Por Stalin Vladimir Centeno
Las protestas desestabilizadoras que continúan en la República Islámica de Irán se desarrollan mientras desde el imperio yanqui se incrementan las amenazas directas contra Teherán. Pocos días antes de esta escalada, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, declarado enemigo del Estado iraní, fue recibido por el inquilino de la Casa Blanca para celebrar el inicio del nuevo año, un encuentro entre cómplices que sospechosamente, días después, se convierte en ataques verbales y confrontativos hacia Irán por parte de Donald Trump.
Tras el encuentro entre Netanyahu y Trump, este último difundió un mensaje intimidante y confrontativo. “Si Irán dispara y mata violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate. Estamos listos y preparados”, escribió Donald Trump.
Dicho mensaje proviene de quien ha respaldado el derramamiento de sangre en Gaza, de quien ha ordenado la ejecución extrajudicial de lanchas pescadoras en el Caribe acusándolas de supuestos vínculos con el narcotráfico sin presentar pruebas, y del mismo mandatario que ha impuesto sanciones contra jueces de la Corte Penal Internacional por emitir órdenes de captura contra el primer ministro israelí.
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Desde Teherán, la respuesta fue valiente e inmediata. El canciller iraní, Abás Araghchi, calificó las declaraciones estadounidenses de “imprudentes y peligrosas” y escribió textualmente que “la seguridad y los asuntos internos de Irán no son material para tuits aventureros”. Al mismo tiempo, aclaró que los ataques contra bienes públicos y oficinas gubernamentales no pueden ser tolerados bajo ningún concepto.
Ali Shamkhani, asesor del líder supremo Ali Jamenei, fue aún más explícito en su advertencia. “La seguridad nacional de Irán es una línea roja”, escribió, y añadió de forma textual: “Cualquier mano que intente intervenir en la seguridad de Irán bajo pretextos será cortada con una respuesta que cause arrepentimiento”. El mensaje apuntó directamente a Washington y dejó claro que Teherán interpreta las amenazas como un intento de abrir un nuevo frente de agresión. Por su parte, Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, sostuvo que Estados Unidos e Israel están detrás de la escalada actual. “Trump debería saber que la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Irán provocará el caos en toda la región y la destrucción de los intereses estadounidenses”, afirmó.
En el mismo mensaje agregó que “el pueblo estadounidense debería saber que Trump está iniciando una aventura peligrosa y que debería preocuparse por la seguridad de sus propios soldados”. Las autoridades iraníes vinculan esta ofensiva verbal con antecedentes recientes. Meses atrás, Estados Unidos ejecutó bombardeos sobre territorio iraní bajo el argumento de neutralizar instalaciones vinculadas a un supuesto desarrollo nuclear militar. Aquel ataque fue accionado como «preventivo», pero Irán denunció que no se demostró ninguna evidencia verificable que respaldara tales acusaciones, recordando que organismos internacionales no confirmaron la existencia de armas nucleares en desarrollo.
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En ese contexto, distintos gobiernos han advertido que las actuales protestas están siendo utilizadas como combustible político para reeditar un libreto ya aplicado en otros países de la región y en el propio Medio Oriente con la mal llamada Primavera Árabe, un proceso que comenzó con movilizaciones sociales legítimas y terminó derivando en intervenciones externas, guerras internas prolongadas, fragmentación del Estado, colapso económico y pérdida de soberanía en naciones como Libia y Siria, dejando como saldo miles de muertos, desplazamientos masivos y la instalación de escenarios de inestabilidad permanente que beneficiaron intereses estadounidenses.
La República Bolivariana de Venezuela se pronunció oficialmente en respaldo a Irán y condenó las amenazas de Washington.
En su comunicado oficial, Caracas expresó textualmente: “El Gobierno Bolivariano, fiel a su vocación de paz, reafirma que el único camino hacia la estabilidad duradera es el diálogo soberano y la diplomacia, sin interferencias extranjeras. Exhortamos a la comunidad internacional a favorecer espacios de entendimiento donde se respete el derecho inalienable de Irán a resolver sus asuntos internos bajo el marco de su propia legalidad y autonomía.”
Para dar continuidad al pronunciamiento y reforzar la posición expresada previamente, el comunicado venezolano añadió de forma textual: “La República Bolivariana de Venezuela expresa su profunda preocupación ante las recientes narrativas de confrontación emitidas por el Gobierno de los Estados Unidos de América contra la hermana República Islámica de Irán. En este sentido, Venezuela manifiesta su firme solidaridad con el Pueblo y el Gobierno iraní, haciendo un llamado al cese de las posturas injerencistas que comprometen la estabilidad regional.”
Las protestas que continúan en la República Islámica de Irán tienen como detonante inmediato el encarecimiento de la vida, la presión inflacionaria y las dificultades cotidianas que atraviesa la población, una situación que desde Teherán se vincula de forma directa al bloqueo económico, las sanciones y el aislamiento impulsados por Estados Unidos junto a sus aliados, así como al impacto acumulado de agresiones y ataques promovidos por Israel en la región.
Desde esta lectura, el deterioro económico es coherente como el resultado acumulado de años de asfixia externa, restricciones financieras y castigos económicos dirigidos contra el país, condiciones que luego son utilizadas para alimentar el malestar social, escalar la confrontación y abrir el camino a una agresión mayor. Ante esa situación, las autoridades iraníes advierten que quienes provocaron el ahogo económico ahora intentan capitalizarlo para justificar nuevas acciones contra un país que posee vastas reservas energéticas, gas natural, petróleo y una posición estratégica clave, configurando un escenario en el que el objetivo final trasciende las protestas y apunta al control de recursos y a la redefinición del balance de poder en Medio Oriente.
Esta entrada fue modificada por última vez el 3 de enero de 2026 a las 4:13 PM



