Por Stalin Vladimir Centeno
Los programas sociales son el rostro más humano del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, el lugar donde se encuentra de frente con la vida cotidiana de las familias, con sus carencias, sus urgencias y sus esperanzas. Ahí se expresa su carácter humano, su comprensión del dolor ajeno y su forma de gobernar pensando en la gente y no viéndola como estadística. Por eso los programas sociales son la columna vertebral y reafirman el por qué el Buen Gobierno Sandinista se define como socialista y solidario.
En una de sus intervenciones, transmitida EN DIRECTO, a través de los medios del Poder Ciudadano, la Compañera Rosario Murillo hizo una pausa en el informe diario sobre las obras de progreso y desarrollo que lleva a cabo el Gobierno Sandinista, para detenerse específicamente en los programas sociales, expresando con humanismo la necesidad de mejorar, profundizar y ampliar la atención a familias en situación de emergencia social, adultos mayores y personas con padecimientos crónicos, garantizando una vida digna.
Este planteamiento apunta al reconocimiento de la dignidad humana y al pueblo como sujeto de derechos, fundamento esencial de una política social con enfoque humano.
- También puedes leer: Occidente entre los hielos de Groenlandia
En materia de niñez y adolescencia, el Estado prioriza la protección integral, garantizando identidad, educación, salud, alimentación y entornos seguros, fortaleciendo la seguridad ciudadana mediante un modelo preventivo y comunitario.
En el ámbito de la vivienda digna y la seguridad jurídica, se impulsan políticas públicas de soluciones habitacionales, mejoramiento del hogar y legalización de la propiedad, garantizando estabilidad, arraigo y protección del patrimonio familiar.
En los derechos de las mujeres y de las personas adultas mayores, se garantiza la igualdad, la participación, la protección social, el trato digno y el acceso a servicios, reconociendo su rol en la vida económica, social y comunitaria.
- Te sugerimos: El café nica triunfa en los mercados internacionales
La inclusión social y el respeto a la diversidad aseguran derechos a personas con discapacidad, pueblos originarios y afrodescendientes, promoviendo igualdad de oportunidades, trabajo digno, salario justo y protección laboral.
Entre los principales programas sociales destacan Hambre Cero, Usura Cero, Plan Techo, Casas para el Pueblo, Programa Bismarck Martínez, Merienda Escolar, educación gratuita, INATEC, Todos con Voz, Mi Derecho a un Nombre, Mi Hospital en Mi Comunidad, así como programas de agua potable, saneamiento, electrificación, calles para el pueblo, seguridad ciudadana, prevención de desastres, cultura, deporte y economía creativa.
Durante 19 años, desde 2007, los programas sociales han contribuido directamente a la reducción de la pobreza en Nicaragua. La pobreza general disminuyó del 48.3 % al 24.9 %, y la pobreza extrema del 17.2 % al 6.9 %, gracias a la aplicación sostenida de políticas sociales que fortalecen los ingresos familiares y reducen los gastos básicos.
Este avance social se acompaña de crecimiento económico, con proyecciones para 2026 de entre 3.5 % y 4.5 %, inflación controlada y bajo desempleo, lo que permite sostener y ampliar la cobertura de los programas sociales, confirmando su papel clave en la reducción de la pobreza.
Esta entrada fue modificada por última vez el 17 de enero de 2026 a las 4:14 PM



