que el hombre siembra eso cosecha. El que siembra el bien cosechará la vida, el que siembra el mal cosechará destrucción y muerte.

La violencia desatada y que galopa sin frenos en Los Estados Unidos de Norteamérica es solo la punta del iceberg de la caótica situación en que vive dicho país desde hace muchos años y que ahora se hace más evidente y podemos ver como el sistema imperial colapsa y en su agonía desata una serie de manifestaciones internas y acciones externas. La agonía del sistema imperial norteamericano será una agonía larga, no terminará mañana. En su etapa agonizante provocara grandes daños a la humanidad y a su propio pueblo. La inmensa mayoría del pueblo norteamericano incluyendo los millones de otras nacionalidades que viven en ese país, son víctimas y rehenes del sistema de dominación y muerte que es el que controla la dinámica de vida de ese país.

El sistema económico, político y militar que controla y dirige los designios de esa nación. Es un sistema ateo del Dios de la vida, se han destruido los altares y se han matado los profetas como Luther King, los monumentos que habían de los Diez Mandamientos han sido derribados, se prohibió la lectura de la Biblia en los Colegios, cada día asesinan a miles de niños  y niñas a través del aborto, se hacen experimentos quimos, biológicos y bacteriológicos s en seres humanos los que son  nocivos  a la vida y a la dignidad humana,   hay restricciones a la evangelización y a las libertades religiosas, mientras tanto  las sectas satánicas cada día proliferan.

Entonces que se puede esperar de una nación cuyos líderes se alejan y blasfeman de Dios. Qué resultados se pueden esperar en una persona, familia, sociedad, gobierno donde Dios es expulsado de sus vidas, donde no hay espacio para los valores cristianos. Donde sustituyeron la Biblia por las armas, la verdad por la mentira, el bien por el mal, la luz por las tinieblas.

Que se puede esperar de una sociedad donde un padre de familia como regalo de cumpleaños le da a su hija una ametralladora y emocionados celebrar el cumplimiento de ese deseo. Y donde de un niño menor de diez años que declara que él quiere ser asesino y matar a todo mundo. Que se puede esperar de una sociedad donde hay hogares que tienen verdaderos arsenales de armas de todo calibre. Nos referimos a que más de 200 millones de norteamericanos son portadores y poseedores de armas (7 de cada 10 ciudadanos). Qué resultados se pueden esperar en una nación donde La Asociación Nacional del Rifle en alianza con la mayoría de los congresistas y las fábricas de armas han convertido a esa nación en una de las más violentas e inseguras de los últimos años Los líderes de esa nación han decidido seguir la rebelión de Satanás, han elegido la destrucción y la muerte.

El enemigo delos que siguen al único Dios verdadero ahora está en pleno ataque contra la verdad. En consecuencia y como resultado de todo lo que está sucediendo solo se puede cosechar destrucción y muerte. Una de las manifestaciones de esa destrucción y muerte y de la decadencia y descomposición de dicho sistema social es la ola de violencia que como una epidemia azota el territorio norteamericano. Todos los días hay tiroteos, destrucción   y muertes. No hay un lugar donde la gente honesta pueda sentirse segura, ni los colegios, ni los centros comerciales, ni las iglesias, ni los centros de trabajo, menos las calles.

La sangre de niños inocentes clama hasta los oídos de Dios. El Castigo que viene sobre esa nación es muy grande. “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal irá de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra. Y yacerán los muertos de Jehová en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el otro; no se endecharán ni se recogerán ni serán enterrados; como estiércol quedarán sobre la faz de la tierra” (Jeremías 25: 32-33) “La maldad dará muerte al impío, y los que aborrecen al justo serán condenados” (Salmos 34: 21), “El impío es derribado por su maldad, pero el justo tiene un refugio cuando muere” (Proverbios 14: 32) “El fin del malvado es perdición, cuyo dios es su apetito y su gloria su vergüenza, los cuales piensan solo en las cosas malas” (Filipenses 3: 19)

Es necesario volver la mirada hacia Dios y a su Palabra. Por tanto, es hora que los cristianos y el remanente fiel que vive en Los Estados Unidos levanten con poder el estandarte de la Fe, es hora que se paren como valientes en la brecha y levanten muros de contención. Si con todo lo que está pasando y lo que viene, no se levantan atalayas y centinelas, no se levantan voces proféticas. Si lo postergamos y esperamos que otros lo hagan, Dios demandara a todos lo que debemos de actuar y no lo hacemos. “Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles… (Mateo 3: 10).

Rvdo. Miguel Ángel Casco González

Presidente de la Coordinadora Evangélica y de la Comunidad de Fe

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