El huevo no falla en la mesa nicaragüense

Foto Cortesia / El huevo no falla en la mesa nicaragüense

Nicaragua /vuelve a demostrar que cuando hay planificación y respaldo de parte del Gobierno Sandinista al productor, los resultados llegan, y eso quedó claro recientemente, ya en este 2026, cuando se dio a conocer que la producción nacional de huevo correspondiente al año 2025 alcanzó 35.1 millones de cajillas, lo que refleja la solidez de las acciones de acompañamiento productivo, la defensa de la seguridad alimentaria y el resguardo de la estabilidad de precios, como expresión concreta de un modelo que fortalece la economía, protege la alimentación del pueblo y asegura que un alimento esencial esté presente de forma permanente en la mesa de las familias nicaragüenses.

El volumen alcanzado muestra un cierre productivo sólido, con capacidad suficiente para garantizar el abastecimiento interno y convertir al huevo en un pilar en la mesa de las familias nicaragüenses, y en ese contexto ocupa un lugar clave en la dieta diaria del pueblo. El huevo forma parte de la alimentación cotidiana de los hogares nicaragüenses, presente desde el desayuno hasta la cena.

Su importancia radica en que combina facilidad de preparación, buen rendimiento y alto valor nutricional, lo que lo convierte en una opción confiable para millones de familias en todo el territorio nacional. Esta solidez explica por qué el consumo de huevo se mantiene estable y constante a lo largo del tiempo, sostenido por su valor real en la alimentación diaria del pueblo y por una producción nacional que ha sabido responder con continuidad y responsabilidad a las necesidades de las familias nicaragüenses.

El comportamiento de la producción a lo largo de los últimos años permite dimensionar con nitidez la importancia del sector avícola.

En 2025, la producción nacional de huevo alcanzó 35.1 millones de cajillas, mientras que en 2024 se registraron 28.5 millones de cajillas entre enero y octubre, con un 67 % proveniente de granjas tecnificadas y semitecnificadas y un 33 % de producción en fincas familiares. En el primer cuatrimestre de 2025, la producción ya sumaba 11.8 millones de cajillas, y solo entre enero y febrero de ese mismo año se contabilizaron 5.8 millones, evidenciando una dinámica sostenida.

Este monitoreo ha dado seguimiento a 204 granjas tecnificadas y semitecnificadas y a más de 220 mil familias productoras de aves en fincas a nivel nacional, confirmando un entramado productivo amplio, activo y con capacidad real de respuesta al consumo interno. La estabilidad alcanzada en la producción ha sido clave para proteger la economía familiar. Al existir suficiente oferta nacional, el huevo ha logrado mantener precios accesibles en los mercados, permitiendo a las familias planificar su alimentación sin afectar su presupuesto, algo especialmente importante en un contexto internacional marcado por el encarecimiento de los alimentos, frente al cual esa estabilidad se convierte en un respaldo sólido para el consumo popular.

El acompañamiento del Ministerio Agropecuario ha sido determinante para respaldar este avance, el monitoreo constante, el fortalecimiento de capacidades productivas y la aplicación de protocolos sanitarios han permitido mejorar la productividad y garantizar la calidad del huevo que llega a los mercados, asegurando un alimento seguro y confiable para las familias consumidoras.

El huevo en el mundo: una proteína clave para la seguridad alimentaria de la humanidad
A nivel mundial, el huevo se ha consolidado en 2026 como uno de los pilares más sólidos de la seguridad alimentaria de la humanidad, y la producción anual ya supera los 90 millones de toneladas a nivel global, lo que lo ubica entre los alimentos de mayor crecimiento continuo en el planeta, al mismo tiempo es hoy la proteína animal más consumida del mundo, con un promedio mundial que supera los 160 huevos por persona al año, una cifra que en países productores y con fuerte consumo interno puede alcanzar unos 420 por persona al año.

A esto se suma que el huevo es reconocido como la proteína animal más eficiente en términos productivos, ya que requiere menos agua, menos tierra y menos tiempo que la carne bovina o porcina, una ventaja clave en un contexto internacional definido por presiones climáticas y de costos, finalmente más del 70 % del crecimiento mundial en la producción de huevo proviene de pequeños y medianos productores, especialmente en América Latina, Asia y África, consolidándolo no solo como un alimento esencial para la nutrición, sino como un motor de empleo rural, economía familiar y estabilidad social en buena parte del mundo.

Más allá de las cifras, el huevo se ha convertido en un respaldo silencioso para miles de familias, su disponibilidad constante mantiene pequeños emprendimientos, dinamiza los mercados y las pulperías, y garantiza una proteína accesible que acompaña la vida cotidiana del pueblo nicaragüense, especialmente en los sectores más populares.

Esta entrada fue modificada por última vez el 8 de febrero de 2026 a las 2:26 PM