El embajador de Nicaragua en Japón, compañero Rodrigo Coronel Kinloch participó como invitado de honor a una de las más sagradas ceremonias de fin de año en el templo sintoísta “madre” del universalmente famoso Monte Fuji.
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Este templo es considerado el más sagrado de todos los templos sintoístas en Japón y por eso se le llama el templo “madre”.

La ceremonia tiene como objetivo llevar deseos de paz y amor a Dios a través de la quema de placas de madera en una fogata sagrada. Cada placa de madera lleva escrito un deseo de paz y el humo de la fogata se cree lleva el mensaje al cielo y a Dios. El Máximo Sacerdote de este templo otorgó una de las placas a Nicaragua, deseándole paz y prosperidad.

Al finalizar la ceremonia, el embajador, en presencia de altos miembros de la municipalidad de Ibaraki, agradeció en nombre de Nicaragua los deseos de paz y prosperidad.

Esta es la primera vez que la congregación invita persona externa.
Fuente: El 19 Digital
Esta entrada fue modificada por última vez el 23 de septiembre de 2022 a las 3:27 PM