Foto Referencia / Un ciudadano ejerciendo su derecho al voto

La victoria nos pertenece, porque la victoria es del Pueblo

El Pueblo de Nicaragua se encuentra en víspera de un nuevo proceso electoral. Todas las miradas de la comunidad internacional recaen sobre nuestro país. A nivel nacional, el Pueblo está convencido de lo que tiene que hacer el 7 de noviembre. A nivel internacional, los grandes medios de comunicación manipulan la información intentando desacreditar el clamor popular.

Los yanquis, con presiones y agresiones, no tienen más opción que hablar mal sobre nuestra próxima consulta popular y sobre la decisión que tomará la mayoría de las/os nicaragüenses, la cual será ratificar, de forma contundente, la continuidad de la Revolución Popular Sandinista, un modelo que ha logrado reivindicar y restituir derechos que fueron arrebatados durante gobiernos neoliberales.

Pero, ¿qué autoridad tiene el gobierno de EE.UU. para intervenir en los asuntos internos que solo a los nicaragüenses nos incumben? “En la gran democracia de Estados Unidos, la mitad de los que tienen derecho a votar no están inscritos; de los inscritos, la mitad no vota, y solo el 25 por ciento de los electores eligen a los que gobiernan”[1]. Que no sean cínicos y mejor se concentren en sus problemas internos llenos de racismo, desigualdad, pobreza e injusticia.

Pero de eso no se habla, ni se observa mucho en los medios de comunicación hegemónicos, porque lo que está en su agenda en estos momentos es “Nicaragua” y por eso intentan envenenar las mentes de los seres humanos con mentiras y calumnias infundadas sobre lo que ocurre en nuestra nación.

Es tanto el nivel de descaro del gobierno de Estados Unidos, que, por medio del embajador yanqui en Nicaragua, intentó promover a algún político corrupto aliado para que participara en estas elecciones. Por ahí andaba el embajador yanqui en Nicaragua reuniéndose con la derecha, suplicando que los grupúsculos reaccionarios se pusieran de acuerdo y que de una vez por todas eligieran una figura que los representara.

¡Nada pudo hacer el embajador yanqui! Resulta que la Policía Nacional de Nicaragua destapó una olla delincuencial y terrorista en donde los involucrados eran todos esos auto-llamados “líderes” opositores.

¿Qué le quedó al yanqui? Gastó cientos de millones de dólares financiando a la derecha terrorista, ¿para qué? Todos sus planes terroristas fueron descubiertos por el Pueblo y enterrados de una vez.

El Cmdte. Tomás Borge lo expresa así: “Las maniobras ideológicas de nuestros enemigos, fracasan porque no han logrado entender lo que es el pueblo. Cuando hablamos de pueblo, nos referimos a mayorías, no hablamos de esos grupejos aislados, insignificantes, con una voz que no se escucha ni a cinco centímetros de la conciencia del pueblo”.

Esa es la gran diferencia que hay entre el Comandante Daniel Ortega y cualquier otro candidato que se postula en estos momentos a presidente o que soñó en algún momento, bajo el apadrinamiento yanqui, a ser candidato a presidente (lo soñó porque candidato real no fue ninguno de ellas/os).

A sus voceros de aquí, de allá y del más allá, les decimos que también vamos a derrotarlos no solo en las urnas electorales, sino también en las contiendas ideológicas, en las conciencias y en las calles, en la cultura y en el arte, en el campo, en la ciudad.

Una vez más, vamos a derrotarlos porque defendemos la causa de los pobres, la causa de los explotados. Vamos a derrotarlos, porque no les tenemos miedo a nada ni a nadie, vamos a derrotarlos porque defendemos la causa de los que no tienen nada que perder ya; vamos a derrotarlos porque defendemos la causa de un pueblo libre, soberano, digno e independiente, que no le tiene miedo a la vida y que no le tiene miedo a la muerte, que desafía a la muerte teniéndole amor a la vida. (Comandante Tomás Borge)

Con el resultado de las próximas elecciones ratificaremos la continuidad de nuestro proceso revolucionario que considera obtener los más altos estandartes de valor y conciencia del Ser humano, tanto en lo material como en lo espiritual.

Nuestro accionar y nuestra razón está del lado de la verdad y de la justicia y “declaramos que nos tiene sin cuidado el plomo del enemigo y el veneno de los traidores. El inexorable rumbo de la historia universal demuestra que la victoria definitiva le pertenece a los explotados y oprimidos. Que el plomo del enemigo y el veneno de los traidores será derrotado por el fuego de los héroes y la sangre de los mártires”. (Comandante Carlos Fonseca Amador)

Escrito por Germán Van de Velde

22-10-2021