Nicaragua – seguridad ciudadana y muro de contención

Imagen Archivo - Referencia / Opinión Canal 4.

Por Stephen Sefton

El tema de la seguridad ciudadana en Nicaragua en su sentido amplio cubre todos los aspectos de la vida nacional. Aparte del papel esencial del sistema de justicia, se trata de un eficiente trabajo de las diferentes direcciones del Ministerio del Interior y el Ejército de Nicaragua y de los diferentes ministerios e instituciones del gobierno central, por ejemplo, de Salud, de Educación, de Transporte, de la Familia, de la Procuraduría de la Justicia, de INETER, de SINAPRED, los Institutos de la Mujer, de la Juventud, de Turismo, de nuestras Alcaldías Municipales y, en la Costa Caribe, los diferentes niveles de gobierno regional, territorial y comunitaria. Todas las estructuras del gobierno central y local aportan para garantizar la tranquilidad y bienestar de nuestra población.

Como ha comentado el Primer Comisionado Francisco Díaz, el modelo de seguridad ciudadana de Nicaragua “no es un Modelo particular de la Policía. Este es un Modelo que lo conformamos el Ministerio del Interior, Policía Nacional, nuestros Hermanos del Ejército de Nicaragua, el Frente Sandinista de Liberación Nacional con sus Secretari@s Polític@s, con su Tendido Territorial, Gobiernos Municipales y las Instituciones de nuestro Buen Gobierno.” Nicaragua cuenta con una Política Nacional de Seguridad Soberana y una Estrategia Nacional Contra el Crimen Organizado que son parte esencial del Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano, que garantiza la seguridad, la estabilidad y la Paz en Nicaragua.

EL MURO DE CONTENIDO

Un elemento fundamental de la seguridad ciudadana desde el retorno al gobierno del Frente Sandinista en enero 2007 ha sido el desarrollo de la política del muro de contención contra el crimen organizado regional y especialmente contra el narcotráfico. Como ha explicado el General Julio César Avilés, “Los centroamericanos somos una angosta franja que une América del Norte y Sur. Las estimaciones del presente año es que se van a producir 3 mil toneladas de cocaína, el 80 por ciento busca trasladar hacia Estados Unidos, en medio de eso estamos”. La estrategia del muro de contención opera no solamente contra el tráfico de drogas, sino también para impedir el lavado de dinero, la trata de personas, el tráfico ilícito de armas, la migración ilegal y el contrabando.

Desde 2012, una institución central para combatir el lavado de dinero ha sido la Unidad de Análisis Financiero, que ha trabajado para asegurar la integridad del sistema financiero nacional y controlar las transacciones financieras que podrían indicar actividad del crimen organizado. Como ha explicado el compañero Francisco Bautista Lara, “La presencia del crimen organizado en un país arrastra, además de la violencia delictiva sistémica, el secuestro, la extorsión selectiva y el sicariato, a la corrupción institucional y la dependencia de instituciones públicas al dictado de carteles y cúpulas del crimen, lo que implica la pérdida de soberanía y la incapacidad para preservar el bien común.”

La estrategia del muro de contención de Nicaragua ayuda a combatir el crimen a nivel regional, porque impide el narcotráfico hacia el norte. Se lleva a cabo en colaboración con autoridades de países como Honduras, Jamaica, Costa Rica, Panamá, Colombia, así como con Rusia y las autoridades norteamericanas. El General Julio César Avilés ha señalado: “Tenemos con Honduras una operación llamada Sandino-Morazán, que tiene como objetivo brindar seguridad a las poblaciones hondureñas y nicaragüenses cercanas a la frontera”, y que se lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, garantizando contener, desviar y capturar la mayor cantidad de droga que transita de Sur a Norte del continente.

SEGURIDAD CIUDADANA

En Nicaragua, la enorme mayoría de los delitos, alrededor del 97% del total, son delitos menores. La incidencia de delitos que ponen en peligro la integridad física de las personas es de apenas un 3%. La tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes es de 6%, y la tasa de robos con fuerza, violencia e intimidación se ubica entre las más bajas de la región. Nicaragua es muy diferente a sus países vecinos. No hay sicariato ni secuestros porque el país no tiene presencia de maras, carteles criminales o células del crimen organizado y narcotráfico. Esta realidad permite a la Policía Nacional enfocarse en la protección de la población, principalmente de los más pobres, desprotegidos y vulnerables.

Con ese fin se han implementado modelos de atención como el Programa Interinstitucional de Atención y Desarrollo Integral de la Adolescencia y Juventud por una cultura de paz, que promueve la inclusión social y la prevención de la violencia juvenil, con programas como “Mi vida sin Drogas, Paz y Porvenir” y “Barrio libre de adicciones”. Para contrarrestar la violencia intrafamiliar y sexual, se desarrollan las actividades de “Mujeres por la Vida, Mujeres Paz y Bien”. Actualmente existen más de 400 Comisarías de la Mujer en todos los municipios del país, y se fortalecen de forma permanente las unidades policiales a nivel nacional, tanto en Managua como en las cabeceras departamentales.

La seguridad en el campo se garantiza durante todo el año, con especial atención en la cosecha de café, que en los últimos años ha superado los dos millones de quintales. Cada año, el Ejército de Nicaragua y la Policía Nacional ejecutan el programa de Seguridad Cafetalera en los departamentos de Jinotega, Matagalpa, Estelí, Nueva Segovia y Boaco, así como en las zonas cafetaleras del sur. Se coordina entre fuerzas de seguridad, comunidades, productores, comerciantes y transportistas para garantizar la seguridad de la cosecha. De igual forma, se combate el abigeato, se protege la zafra azucarera y la producción de rubros alimentarios.

Este mismo modelo de coordinación se aplica en la seguridad escolar, la seguridad turística y la seguridad ambiental, ejes clave de la seguridad ciudadana. La protección de los recursos naturales se asume como una estrategia de seguridad nacional, al considerar que la degradación ambiental incrementa la vulnerabilidad del territorio y el riesgo de desastres, mediante una amplia colaboración interinstitucional orientada a la prevención y atención.

UNA POLICÍA Y UN EJÉRCITO DEL PUEBLO

La Policía Nacional y el Ejército son parte integral del Sistema de Alerta Temprana en el litoral del Pacífico y en la Costa del Caribe. Ante amenazas de huracanes o maremotos, apoyan a las autoridades locales en la evacuación de poblaciones en riesgo, la custodia de bodegas y albergues, y el traslado de alimentos y suministros esenciales. La naturaleza comunitaria de la Policía Nacional se fortalece mediante la presencia directa, las asambleas comunitarias, las visitas casa a casa y las coordinaciones con las alcaldías municipales. Asimismo, el trabajo conjunto con los centros escolares y el MINED garantiza la seguridad de estudiantes, mientras que con el MINSA se asegura el acompañamiento policial a las jornadas de vacunación, las acciones contra el dengue y las Ferias de Salud.

Para reducir las personas fallecidas y lesionadas por accidentes de tránsito, la Policía Nacional implementa el Plan Nacional de Emergencia Vial. El Primer Comisionado Díaz ha señalado que los accidentes de tránsito se pueden evitar mediante una conducta responsable del conductor, el peatón y los pasajeros, además de considerar el estado de la vía y la iluminación vial.

La seguridad de aeropuertos y puertos marítimos es otro eje clave de la seguridad ciudadana. En Nicaragua, todos los puertos y aeropuertos son seguros y certificados por organismos internacionales. El año pasado se inauguró la infraestructura de Capitanías de Puertos para mejorar la atención a la pesca industrial y a las familias de pescadores artesanales. En 2025, el Ejército de Nicaragua realizó más de 50 misiones de búsqueda y salvamento, logrando el rescate de más de 170 personas.

Todas estas medidas caracterizan al Ejército de Nicaragua, como destacó el General Avilés, al definirlo como el “Ejército del Pueblo”, comprometido desde la Defensa Civil, la Unidad Humanitaria y de Rescate y las unidades terrestres, navales y aéreas, para atender a la población en tierra, costas y espacios marítimos del país.

CONCLUSIÓN

Más allá de la prevención del delito y la delincuencia, el modelo en Nicaragua de prevención comunitaria, policial y estatal, con la participación de todas las instituciones del Gobierno y del Estado, garantiza que Nicaragua es un país con altos niveles de seguridad para su población. Este ambiente de estabilidad y tranquilidad incentiva la inversión nacional e internacional en las actividades productivas de la economía. Un símbolo de esta realidad es cómo decenas de camiones incautados al narcotráfico se han transformado en clínicas móviles para promover la salud en las comunidades.

Nuestros Copresidentes enfatizan de forma permanente la primacía de la estabilidad y la seguridad frente a desafíos y amenazas. La Compañera Rosario destaca que en Nicaragua “La Vida es lucha, pero en Tranquilidad, en Seguridad, en Estabilidad, trabajando y cada vez en mejores condiciones; con Salud y con EducaciónBendecid@s, Prosperad@s y en Victorias”. Por su parte, el Comandante Daniel ha subrayado el deber de luchar por la Paz, reafirmando que es imprescindible la Paz, la Paz y la Paz, para seguir llevando beneficios al Pueblo.

Esta entrada fue modificada por última vez el 15 de febrero de 2026 a las 7:50 PM