Foto cortesía / Bandera de la República de Nicaragua

Intervención del Gobierno de Nicaragua en la 51 Asamblea General de la OEA

INTERVENCION DE LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE RECONCILIACION Y UNIDAD NACIONAL DE LA REPUBLICA DE NICARAGUA EN LA 51 ASAMBLEA GENERAL DE LA OEA SEGUNDA SESION PLENARIA – PALABRAS CENTRALES SEDE GUATEMALA, FORMATO HÍBRIDO 11 DE NOVIEMBRE DEL 2021

Honorables Cancilleres y Delegados ante la 51 Asamblea General de la OEA.

Honorables Autoridades de Estados y Gobiernos de Nuestra América.

Señor Presidente de esta Asamblea General de la OEA.

Señores Secretario General y Secretario General Adjunto.

El día de ayer, en ocasión del Diálogo de Jefes de Delegación, previo a este 51 Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, varios Observadores y Delegados de los Estados Miembros expusieron sus criterios acerca de los ejes centrales que serían abordados por esta organización.

Ciertamente, los efectos devastadores de la Pandemia del COVID 19, tanto con respecto al daño a la Vida, como a la Salud de los afectados por esta enfermedad y las proyecciones sobre los cuantiosos daños materiales, no dejó margen para dudar de la grave crisis que produce en los ciudadanos y ciudadanas del Mundo. Otros ponentes fueron más enfáticos al reconocer que son los pobres los severamente afectados, no solo en el presente inmediato, sino en el mediano y largo plazo, puesto que las débiles estructuras socioeconómicas están más expuestas a los efectos colaterales de la pandemia, nos referimos a la pérdida del empleo, el cierre de empresas, el abandono productivo, el desabastecimiento social y la lánguida respuesta de los organismos multilaterales para emprender acciones de respuesta integrales.

Otros temas como el acaparamiento de las vacunas y los criterios de comercialización y barreras financieras apenas se tocaron, pero no queda margen de dudas, que esta temática debe ser debatida con franqueza y espíritu propositivo, a fin de que esta Asamblea General de la OEA, conduzca sus discusiones en función de estos temas fundamentales, que nos involucran a todos.

En ese Espíritu, nuestro País hace presencia constructiva para aportar y respaldar acciones multilaterales que redunden en el decisivo respaldo a nuestros Pueblos.

Esta 51 Asamblea General de la OEA, albergada por el Honorable Pueblo de Guatemala, lleva por lema un concepto muy profundo y muy orientador: “Por una América Renovada.” Plantea con premura el desafío que compartimos plenamente y que debe conducirnos a la discusión y adopción de decisiones que servirán de guía para atender nuestras propias realidades. Por ello, permítanos reflexionar brevemente sobre este concepto.

La renovación, debe referirse a la urgencia de conducir a nuestros Pueblos a mejorar lo existente, a crear lo necesario y a hacer posible aquello que por ahora nos detiene. En ese sentido, debemos renovar nuestros modelos de Salud, asignando más recursos y beneficiando a los más necesitados; dotando al sistema público de los equipos e infraestructura necesaria para que sea realmente gratuito, universal y de calidad, construyendo hospitales de referencia nacional, hospitales especializados y de cobertura multidisciplinaria, así como hospitales primarios distribuidos en la profundidad de los territorios, garantizando además que los efectos de pandemias recurrentes, o enfermedades endémicas, sean atendidas con eficiencia y masividad social.

Con esta mística, Nicaragua ha sido muy diligente, puesto que en un periodo de 14 años ha cuadriplicado el número de Hospitales Nacionales y ha construido más de 160 hospitales primarios, sin descuidar la permanente movilización sanitaria para llevar a cabo campañas de vacunación u otras acciones de atención primaria en salud. En Salud, renovar se refiere a garantizar la vida misma.

En Educación, renovar es asegurar los fundamentos del desarrollo social. No solo es la garantía de una Educación Primaria y Secundaria, sino también la apertura de carreras técnicas y universitarias, la ampliación de la matrícula escolar, y la democratización del acceso a la educación, con programas como la universidad en el campo y la universidad abierta en línea. Renovar en Educación implica asegurar el futuro.

Renovar la infraestructura productiva es algo esencial Nicaragua. Priorizar la construcción de carreteras, puentes y caminos que conectan las comunidades más remotas, no solo es complementario para las comunidades que disponen de mecanismos para mover la producción, sino también para vincularse con las transformaciones que ocurren en todo el País. Para las comunidades de la Costa Caribe de Nicaragua, representa el cumplimiento de un sueño de más de 200 años. Y no solo nos referimos a carreteras y caminos, sino también a energía eléctrica, telecomunicaciones, agua potable y saneamiento, todo lo cual ha contribuido a mejorar las condiciones de vida de las Familias Nicaragüenses.

Renovar nuestros esquemas de seguridad social, bienestar e intercambio familiar, solo es posible sin el azote de pandillas delincuenciales que pongan en riesgo la Paz o de grupos de extorsión que afecten el natural desenvolvimiento de los negocios familiares y su dinámico emprendimiento. Las guerras de pandillas, la lucha por territorios y su estrecha conexión con el narcotráfico y el crimen organizado en sus distintas expresiones, solo es posible si la sociedad se articula en defensa de ella misma. Hasta ahora, los órganos regionales hablan muy claro de los esfuerzos y resultados positivos de Nicaragua en este tema.

Una Nicaragua renovada, en una región que nos llama a reinventarnos constantemente, supone un esfuerzo dinámico y sostenido, con mentalidad abierta, para discutir con todos los sectores, con todos aquellos que promueven el bienestar de nuestro País, con todos los que apuestan para que nuestra Nicaragua supere, cada día, sus propios estándares de vida. Por ello, la apertura de todos los procesos productivos, sociales y políticos nos conducen a sostener debates en todos los ámbitos institucionales; a nivel comunal y en cada territorio indígena u afrodescendiente; en el marco de los cabildos municipales o en el pleno de los Consejos Regionales Autónomos de nuestra Costa Caribe; No queda ningún sector sin participar y sin contribuir a la solución de los problemas que surgen. Para Nicaragua, la consulta es quehacer cotidiano y condición necesaria para alcanzar el consenso y las respuestas más sostenibles. Cada sector plantea y recomienda, y las instituciones evalúan e interactúan y juntos, producen cambios en beneficio de la población.

Como señalamos ayer, Nicaragua recién concluyó un proceso electoral muy especial. En medio de intervenciones económicas, mediáticas y organizativas y frente a crueles amenazas y acciones desestabilizadoras, casi 3 millones de nicaragüenses asistieron a las urnas para ejercer su Derecho al Voto; para proponer y decidir, para renovar la esperanza de continuar prosperando en Paz y en Dignidad.

Nicaragua merece por ello, respeto, no sanciones ni amenazas, no bloqueos, ni actitudes belicosas. Las y los nicaragüenses vieron a sus vecinos votando junto a ellos, se vieron así mismos eligiendo a sus autoridades. Las redes sociales, que para algunos pueden ser pecado e instrumento de maldad, sirvieron esta vez, para mostrar una verdad incontrastable: Nicaragua Votó y eligió en Paz. ¿Es pecado creer que el ejercicio del Derecho al voto es una opción cívica para transformar a un país? Los nicaragüenses, no lo creemos así.

Finalmente, apostamos para que cada Estado Miembro de esta organización refleje sobre su realidad nacional y la urgencia de la renovación. No podemos ser indolentes ante la demanda de nuestras sociedades que nos reclaman actitudes de Solidaridad, en vez de acciones de Injerencia de un Estado para con otros. No podemos sostener una Visión de los años 60 para articular la acción de esta Organización, porque ciertamente, ni la renovamos ni la transformamos, la mantenemos apresada en aquella perversa inmovilización e instrumentalización, en ese decadente Ministerio de Colonias.

Debemos Renovar las prácticas de esta organización, sin olvidar, ni un solo momento, los Principios del Respeto a la Soberanía Nacional, la Libre Autodeterminación y la No intromisión en los Asuntos Internos de los Estados.

El 7 de Noviembre, el Pueblo de Nicaragua renovó el mandato de nuestro Gobierno de continuar forjando la Patria, de continuar promoviendo el Bienestar y el Buen Vivir y sobre todas las cosas, renovó su anhelo de continuar construyendo la Paz.

Muchas Gracias Señor Presidente.