México abre la puerta al uso recreativo de la marihuana

En México, donde las pugnas entre el narcotráfico y las fuerzas federales han dejado más 25.000 desaparecidos en los últimos 8 años, la Suprema Corte de ese país emitió este miércoles un histórico fallo que abre la puerta al uso lúdico de la marihuana, al autorizar a un grupo de cuatro activistas a ser los primeros en cultivar y transportar cannabis para su autoconsumo.

“Queda aprobado el proyecto por mayoría”, sentenció el presidente de la primera sala de la Corte, Alfredo Gutiérrez, luego de una votación en la que cuatro magistrados votaron a favor y uno en contra de permitir el cultivo de marihuana para el autoconsumo y sin fines de lucro a dos abogados, un contador y una activista.

El único magistrado que se opuso fue Jorge Mario Rebolledo, quien argumentó su decisión al considerar que el proyecto no especifica dónde van a poder adquirir la droga los ciudadanos, pues al hacerlo entrarían en la ilegalidad.

En su decisión, los otros cuatro magistrados privilegiaron la libertad personal sobre los daños a la salud. Y aunque el fallo circunscribe la autorización para el consumo, cultivo y posesión a los cuatro querellantes, en la práctica pone en marcha el mecanismo para una amplia legalización.

Los cuatro activistas –congregados en la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante (Smart)– buscan desde el 2013 que todos los mexicanos gocen de estos privilegios en un intento de golpear las finanzas de los grupos narcotraficantes y amainar la violencia.

De esta manera, la medida se considera histórica para un país que es el segundo productor mundial de cannabis –después de Marruecos–, la cuna del narco más poderoso del mundo y en donde desde el 2006 la lucha contra el tráfico de drogas ha dejado algo más de 80.000 muertos.

“¡Ganamos!”, exclamó sonriente y con el puño en alto el abogado Francisco Torres Landa, uno de los cuatro integrantes de Smart. La decisión de la Suprema Corte “cimbra en su columna vertebral la estrategia prohibicionista de las drogas”, celebró el letrado.

“No es por nosotros cuatro, es por romper esta trayectoria histórica que hemos venido padeciendo las últimas décadas y que hoy (ayer) encuentra una luz distinta al final del túnel”, añadió. Smart llevó su caso a la Suprema Corte en el 2013, luego de que la Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios le negó una solicitud para producir y consumir su propia marihuana.

El presidente Peña Nieto rechaza la legalización de los estupefacientes en un país donde las pugnas entre el narcotráfico y las fuerzas federales han dejado más 25.000 desaparecidos en los últimos 8 años.

MARIHUANA EN LA REGIÓN

Así, México no se ha quedado atrás respecto a otros países de la región: Uruguay legalizó la producción y venta de marihuana en el 2013, mientras que Chile debate una ley para despenalizar su uso con fines medicinales y recreativos.

En 23 estados de Estados Unidos ya fue aprobado el cannabis para uso medicinal, y en cuatro ya cuentan con la aprobación para el consumo recreativo.

México despenalizó el consumo de drogas en el 2009 y permite portar hasta 5 gramos de marihuana, pero la compra y venta sí se consideran un delito. El Código Penal establece penas de 10 a 25 años de prisión para quien produzca, trafique o recete sin licencia algún narcótico.

El Gobierno dijo que respeta la decisión de la Suprema Corte, pero reiteró su posición antidrogas, al subrayar que ese fallo no significa la legalización del cannabis. “Nosotros somos respetuosos del fallo, aunque tenemos enfoques diferentes”, dijo la secretaria (ministra) de Salud, Mercedes Juan. Pero la decisión de la Corte “definitivamente no significa, desde nuestro punto de vista, la legalización de la marihuana. Es solo un amparo para las cuatro personas, que se les ha dado para su consumo”, subrayó.

Esta entrada fue modificada por última vez el 5 de noviembre de 2015 a las 9:51 AM