Mensaje de Walter Castillo Sandino, hijo de la compañera Blanca Segovia Sandino Aráuz tras su partida a otro plano de vida

Imagen Cortesía / Fotografía publicada por Walter Castillo Sandino, junto su mamá, la compañera Blanca Segovia Sandino Aráuz.

MANAGUA – NICARAGUA / El compañero Walter Castillo Sandino, hijo de compañera Blanca Segovia Sandino Aráuz ha publicado un sentido mensaje en su cuenta oficial de Facebook, luego de la partida a otro plano de vida de la compañera Blanca Segovia Sandino Aráuz.

Blanca Sandino ostentaba la Orden José Dolores Estrada, Batalla de San Jacinto, en el Grado de Gran Cruz, distinción que le otorgó la Asamblea Nacional por sus cualidades como mujer luchadora, consecuente con el legado de su padre.

A continuación, el mensaje íntegro publicado en Facebook de Walter Castillo Sandino:

Esta imagen es la última que guardare para el resto de mi vida en mi corazón, minutos antes de su salida para el Hospital Militar, donde me decía “hijo ya no voy a regresar”, se me hizo un nudo en la garganta porque yo también lo presentía, el dolor y el sufrimiento que sentía era insoportable, por eso accedí a que se la llevaran.

Los médicos y todo el personal del Hospital, desde su Director, hasta el propio Jefe del Ejército, el Gral. Avilez junto a su familia estuvimos hasta el último de sus suspiros. Solo Rosita y yo estuvimos con ella al momento de su partida a otro plano de vida. Daniel y Rosario también a través de la línea telefónica vivieron cada uno de esos eternos segundos del momento que vivíamos.

Fueron momentos muy difíciles para cualquier ser humano ver cómo poco a poco se apagaba aquella luz que te dio la vida, hasta que Dios se me la llevo. Así se cierra un ciclo más en la historia del General Sandino, pero queda abierto otro con sus hijos, nietos y bisnietos, Que el Dios de la justicia reciba a mi Sra. Madre en su gloria eterna.

Ahora nos corresponde a nosotros como descendientes de ella ser consecuentes con ese legado que el Gral. Sandino y Blanquita nos dejaron.

Cuántas cosas aprendí de ella. Cuántos juegos juntos, en cuantas tristezas nos acompañamos, cuantas anécdotas compartimos, nada se va con Usted, todo queda, el cariño y amor eterno se respira, se siente más allá de todo.

No existe el tiempo ni el espacio, no existe el ayer ni el mañana, ya nos volveremos a ver Madre querida. Cierro mis ojos y la veo y me ve.

Siempre más allá…

Esta entrada fue modificada por última vez el 24 de diciembre de 2022 a las 1:42 PM