Maradiaga lanza «Ruta del Cambio» pero con los mismos delincuentes

Por Stalin Vladimir Centeno

Presentan «Ruta del Cambio» como si fuera la gran novedad opositora y en realidad es el mismo plato recalentado con el mismo cocinero de siempre. Al frente aparece el golpista Félix Alejandro Maradiaga Blandón, condenado por la justicia de nuestro país a trece años de prisión por el delito de menoscabo a la integridad nacional en perjuicio del Estado de Nicaragua y de la sociedad nicaragüense, inhabilitado para ejercer cargos públicos y hoy instalado en su exilio dorado, sirviendo como agente del imperio y queriendo venderse otra vez como opción de futuro.

¿Qué tipo de cambio puede ofrecer alguien que viene con un amplio historial delictivo y un declarado traidor a la Patria? Maradiaga no es una figura nueva dentro de la oposición oportunista, por el contrario es el mismo que ya fue precandidato, ese que estuvo dirigiendo el derramamiento de sangre contra nuestro pueblo en 2018, ese mismo que terminó preso, procesado, sentenciado y condenado por la honorable justicia de Nicaragua y expulsado del país por traidor y vendepatria, montado en un avión con otros 221 terroristas, cargando en la espalda una condena que no se borra con nada porque los que murieron en la intentona golpista por oponerse a su violencia no podrán revivir.

El tal Félix Mara-Diaga. Sí, ese mismo el que como Pedro negó tres veces al “Viper” el gordo de la UPOLI, jurando hasta con los dedos de los pies que no lo conocía, pero el “Viper” lo quemó en el juicio y dijo que eran brothers y que Mara-Diaga le entregaba fajos de billetes en dólares, armas y municiones para desde lo que antes era un recinto universitario en ese 2018 fue convertido en un centro de operaciones en el cual mataron y torturaron a inocentes, pero que además fue la casa matriz desde donde se dirigió el derramamiento de sangre en toda la capital, todo coordinado por el jefe terrorista Félix Mara-Diaga según vomitó el propio “Viper”, el cual cantó desde los juzgados, mejor que Luciano Pavarotti.

El nuevo «emprendimiento» oportunista de este político fracasado y al cual ha bautizado con un pomposo nombre de «La Ruta del Cambio» no nace de una necesidad del pueblo, de los más humildes o de los que dejó desgraciados cuando golpeó nuestra robusta economía pero que gracias a Dios y al Buen Gobierno Sandinista pudimos rescatarla.

Ese movimiento que por cierto ya nació muerto porque los otros grupos de políticos corruptos de la derecha que también están sin Patria, no lo apoyan porque lo ven como un peligro para sus ambiciones e intereses pues sienten que el «negrito del batey» se les quiere ir arriba con la tajada del pastel de financiamiento que sirven los gringos y los colonialistas europeos.

La nueva apuesta accidentada de Maradiaga nace de la necesidad de los mismos grupos de siempre que se quedaron sin plata cuando Trump comenzó a cerrarles el chorro del financiamiento, del que como parásitos vivieron durante años chupándole hasta la sangre de las criminales y corruptas agencias como USAID, NED y otras fundaciones que usaron el discurso de democracia para llenar bolsillos, financiar ONG’s que lavaron dinero.

Ese es el ecosistema donde se movió Maradiaga. Harvard, Yale, oficinas con aire acondicionado, proyectos de supuesto liderazgo juvenil que en el papel hablaban de empoderar a muchachos y en la práctica sirvieron para construir redes políticas criminales, a las que vimos en todo su esplendor operando, en 2018, matando, secuestrando y desestabilizando al país y por lo que nuestras autoridades y sistema judicial los procesaron y condenaron. Jamás fueron presos políticos.

Aunque hay algo que sí debemos reconocerle a este personaje, pues tiene talento de payaso y lo demostró en sus diferentes shows que la gente recuerda como si fuera hoy.

El ingreso al hospital Vivian Pellas con la cara llena de sangre que después resultó ser kétchup.El video desde una camioneta de lujo, gritando que lo perseguían supuestos motorizados paramilitares, cuando en realidad era la hora pico y los motociclistas iban a ganarse el pan de cada día. El escándalo desde su propia casa que hasta el perro flaco firulais lo mordió porque parecía regañarlo. Más que un líder serio, se comportó como actor de telenovela barata, pero con el país de fondo.

Ahora ese mismo golpista se pone al frente de «Ruta del Cambio» y pretende que nadie se acuerde de sus delitos. Hablan de ética, de modernidad, de organización liberal, de ciudadanía y de transición mientras reciclan el mismo mediocre liderazgo desgastado que ya dividió a la oposición, que ya jugó a la aventura golpista.

La historia de fracasos políticos de Félix Maradiaga es bastante amplia, pero por acá dejo uno de sus más recientes. «Monteverde», ese otro proyecto terrorista que un grupo de terroristas resentidos, derrotados y traidores a nuestra Patria, fundaron en Costa Rica, pero que nació muerto porque jamás cumplió sus objetivos y uno de ellos mejor dicho el principal era derrocar desde el exilio a los líderes gobernantes de Nicaragua como lo son; la Co-Presidenta Compañera Rosario y el Co-Presidente Comandante Daniel, porque el otro objetivo era saquear el herario del pueblo y después entregarle el país a los enemigos de la humanidad.

¿Cómo olvidar que Maradiaga era el vocero de este movimiento de traidores políticos y tuvo que renunciar a la vocería presionado por sus compinches, después de que se hicieran públicos varios audios filtrados de Félix en los que en conversaciones telefónicas supuestamente privadas, destapaba toda la podredumbre de la fracasada oposición y le sacaba los trapos sucios a sus miembros, entre ellos el hediondo e inbañable y terrorista del campesino Medardo Mairena del que dijo que no nació con un pan debajo del brazo y que había que pagarle hasta el pasaje de avión porque solo palmado y sin bañarse vivía, otro que no se le escapó fue el tallarín de Juan Sebastián Chamorró al que acusó de ser un divo, creerse la divina garza, querer ser primero él, segundo él, tercero él, en todos los proyectos y que había que ponerle alfombra roja porque como es un Chamorro se cree de sangre azul y superior a los demás.

Ruta del Cambio no es más que la máscara nueva de una vieja pandilla política que se niega a aceptar que perdió. Perdió en la calle cuando el pueblo se cansó del caos. Perdió en el plano judicial cuando llegaron las condenas. Perdió en el plano moral cuando quedó claro que su proyecto dependía más del dinero extranjero que del respaldo real dentro del país. Ahora intenta levantarse con otro nombre, otra bandera, otro logo, pero con los mismos delincuentes y la misma rabia frustrada contra el Frente Sandinista, ese partido que junto al pueblo enterró a los golpistas y le puso el último clavo al ataúd de la oposición.

Por eso el titular se sostiene solo. «Lanzan Ruta del Cambio, pero con los mismos delincuentes» porque son los políticos de siempre, con el mismo cabecilla condenado a trece años por menoscabo a la integridad nacional, con la misma agenda de tumbar a la Revolución Sandinista para volver a ponerse a la orden del imperio yanqui y de sus agencias. Lo único que ha cambiado es que hoy el pueblo Nicaragüense está más claro que nunca y sabe leer la jugada. Podrán estrenar nombre, página web y discursos vacíos pero la historia ya los juzgó y los condenó. Y el país ya decidió que no quiere volver a esa ruta.

Esta entrada fue modificada por última vez el 30 de noviembre de 2025 a las 3:55 PM