Foto Cortesía / Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov

Canciller de Rusia denuncia que Estados Unidos mantiene políticas de injerencia

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, se dirigió a la comunidad internacional en el el 76° Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, que se desarrolla en Nueva York.

Durante su discurso, el canciller ruso abordó diferentes temas, pero sobre todo quiso dejar clara la importancia de la colaboración entre naciones y del derecho internacional, además que es fundamental el papel que tienen las Naciones Unidas.

Asimismo, resaltó que EE.UU. mantiene el arcaico bloqueo comercial contra Cuba e intenta dictar su voluntad a los pueblos de Venezuela y Nicaragua – en flagrante violación del principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados Soberanos

A continuación, resumen de la intervención del canciller Serguéi Lavrov:

'Orden basado en reglas' y dobles raseros

Hablando de las amenazas a estas normas universalmente reconocidas, criticó «el concepto del llamado ‘orden basado en reglas’, promovido insistentemente por Occidente […] en contraposición al derecho internacional«.

Como ejemplos de tales reglas que, según él, carecen de legitimidad por no ser adoptadas abiertamente, Lavrov citó la alianza por el multilateralismo, anunciada por Francia y Alemania, y la idea de la ‘cumbre por la democracia’ planteada por EE.UU. «De hecho, esta iniciativa, muy en el espíritu de la Guerra Fría, proclama una nueva ‘cruzada’ ideológica contra todo desacuerdo. […] Se convertirá en un paso hacia la división de la comunidad mundial en ‘nosotros’ y ‘enemigos'», dijo.

«El ‘orden basado en reglas’ se basa en dobles raseros. Cuando es beneficioso para Occidente, el derecho de los pueblos a la autodeterminación se eleva a un absoluto. Y luego, en violación de la resolución del Consejo de Seguridad y sin ningún referéndum, reconocen como un Estado independiente la formación creada artificialmente de Kosovo», dijo el ministro.

«A nadie le da vergüenza que las Malvinas estén ubicadas a 12.000 kilómetros de Gran Bretaña, y contrario a las decisiones de la ONU y la Corte Internacional de Justicia, hasta ahora están bajo el control de París y Londres antiguas posesiones coloniales que nadie va a liberar», añadió, mencionando como otro ejemplo del doble rasero la actitud de Occidente hacia el referéndum de Crimea.

«En el marco del mismo ‘orden basado en reglas’, EE.UU. mantiene el arcaico embargo comercial contra Cuba e intenta dictar su voluntad a los pueblos de Venezuela y Nicaragua«, señaló.

«Ante los desafíos globales, la comunidad mundial necesita unidad y no una nueva división», resaltó el ministro.

RT