Desborde de fe, devoción y cultura para celebrar a Tata Chombo

El pueblo de Masaya nuevamente se desbordó para rendir homenaje a San Jerónimo, el doctor que cura sin medicina, que fue acompañado de promesantes de todas las edades en una peregrinación por las calles de la Ciudad de las Flores, que se llenó de música de marimba, danzantes y miles de promesantes.

Las festividades de este 30 de septiembre, incluyeron una misa solemne celebrada por Su Eminencia Reverendísima Leopoldo José Brenes en la Iglesia San Jerónimo, en la que participaron todo el clero católico de Masaya.

La peregrinación inició en la parroquia San Jerónimo hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que se ubica en el parque central de Masaya, donde el padre Bismarck Conde realizó otra misa y posteriormente, el Santo Patrono regresó a eso de las cuatro de la tarde a su nicho.

Dentro del programa de celebraciones se contempla la realización de la octava de San Jerónimo, a desarrollarse el 7 de octubre, cuando el pueblo junto a su santo patrono vuelve a salir a las calles en una celebración que se extiende por más de 24 horas.

Brenes invitó a los devotos para que las celebraciones se realicen con verdadero amor y devoción.

Y mientras el guía católico brindaba su mensaje ante decenas de devotos que con veladoras de cebo encendidas frotaban a la imagen de Tata Chombo en el interior del templo, en las calles de Masaya se vivía un derroche de cultura y devoción.

Las representaciones culturales de la capital del folclor se mostraron en su totalidad para rendirle tributo a Tata Chombo. Las inditas, el baile de las negras y los coloridos trajes folclóricos se vieron por todas las calles de Masaya danzando al ritmo de las bandas filarmónicas y de las marimbas.

Mujeres y hombres de todas las edades danzaban al sonar de las marimbas y los sones tradicionales de estas festividades, una de las más extensas de nuestro país. Este 30 de septiembre, es el principal día de devoción a San Jerónimo, por eso muchos nicaragüenses de otros departamentos llegaron a cumplir sus promesas.

Cumpliendo a Tata Chombo

“Venimos a pagar los favores recibidos a San Jerónimo, que es el doctor de los pobres, a mí me ha hecho muchos milagros, entre ellos a mi hijo Raymundo Dolmus, que se enfermó de su cabeza y me lo curó, por eso estoy muy agradecida a San Jerónimo”, dijo la señora Miriam Flores, residente en el municipio de El Viejo en Chinandega.

Las representaciones culturales del Toro Venado no pudieron faltar en estas celebraciones, como el Toro Venado El Malinche de Carmen Toribio In Memorian. Los jóvenes vestidos con sus coloridas mascaras y trajes elaboradas por los artesanas de Monimbó rendía homenaje a San Jerónimo.

“Venimos a rendir honores en primera instancia a Dios mi padre celestial y a San Jerónimo, uno de los intercedores que vio por mi salud y mucha devoción porque fue una enseñanza de mis padres, de mis abuelos que eran devotos de San Jerónimo y yo permanezco con esa fe y devoción celebrando las fiestas de Masaya”, mencionó la promesante Fátima Marín, que bailaba con un hermoso vestido de folclor amarillo.

Doña Martha Toribio, coordinadora del Toro Venado de El Malinche, señaló que todas las expresiones culturales, son una muestra espontánea del amor que le profesa el pueblo a San Jerónimo.

“Son expresiones y muestra de devoción hacia San Jerónimo, nos hacemos presentes todos los masayas para seguir impulsando la identidad de nuestro pueblo. Desde mi trinchera de lucha que es la cultura, seguiremos impulsando a los niños, a la juventud a seguir preservando todo esto que tenemos que es un potencial turístico que tenemos en Masaya”, mencionó Toribio.

El promesante Bosco Pérez, aseguró tener 40 años de estar bailando en el torovenado, primero por cumplir una promesa y porque “es una cultura de fe, de amor y tradición y le estoy pidiendo a Dios que llueva para que tengamos bendiciones y comamos, que haya cosecha”.

San Jerónimo, el hombre que amó a Dios

En su mensaje, el Cardenal Brenes calificó de muy hermosas las celebraciones en honor a San Jerónimo, el doctor que cura sin medicinas, ya que el pueblo de Masaya se esmera en mostrar su cultura, su amor y devoción.

“Como Cardenal de la Iglesia de la Católica, es una alegría poder compartir esta eucaristía, porque es una forma bonita y hermosa, de cómo manifestamos nuestro amor a Dios y reconocemos en su santos, hoy reconocemos en San Jerónimo ese hombre, ese místico que fue capaz de amar a Dios y nos enseña a cada uno, que si es posible amar a Dios, que si es posible querer y sentirse amado por Dios”, destacó Brenes.

Agregó que Dios ama al pueblo de Nicaragua y lo demuestra de grandes maneras, por tanto corresponde a nosotros seguir sus enseñanzas de amor al prójimo.

“Yo quisiera que hoy no le hagamos caso al demonio que está en esa figura a los pies de San Miguel, que quiere engañarnos y quiere decirnos que nuestros pecados no tienen perdón de Dios, que nuestras actitudes no tienen perdón de Dios, esa es la gran mentira, porque el demonio es el padre de la mentira y San Jerónimo vivió en carne propia tantas tentaciones, pero nunca perdió esa conciencia y esa seguridad de que Dios lo amaba y cuidaba inmensamente”, completó el guía católico nicaragüense.