EEUU flexibiliza aspectos puntuales de nexos económicos con Cuba

El gobierno de Estados Unidos anunció hoy la flexibilización de algunas limitaciones legales al comercio con Cuba, a los viajes de sus ciudadanos a la isla y la operación de sus empresas en la nación caribeña.

A pesar de estas medidas, sigue en pie el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba desde hace más de cinco décadas, cuyo levantamiento solo es facultad del Congreso norteamericano, sanciones que según La Habana constituyen el principal escollo hacia la normalización de los nexos bilaterales.

Según el Departamento del Tesoro las provisiones, que entrarán en vigor el lunes 21 de septiembre, autorizan mediante licencia general y eliminan los límites de las remesas a Cuba.

También permiten el transporte por barco de viajeros autorizados, pero prosigue la prohibición a los ciudadanos estadounidenses de viajar a la nación caribeña como turistas.

Las normativas establecen que los viajeros autorizados a visitar la mayor de las Antillas -según las 12 categorías aprobadas en enero pasado por la Casa Blanca- podrán abrir y mantener cuentas bancarias en Cuba para tener acceso a fondos para transacciones mientras estén allí.

Empresas de viajes y telecomunicaciones, medios de prensa, organizaciones religiosas, universidades y otras entidades estadounidenses autorizadas, podrán abrir oficinas o almacenes en Cuba, de acuerdo con las nuevas medidas.

El secretario del Tesoro, Jacob Lew, señaló en una nota oficial que la existencia de un vínculo más fuerte y abierto entre las dos naciones tiene la posibilidad de crear oportunidades económicas para estadounidenses y cubanos.

Estados Unidos y Cuba restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio pasado y sus respectivas Secciones de Intereses en ambas capitales se convirtieron en embajadas.

El diplomático cubano José R. Cabañas presentó ayer las cartas credenciales ante el presidente Barack Obama, las que lo acreditan como embajador extraordinario y plenipotenciario de la isla en Washington.

La misión norteamericana en La Habana está a cargo de Jeffrey DeLaurentis, con el cargo de Encargado de Negocios, hasta que el Ejecutivo nombre un embajador, que tendrá que ser confirmado por el Senado.