Por Stalin Vladimir Centeno
La carne bovina se consolida como uno de los ejes estratégicos del aparato exportador de Nicaragua, al concluir el año 2025 registró una cifra histórica de 416.5 millones de libras, procesadas en mataderos industriales y canalizadas a través de rastros municipales, con un volumen suficiente para garantizar el abastecimiento del mercado interno y apoyar, con estas cifras, una dinámica exportadora constante. Detrás de este resultado se articula una cadena ganadera organizada, con capacidad productiva que se mantiene desde el campo hasta la industria.
Ese volumen productivo se convierte directamente en ingresos para el país, el año pasado la carne bovina aportó 682 millones de dólares en exportaciones, monto que se tradujo en divisas directas para la economía nacional, y que la ubicó como el segundo rubro exportador de Nicaragua, solo por detrás del café. La carne bovina pasó a ocupar un lugar estratégico dentro de la economía nacional, con capacidad de generar divisas constantes incluso en contextos internacionales complejos.
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Por ejemplo, en el mercado regional.
El Salvador se mantiene como uno de los destinos más relevantes para la carne bovina nicaragüense. Como ocurre en la mayoría de los registros comerciales internacionales, las cifras consolidadas se publican con un año de rezago, y bajo ese marco, Nicaragua abasteció el 76.5 por ciento de las importaciones salvadoreñas de carne bovina, con exportaciones valoradas en 182.2 millones de dólares, dentro de un mercado que en ese mismo período demandó 238.05 millones de dólares en compras externas.
Aunque otros países también participan en ese mercado, como Costa Rica con el 13.2%, Estados Unidos con el 3.7% y proveedores de menor escala como Guatemala, Honduras, Panamá, República Dominicana, Colombia, Argentina y China, la carne nicaragüense conserva una ventaja indiscutible.
Esa preferencia se manifiesta por la cercanía entre ambos países, la frecuencia de los envíos y un control sanitario que ha dado confianza al mercado salvadoreño, con un patrón que además se replica en otros productos agropecuarios y lácteos de origen nicaragüense que abastecen de forma regular a El Salvador.
En el caso de México, la relación comercial con Nicaragua entró en una nueva etapa durante el último año, impulsada por la reactivación de la exportación de ganado bovino en pie bajo estrictos controles sanitarios.
A través del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria, se concretó la exportación marítima de 4,665 cabezas hacia ese mercado, como resultado de un trabajo coordinado entre el sector público y los ganaderos, con énfasis en trazabilidad, inspección animal y cumplimiento de estándares internacionales.
Este acuerdo con la nación azteca permitió establecer una línea regular de exportaciones, respaldada por el estatus sanitario compartido entre ambos países y por la reducción de los períodos de cuarentena, lo que facilitó los envíos. A ello se suma la renovación, por séptimo año consecutivo, del reconocimiento sanitario internacional otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal, que certifica a Nicaragua como país libre de enfermedades como la encefalopatía espongiforme bovina.
Con un hato que supera los siete millones de cabezas, dicho posicionamiento fortalece la presencia nicaragüense en México y amplía las oportunidades de exportación hacia otros destinos estratégicos como Estados Unidos, Japón, China, República Dominicana, Vietnam y el resto de Centroamérica.
Nicaragua también mantiene presencia importante en Estados Unidos, uno de los mercados más exigentes del mundo, ubicándose en la sexta posición entre los mayores países abastecedores de carne bovina, solo superada por Canadá, México, Australia, Nueva Zelanda y Brasil, y por delante de Uruguay, Argentina, Japón y Costa Rica. Esta ubicación refleja el peso concreto de la carne nicaragüense en un mercado altamente competitivo. La carne nacional logra sostenerse en ese ranking gracias a su calidad sanitaria, trazabilidad y regularidad en los envíos, factores que pesan más que el tamaño del país o el volumen absoluto exportado. Mantener operaciones en el mercado estadounidense confirma que Nicaragua cumple con estándares de alto nivel internacional.
La fortaleza de la carne bovina nicaragüense se construye sobre prácticas sanitarias rigurosas, se apoya en un manejo productivo ordenado, se sostiene en la disciplina de la cadena ganadera y se refuerza con productores que trabajan bajo una misma lógica de calidad. Ese camino ha permitido que Nicaragua no solo exporte carne, sino confianza, en mercados como El Salvador, México y Estados Unidos, donde se valora el cumplimiento, la puntualidad y la constancia en los estándares. El estatus sanitario del país, la trazabilidad desde el origen y la capacidad de entregar un producto uniforme, libre de enfermedades y con control permanente, explican por qué la carne nicaragüense se consolida como uno de los activos agroexportadores más confiables de la economía nacional.
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El Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio 2025–2026 define el camino del sector bovino y plantea un sacrificio estimado de 788,900 cabezas de ganado, cifra que impulsa un crecimiento del 3.2% respecto al año anterior y acompaña una producción prevista de 163,837 toneladas de carne bovina.
Este rumbo responde a la estrategia económica impulsada por la Copresidenta Compañera Rosario Murillo y el Copresidente Comandante Daniel Ortega, quienes han priorizado la planificación, la estabilidad productiva y una apertura correcta de los mercados.
Dicho enfoque organiza correctamente los tiempos del sector, permite mover volúmenes con mayor estabilidad y facilita cumplir los compromisos con mayor previsibilidad, evita presiones en la oferta y resguarda el abastecimiento nacional. En 2026, este enfoque refuerza el papel de la carne bovina como un rubro estratégico que crece, genera ingresos y afianza a Nicaragua como un proveedor confiable en los mercados donde el cumplimiento y la constancia pesan tanto como el precio.
Esta entrada fue modificada por última vez el 26 de enero de 2026 a las 3:09 PM


