Muere el caníbal japonés que se comió a una mujer y presumió de hacerlo

JAPÓN / Nunca fue juzgado por considerarlo un trastornado mental, disfrutó con el recuerdo, vivió en libertad, escribió sus memorias, protagonizó un documental, inspiró una novela y hasta un tema de The Stranglers.

Issei Sagawa, apodado el «caníbal de Kobe» por haberse comido a una estudiante neerlandesa en París después de matarla, murió más de 40 años después de estos hechos, que conmocionaron al país y transformaron al asesino en un fenómeno mediático.

Sagawa murió de neumonía el 24 de noviembre a los 73 años y solo sus familiares acudieron a su funeral, dijeron su hermano menor y un amigo en un comunicado. El comunicado fue emitido por la editorial que publicó sus memorias en 2019, escritas por el hermano de Sagawa.

Issei Sagawa era estudiante en la Universidad de la Sorbona de París cuando, el 11 de junio de 1981, invitó a su casa para cenar a la neerlandesa Renee Hartevelt.

Ahí la mató de un disparo de carabina en la nuca y la violó. Luego la despedazó y se comió varias partes del cuerpo, durante tres días. Tomó muchas fotografías de este crimen macabro. Después intentó deshacerse de sus restos en dos maletas abandonadas en el parque del Bois de Boulogne, en las afueras de París.

Unos días después fue localizado y detenido, gracias a la llamada de varios testigos a la Policía.

«Comerme a esta chica, fue una expresión de amor. Quería sentir dentro mío la existencia de una persona que quiero», confesó tras su arresto.

MÉDICOS LO DIAGNOSTICARON ENFERMO MENTAL

Expertos psiquiátricos consideraron que era un enfermo mental y no fue a juicio. Permaneció un tiempo en una institución mental de Francia antes de ser deportado a Japón, donde recuperó la libertad en agosto de 1985.

Aunque las autoridades japonesas consideraron que no requería estar internado, nunca consiguieron recuperar los archivos de sus pares judiciales franceses por considerar que el caso estaba cerrado. Así que Sagawa quedó libre.

Su traslado a Japón suscitó la indignación de la familia de la víctima, que prometió presionar a la opinión pública japonesa para que «el asesino no fuera nunca puesto en libertad».

Sagawa no ocultó su crimen y más bien se benefició de su fama, con un libro de memorias llamado «En la niebla», en el que describió el asesinato con muchos detalles. También relató su obsesión con el canibalismo en varias entrevistas y en un documental de 2017 llamado «Canibal»

Esta entrada fue modificada por última vez el 2 de diciembre de 2022 a las 11:36 AM