Por Stalin Vladimir Centeno
La Semana Santa es una de las celebraciones más importantes del cristianismo y recuerda los últimos momentos de la vida de Jesucristo.
Durante estos días se conmemoran su entrada a Jerusalén, su pasión, su crucifixión y su resurrección, acontecimientos que para los creyentes simbolizan sacrificio, redención y esperanza. En muchas naciones esta conmemoración se vive con celebraciones litúrgicas, procesiones y encuentros familiares que combinan fe, tradición y cultura.
En Nicaragua, la llegada de la Semana Santa se prepara en un ambiente de paz, alegría, seguridad y concordia, gracias al clima de estabilidad que vive el país bajo la conducción del Buen Gobierno Sandinista, que presiden la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega, con una importante movilización de familias hacia distintos destinos turísticos del país.
Las proyecciones indican una ocupación hotelera nacional entre el 60 % y el 70 %, mientras que en algunos destinos turísticos la demanda podría alcanzar entre el 80 % y el 100 %. Esto se observa especialmente en lugares como Granada, León, Corn Island, Laguna de Perlas, la Isla de Ometepe, San Juan del Sur y el Cañón de Somoto, entre otros sitios que durante estos días reciben visitantes de distintos departamentos del país y de Centroamérica.
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Entre los destinos más visitados destaca la Isla de Ometepe, ubicada en el departamento de Rivas, en medio del lago Cocibolca y formada por los volcanes Concepción y Maderas. La isla ofrece atractivos naturales como Charco Verde, Punta Jesús María, Ojo de Agua y playas como Santo Domingo, Taguizapa, Paso Real y playa Mango.
A estas opciones se suman actividades como senderismo en los volcanes, deportes acuáticos y kitesurf, un deporte impulsado por el viento que ha ganado popularidad entre visitantes de Europa y América del Norte debido a las corrientes de aire entre las dos formaciones volcánicas.
La Isla de Ometepe también se caracteriza por su dinámica económica vinculada al turismo. En comunidades como Mérida se realizan ferias de emprendedores donde se ofrecen alimentos típicos, frutas, postres, artesanías, bisutería y productos derivados del coco.
En la zona funcionan hostales, hoteles y restaurantes que brindan servicios de hospedaje y gastronomía, así como escuelas de deportes acuáticos y centros turísticos que organizan recorridos y actividades recreativas.
Otro de los destinos con gran movimiento turístico es San Juan del Sur, ubicado a unos 140 kilómetros de Managua, en la costa suroeste del país. Este destino es reconocido por su bahía y por playas como Maderas, donde las fuertes olas atraen a surfistas, y playa Marsella, caracterizada por su ambiente tranquilo y rodeado de naturaleza.
En la zona se realizan paseos en lancha, pesca deportiva, canopy, cabalgatas, sesiones de yoga frente al mar y recorridos hacia petroglifos centenarios. También se visita la Reserva Natural La Flor, donde miles de tortugas llegan cada temporada para desovar.
En el norte del país, el Cañón de Somoto se ha consolidado como un destino de turismo de aventura y naturaleza. Este monumento natural posee un recorrido acuático de aproximadamente tres kilómetros, donde se observan farallones que se elevan a ambos lados del cañón, además de flora característica como diversas especies de orquídeas.
En el lugar trabajan guías turísticos capacitados que acompañan a los visitantes en recorridos por el río, así como en actividades de rappel y caminatas hacia miradores que superan los 180 metros de altura.
Mientras tanto, en Managua, uno de los espacios de mayor concentración de visitantes es el Puerto Salvador Allende, ubicado a orillas del lago Xolotlán. Este complejo turístico cuenta con restaurantes, áreas recreativas, espacios culturales, paseos en embarcaciones y eventos que se desarrollan en sus distintas etapas.
Cada fin de semana y durante períodos de vacaciones, miles de familias recorren su malecón, disfrutan de la gastronomía nacional e internacional y participan en actividades culturales organizadas en el lugar.
Desde el Puerto Salvador Allende también parten recorridos hacia la Isla del Amor, ubicada a unos 7 kilómetros dentro del lago de Managua. El traslado se realiza a bordo de la embarcación Momotombito, con una duración aproximada de 25 minutos y capacidad para más de 100 pasajeros por viaje.
La isla cuenta con restaurante, piscinas, habitaciones para pasar el día, áreas de hamacas y espacios para eventos con capacidad para unas 200 personas, además de zonas recreativas destinadas al descanso familiar.
La temporada turística también se acompaña de actividades de promoción internacional, donde Nicaragua presenta su oferta de destinos naturales, culturales y gastronómicos en ferias y encuentros turísticos realizados en España, Alemania, Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, Honduras y Guatemala, así como en reuniones con operadores turísticos internacionales.
En este contexto también destaca la llegada reciente de un vuelo chárter con 181 turistas procedentes de Canadá, quienes arribaron al país a bordo de una aeronave de la línea aérea Sunwing para iniciar sus vacaciones y recorrer distintos destinos turísticos.
A este impulso turístico se suma el fortalecimiento de la conectividad mediante obras de infraestructura que facilitan el acceso a diferentes destinos del Pacífico nicaragüense.
Entre estas obras destaca la carretera costanera, que permitirá conectar zonas de playa y comunidades turísticas desde Rivas hasta Carazo, ampliando las rutas de acceso para los visitantes y fortaleciendo el auge turístico en temporadas como la Semana Santa, en un contexto de llegada constante de viajeros internacionales atraídos por el sol, la playa y los paisajes volcánicos que caracterizan a Nicaragua.
Esta entrada fue modificada por última vez el 11 de marzo de 2026 a las 2:20 PM