La Asociación Estratégica como Modelo de Cooperación Soberana para el desarrollo pacífico y mutuamente beneficioso

Imagen Archivo - Referencia / Opinión Canal 4.

Por: Compañeros Embajadores Qu Yuhui, de la República Popular China en Nicaragua, y Mikhail Ledenev, de la Federación de Rusia,

En 2026 se conmemoran dos hitos importantes en las relaciones bilaterales entre Rusia y China: el 30.º aniversario del establecimiento de la asociación de coordinación estratégica entre nuestros países, así como el 25.º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación. Estos documentos confirmaron la determinación de la Federación de Rusia y la República Popular China de desarrollar relaciones de asociación igualitaria y de confianza, orientadas a la interacción estratégica en el siglo XXI.

Treinta años después de la suscripción de la Declaración Conjunta, éste no solo mantiene plenamente su vigencia, sino que también confirma la eficacia de la estrategia de desarrollo de las relaciones bilaterales elegida por ambos mandatarios, basada en el principio del diálogo igualitario y respetuoso, considerado como el valor supremo y el principal instrumento de los vínculos entre los dos países. El siglo XX estuvo marcado por profundas transformaciones políticas en los mayores países del mundo y, como consecuencia, en las relaciones internacionales. Los tiempos turbulentos estuvieron acompañados de intentos de revisar los nuevos desafíos, incluso mediante la creación de nuevos modelos de interacción interestatal. En 1992, pensadores estadounidenses pretendieron proclamar el “fin de la historia” y la victoria global del Pax Americana. Sin embargo, cuatro años después, los dirigentes de Rusia y China formularon un modelo diferente de cooperación internacional, basado en la multipolaridad y en la construcción de puentes. Esta concepción representa la sabiduría política acumulada durante siglos por ambos países, demostrando su eficacia desde los primeros contactos entre sus pueblos.

Frente a una situación internacional cambiante, los lazos entre China y Rusia se mantienen inmutables como montañas firmes. Estas declaraciones reflejan una visión compartida que trasciende consignas políticas, evidenciando una práctica donde ambos países actúan como factores de estabilidad internacional. La cooperación se sustenta en el respeto mutuo, la igualdad soberana, la no injerencia y el derecho al desarrollo propio, principios consagrados en la Organización de las Naciones Unidas.

La Asociación de Coordinación Estratégica Integral China-Rusia se fundamenta en igualdad, respeto y beneficios mutuos, representando un nuevo tipo de relaciones internacionales. Ambos países mantienen independencia estratégica, alto nivel de confianza política y una inquebrantable solidaridad, con gran resiliencia estratégica ante presiones externas. Además, sostienen una estrecha colaboración internacional, con consensos estratégicos y defensa del orden internacional.

A 80 años de la Segunda Guerra Mundial, China y Rusia reafirman su papel en el orden posguerra y proyectan nuevas energías hacia un mundo multipolar, defendiendo la memoria histórica, el derecho internacional y rechazando acciones unilaterales.

La cooperación comercial entre nuestros países se desarrolla exitosamente. En el transcurso de 30 años, el comercio bilateral ha crecido de 4–6 mil millones de dólares hasta 228 mil millones de dólares, manteniendo una tendencia al alza. Las inversiones en proyectos conjuntos superan los 200 mil millones de dólares. Las transferencias financieras se han realizado en gran medida en rublos y yuanes.

Se fortalecen también los vínculos en el ámbito de la seguridad, donde ambas partes se adhieren al principio de la indivisibilidad de la seguridad global y regional, constituyendo un factor de estabilidad frente a tendencias desestabilizadoras en las relaciones internacionales.

Las relaciones entre Rusia y China se enriquecen mediante la diplomacia popular. En 2025 se implementó la exención mutua de visados, facilitando los intercambios de personas. Actualmente, alrededor de 50 mil estudiantes rusos estudian en China y 60 mil ciudadanos chinos en Rusia, con proyección de alcanzar 100 mil estudiantes por país en 2030. Además, se desarrollan cerca de 200 programas de formación conjunta y existen 35 instituciones educativas conjuntas, incluida una universidad en Shenzhen.

Ambos países cooperan activamente en plataformas multilaterales, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y en espacios como BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). También impulsan proyectos de integración como la Iniciativa La Franja y la Ruta, la Unión Económica Euroasiática (UEE) y corredores como Norte-Sur, Este-Oeste y la Ruta Marítima del Norte.

La convergencia de Rusia y China en temas globales también se refleja en sus vínculos con socios como Nicaragua, con quienes promueven la cooperación, el respeto mutuo y la ganancia compartida, avanzando hacia una comunidad de futuro compartido y un mundo multipolar.

Esta entrada fue modificada por última vez el 22 de abril de 2026 a las 3:26 PM